Pleno del Consejo Nacional. 
 Discurso del vicepresidente del Gobierno     
 
 ABC.    08/03/1972.  Página: 17-20. Páginas: 4. Párrafos: 31. 

Discurso del vicepresidente del Gobierno

E1 vicepresidente del Gobierno, almirante Carrero Blanco, pronunció el discurso que resumimos a continuación:

«Cumplo muy gustoso el encargo del Gobierno de iniciar este diálogo exponiendo las consideraciones que sugieren los problemas nacionales, que en los momentos actuales requieren una particular atención por parte de todos y que pueden concretarse en las siguientes cuestiones:

Situación de la Universidad y formación de la juventud, influencia negativa en la economía nacional de las huelgas laborales y deterioro de la moral ciudadana.

La salud política de la nación es buena; pero es de elemental prudencia, para conservar una buena salud, el acudir con tiempo y decisión a corregir cualquier síntoma negativo.

La meta a alcanzar está perfectamente clara y constituye el programa político de este Gobierno y de todos los Gobiernos, pasados y futuros: se trata de la plena realización de todos los conceptos que integran los principios de nuestro Movimiento Nacional, «por su propia naturaleza permanentes e inalterables», es decir, llegar a constituir una sociedad unida, sana de cuerpo y espíritu, en orden y en paz, orgullosa de sus tradiciones y fiel guardadora de su propia personalidad; progresiva en todo cuanto represente un perfeccionamiento de su sistema político; que acepte de fuera, discurriendo con su propia cabeza todo lo que pueda ser realmente provechoso, y que rechace, sin papanatismos ni necios complejos de inferioridad, todo lo que considere perjudicial, sin pretender vergonzosos camuflajes que no pueden engañar a nadie; una sociedad en la que reine la justicia en todos los órdenes; en la que todos tengan igual acceso a la cultura; en la que se alcance el bienestar de todos con un progresivo crecimiento de la renta nacional y una equitativa distribución de la misma; una sociedad, en fin, en la que cada cual llegue al firme convencimiento de que el interés de la comunidad nacional, el interés del bien común, constituye su verdadero interés particular.

DESARROLLO, ORDEN Y PAZ INTERIOR

La acción política de todos los Gobiernos del Caudillo ha seguido tres líneas de acción en no pocos aspectos interdependientes: el desarrollo político, el desarrollo económico y social y el orden y la paz interior.

En la marcha según estas tres líneas de acción se han venido presentado, a lo largo de estos años, obstáculos y dificultades que se han superado y vencido, y, como en toda obra humana, en esta actividad ha habido aciertos y ha habido también deficiencias, pero la realidad ha sido, para todo el que, propio o extraño, quiera juzgar el balance de estos treinta y cinco años con objetividad y buena fe, que la paz interior, el progreso y el bienestar que la nación ha alcanzado bajo el Régimen nacido el 18 de Julio, pese a haber partido prácticamente de cero, no tienen precedente a lo largo de toda nuestra vieja historia.

Los problemas humanos no suelen ser nunca de fácil solución, sobre todo si no se plantean de una manera correcta, y un planteamiento correcto exige que sean analizados en profundidad. ¿Cuál es la realidad de las circunstancias en que nos encontramos? Esto es muy importante, porque si adaptamos nuestro sentido, nuestro ánimo, nuestra moral en una palabra, a las verdaderas circunstancias, tendremos mucho adelantado para enfrentarnos con éxito a los obstáculos que hay que vencer. España está en el mundo y ¿es normal la situación del mundo? ¿Cuál es su verdadera situación?

La tremenda realidad es que ni la doctrina comunista ni su objetivo proselitista y a la vez imperialista han cambiado lo más mínimo después de más de cincuenta años.

LA GUERRA SUBVERSIVA

En esta tarea de lograr su desiderátum el comunismo tiene tres caminos: la guerra general, las guerras limitadas y la guerra subversiva.

La guerra subversiva es la más peligrosa de todas, porque con ella se trata de destruir a la vez la fortaleza moral y material de los pueblos, aniquilando, con todo lo que puede ser corrosivo y dañino, los valores espirituales de todo orden de las gentes y la economía de las naciones mediante las huelgas en que se manifiestan los conflictos laborales.

DISCURSO DEL ALMIRANTE

CARRERO BLANCO ES ABSOLUTAMENTE INDISPENSABLE QUE SALGAN DE LA UNIVERSIDAD IOS PROFESORES Y ALUMNOS AUTORES DE LA SUBVERSIÓN

El descontento normal por las molestias de todo período de transición universitaria no justifica los desmanes, y violencias

DESDE EL PUNTO DE VISTA SOCIOECONÓMICO, PARECE INEVITABLE QUE SE PRESENTEN SITUACIONES CONFLICTIVAS DE ORDEN LABORAL

Por extraña paradoja, el mundo occidental está unido, al menos teóricamente en la O. T. A. N., para hacer frente al peligro de la guerra general, que es el menos probable, pero no lo está para evitar las guerras limitadas, en las oue a veces se juegan intereses encontrados de países amenazados pnr el mismo riesgo, ni lo está tampoco, en absoluto, para hacer frente a la guerra subversiva.

Si na se corta la escalada de esta acción corrosiva que la sociedad padece y que trabaja especialmente a la juventud mediante la pornografía, la droga, la negación de los valores espirituales, el desarraigo de los sentimientos religiosos, el desprecio a la autoridad, empezando por la de los padres; la repulsa a todo sentimiento patriótico y de cumplimiento del deber, ¿qué pueden llegar a ser dentro de unos años, sólo Dios sabe cuántos, las poblaciones de los países no comunistas?

EL MOVIMIENTO NACIONAL

Nosotros, españoles, gracias al sacrificio de nuestros mejores y a la providencial capitanía del Caudillo, estamos en muy distintas condiciones en orden a las posibilidades de hacer frente con éxito a la grave crisis por la que el mundo pasa, a condición de que nos compenetremos bien con la causa que defendemos, de que seamos auténticos y no incurramos en dejarnos arrastrar por corrientes que fatalmente nos llevarían al desastre.

Nuestro Movimiento Nacional, fundado por el Caudillo en 1937 con el Decreto de Unificación y desarrollado en la estructuración de nuestro Régimen político mediante las Leyes Fundamentales, elaboradas a lo largo de un período de nada menos que treinta años, que ha merecido el refrendo popular de dos referendums nacionales con un intervalo de veinte años y ha tenido la inequívoca aceptación del Príncipe de España, designado por el Caudillo como su sucesor a título de Rey, ha sido capaz —y esto no se suele destacar con todo el énfasis que se merece— de encontrar el medio de rectificar los graves errores de las soluciones con las que, a través de la historia de la Humanidad, se trató de reaccionar contra la injusticia.

ASAMBLEA DEL COMITÉ PE INVESTIGACIÓN DEL ESPACIO

El Ministerio del Aire publica un decreto en el «Boletín Oficial del Estado» sobre la celebración en España de la Asamblea General del Comité Mundial de Investigación del Espacio (COSPAR).

La asamblea general se celebrará en Madrid el próximo mes de mayo y su comité de honor estará bajo el patronazgo y la vicepresídencia corresponderá al Príncipe Don Juan Carlos de Borbón.

En el comité de honor estarán presentes los ministros del Aire, Asuntos Exteriores, Hacienda, Gobernación. Educación y Ciencia, Industria, Información y Turismo y Plan de Desarrollo; rectores de Universidad, Reales Academias y varios subsecretarios.

LIBERTAD Y BIEN COMÚN

La libertad del hombre debe ser total en todo aquello ave a él exclusivamente afecte. El hombre debe ser libre en todo, menos en aquello que merme la libertad de los demás; menos en aquello que dañe el patrimonio espiritual y material que recibimos de las generaciones pasadas: menos en lo que perjudique al bienestar moral y materia] de las generaciones actuales: menos en lo que pueda mermar el patrimonio moral y espiritual que hemos de transmitir a las generaciones futuras.

La diferencia esencial entre el sistema liberal y el nuestro en orden al concepto de libertad, es aue en el primero los intereses del individuo tienen prioridad sobre ios Intereses del bien común, mientras que

en el nuestro los intereses individuales y colectivos están -subordinados siempre al interés del bien común. En lo político, a la debilidad que entraña la lucha interna y permanente de los partidos políticos, arbitraria representación inorgánica del pueblo, oponemos la unidad y la fortaleza que descansa sobre la representación orgánica a través de las entidades naturales de la vida social: y en lo económico a la lucha de clases, que mientras se produce daña positivamente a la economía de todos y que al triunfar llevaría a todos a quedar sometidos a la esclavitud del patrono todopoderoso que es el Estado socialista, oponemos la asociación de hombres y leyes ordenados a la producción como constitutiva de una comunidad de intereses y una unidad de propósitos, subordinando los valores económicos a los de orden humano y social.

EL PROBLEMA UNIVERSITARIO

El problema de la Universidad tiene indudablemente su origen en situaciones puramente universitarias, que desde hace ya bastantes años han sido motivo de descontento entre los estudiantes, porque el paso de una Universidad de minorías a una Universidad de masas es una transformación que requiere inversiones importantes y tiempo. Tener todos los centros universitarios que nuestra gran masa de estudiantes necesita, perfectamente dotados de material de enseñanza y profesorado, y en condiciones de que cada clase no tenga un número de alumnos superior al que las exigencias de la enseñanza impongan, no es sólo cuestión de muy fuertes inversiones: hace falta, además, tiempo y organización. Ahora bien; todo esto tiene solución y el descontento normal por las molestias eme todo período de tránsito impone no justifica los desmanes y violencias que con harta frecuencia en la Universidad se producen

El bien común de la nación, en orden a la situación de la Universidad, está personificado en los miles de familias españolas que no quieren sufrir la tragedia de que la Universidad les devuelva á sus hijos mal formados profesionalmente y quizá envenenados de cuerpo y de espíritu para toda su existencia; en la gran masa, estudiantil, que quiere aprender, que desea estudiar y que la permitan hacer sus carreras en orden y en paz; en la gran masa del profesorado, que desea cumplir noblemente su augusta función de enseñar, explicando sus lecciones también en orden y en paz, f en toda la sociedad, que no quiere que su esfuerzo económico, porque cada universitario cuesta anualmente muchos miles de pesetas, se dilapide estérilmente. Es una tremenda iniquidad que la acción de unos pocos, al servicio de los enemigos de su patria, cause tal daño al. bien común de la nación. Para que la actividad universitaria sea lo que España necesita, además de las medidas académicas y orgánicas que se juzgüen precisas, es absolutamente indispensable que salgan para siempre de la Universidad los vrofnsores y alumnos que llevan a eolio en clin la subversión.

La accion subversiva a traves de la corrupción, de las costumbres, del erotismo, de la pornografía, de los espectáculos decadentes, de la literatura soez e inmoral y con harta frecuencia atentatoria a nuestros ideales políticos y patrióticos está haciendo evidentes estragos.

LOS CONFLICTOS LABORALES

El problema de los conflictos laborales es, en cierto modo, similar al problema de la Universidad, porque se trata de que la subversión aprovecha situaciones conflictivas propias, reales e internas, que siempre tienen solución con orden y sin violencias, para llevar el agua a su molino y ocasionar positivos daños al bien común de la nación.

Desde el punto de vista socioeconómico, parece inevitable que, en la situación actual, se presenten situaciones conflictivas de orden laboral, que hay que procurar reducir al mínimo posible. Ahora bien; la eficacia de las acciones será tanto mayor, y sobre todo más decisiva, cuanto más vayamos al fondo de los problemas. Es decir, desde este ángulo. la única forma de ataque auténticamente eficaz del problema será el perfeccionamiento de la empresa en la línea prevista por nuestras Leyes Fundamentales, el avance más profundo en la política social para conseguir una sociedad más igualitaria y más justa y el fortalecimiento y arraigo en la base de nuestro sindicalismo.

ACCIÓN LEGISLATIVA CONTRA LA SUBVERSIÓN

Como resumen de su informe, el vicepresidente del Gobierno terminó diciendo:

Es indudable que al Gobierno corresponde la iniciativa legislativa, y el Gobierno está estudiando la manera de adecuar la legislación vigente para atajar con la mayor eficacia los males que acabo de señalar, que, si por el momento, repito, no son más que síntomas negativos que no afectan a la salud política de la nación, deben ser corregidos con decisión y cuanto antes, y a este fin sería para el Gobierno una inestimable colaboración el conocer la opinión del Consejo Nacional sobre mtns materias.

Un pueblo unido es invencible. Pensemos que todo lo que tienda a separar y a dividir es dañino y debe ser evitado. Ahora bien; unidad no quiere decir uniformidad. La unidad debe existir en la fidelidad y en el acatamiento sin reservas de la doctrina, pero ello es perfectamente compatible con la diversidad de criterios en orden a cuestiones relativas a la forma de poner en aplicación esta doctrina. De lo que hay que huir es de la tiranía de los «slogans» vacíos de sentido en sí mismos. El triunfalísmo y el inmovilismo están mal vistos si triunfalista es el que señala todos los inmensos beneficios que a la nación ha reportado el régimen. El inmovilismo también es peyorativo si entraña el rechazar el moverse hacia atrás para volver a las formas demoliberales. En cambio, el aperturismo está en alza, pero siempre que se trate de abrirse hacia esas formas demoliberales; si no se trata de eso, sino de todo lo contrario, de moverse pero hacia adelante, entonces se cae en el nauseabundo inmovilismo. E igual sucede con la participación; ésta vale cuando se trata de participar a través de los partidos políticos; la participación a través de la familia, el Municipio, el Sindicato, los Consejos locales, los provinciales, los Congresos sindicales, etc., que es mucha mayor participación que la de votar al candidato de un partido el día de las elecciones generales, eso entra en el nefando inmovilismo.»

 

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