Autor: Pablo, F. L. De. 
 La semana política. 
 En el Consejo Nacional aún no está replanteado el asociacionismo político  :   
 Si el futuro ha de ser de las instituciones, éstas han de encarnarlas hombres con arraigo en la opinión. 
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LA SEMANA POLÍTICA

EN EL CONSEJO NACIONAL

aún no está replanteado EL ASOCIACIONISMO POLÍTICO

Si el futuro ha de ser de las instituciones, éstas han de encarnarlas hombres con arraigo en la opinión

Aumenta el fraccionamiento de los grupos políticos históricos • Discursos de los señores Silva Muñoz y Girón • Cuarfo viaje oficial al extranjero del Príncipe de España

MADRID, 29.

(Crónica política por el redactor de Logos F. L. de Pablo.)

Aún no está replanteado el asociacionismo político a nivel del Consejo Nacional del Movimiento. Sin embargo, existen indicios de que las numerosas declaraciones registradas estos días para que se aborde la regulación del pluralismo político han causado impacto en los centros de decisión competentes. No parece posible que el documento de trabajo del Consejo Nacional que prepara el ministro secretarlo pueda eludir este importante tema pendiente, que no ha sido cancelado de un modo formal.

Ni pactos ni alianzas

Resultan, sin embargo, absolutamente especulativos todos los rumores sobre presuntos pactos y alianzas políticas entre figuras más o menos representativas de los grandes grupos ideológicos del Movimiento.

Cuando el año pasado ee Intentó relanzar el tema asociacionista con el proyecto de estatuto de asociaciones de acción política elaborado por el señor Fernández Miranda, es cierto que se celebraron entrevistas y almuerzos, generalmente a iniciativa de algún ministro preocupado por asegurar, de cara al futuro, la colaboración solidaria de esos grupos. Pero ahora parece que esa solidaridad sólo podrá surgir de un reconocimiento previo de la legalidad de lo que el ministro de Agricultura ha denominado en Guadalajara los "diversos matices que tienen que encontrar expresión a través de nuestro Movimiento como organización".

Uno de los problemas que tienen que resolver esos "matices" para •ubslstír y no dispersarse es su aglutinamiento en torno a figuras representativas. Por eso no es extraño que en estos días proliferen los discursos de hombres políticos que quieren definir y perfilar sus posiciones no sólo sobre los problemas políticos del momento, sino también de cara al futuro. Unos tienen oportunidad de manifestarse a menudo, sobre todo el son políticos en activo; otros han de aprovechar cualquier ocasión pública que se les brinde.

Si el futuro ha de ser de las Instituciones, éstas han de encarnarlas hombres con arraigo en la opinión. Es necesario que se vayan perfilando las personalidades a quienes e1 pueblo pueda confiarse

en momentos de crisis. Nuestra impresión es que todas las manifestaciones de estos días, aunque coincidentes en solicitar un relanzamiento político, no obedecen a ninguna consigna ni pacto, sino a una simple coincidencia en la preocupación de las personas responsables de que es preciso asegurar cuanto antes el futuro.

Homenaje al señor Silva Muñoz

La palabra serena de políticos de reconocido prestigio, en momentos de confusión e incertidumbre, es recibida con complacencia por la opinión pública. En este sentido es explicable la expectación por lo que pueda decir el señor Silva Muñoz, en sus palabras de agradecimiento a la Corporación municipal donostiarra, al imponerle la medalla de oro de San Sebastián. Un político nato como el señor Silva, en el que grandes sectores del país tienen puesta su esperanza, no puede desperdiciar esta ocasión que se le brinda de reflexionar en voz alta, pese a las dolorosas circunstancias familiares que atraviesa. Pero ni el acto ni el escenario forman parte, como algunos han pretendido, de ningún plan previo.

El señor Silva no puede Ignorar la significación política que tiene todo acto de agradecimiento de un pueblo a los servicios prestados por un hombre público y su equipo. Por eso, su protocolaria discurso de gracias tiene que ser también una muestra de solidaridad con las preocupaciones de quienes le brindan el homenaje. Es obligación de los líderes orientar a la opinión. Esta, además, quiere conocer cómo piensan los hombres públicos sobre los temas que constituyen el reto de nuestro tiempo: la culminación institucional, la participación popular en la política, la opción europea. Para que el pueblo conozca cómo piensan sus líderes es preciso que estos se definan sin apasionamientos, con palabras que aporten luz, que susciten la confianza y la fe en la vocación histórica común, en la unidad nacional, en la Incorporación definitiva de nuestro país al espíritu y realidad de nuestro mundo, acabando así con el trauma de las particiones del espíritu nacional.

Que hombres de distintas procedencias políticas hayan coincidiíro en hacer manifestaciones públicas no es más que una prueba de la generalizada preocupación de los españoles por el desarrollo político, por el perfeccionamiento de las instituciones, para poder—como dijo el ministro de Industria en Barcelona—"exigir eficacia a los gobernantes" y para que "exista una más intensa vida política entre todos los miembros de la comunidad nacional, dentro de una ordenada concurrencia de criterios".

El fraccionamiento de los grupos históricos

El anuncio formal de que la Junta promotora de Falange Española "va a poner a punto su diapositivo de actuación con vistas a una posible asociación de Falange Española dentro de los cauces creados por la Ley Orgánica del Estado" ha inquietado también a los círculos oficiales hasta el punto que no sería extraño encontrar respuestas públicas, directas o indirectas, en los próximos días.

Es evidente que la actitud de los círculos José Antonio no coincide con las de otros falangistas más cercanos a la posición oficial expuesta en los discursos de las dos últimas conmemoraciones del 29 de octubre. "Adoptar, aunque •ea de buena fe, por subjetivas apreciaciones de la realidad nacional dignas de respeto, actitudes aislacionistas, de monopolio e independencia política, es completamente utópico y estéril", afirmaba don Raimundo Fernández-Cuesta el 29 de octubre de 1970, en la conmemoración del treinta y siete aniversario de la fundación de la Falange, que por primera vez ee celebraba en el marco solemne del Conseio Nacional.

Pese a tan autorizadas manifestaciones, los falangistas de la "segunda y tercera generación", ha dicho el presidente de los círculos José Antonio—, "quieren mantener viva y en tensión revolucionaria la doctrina política de los fundadores de la Falange", lo cual es perfectamente legítimo, según ellos, "dentro de los cauces creados por la ley Orgánica del Estado".

De momento, esos cauces están Incompletos o en trance de actualización. Si una vez concluidos y regulados admitieran una asociación falangista muchos españoles se preguntarían por qué no iban a ser admitidas otras asociaciones que representaran, por lo menos, a todos los matices que dieron vida al Movimiento Nacional. ¿Sería esto volver a los partidos políticos? Al Consejo Nacional del Movimiento le corresponde contestar. El tema ya se planteó en la discusión del estatuto de asociaciones del eeñor Solís. En aquellas apretadas sesiones de junio de 1969, algunos consejeros opinaron que era imposible que las asociaciones encarnaran ideologías que ya están en la entraña del Movimiento. Sin embargo, y pese a que las asociaciones políticas no han sido reguladas, el hecho es que los distintos "matices" falangistas y tradicionalistas son los que más activamente se están preparando para cuando se admita un pluralismo asociativo dentro del Movimiento.

Ambos grupos, sin embargo, se enfrentan ahora con el peligro de fraccionarse todavía más de lo que actualmente lo están, por lo que no sería extraño que en los próximos días se oigan de nuevo apelaciones a la unidad. En este sentido dicen que podría centrarse el próximo discurso que el señor Girón va a pronunciar en Valladolid, a invitación de sus camaradas de la primera bandera de Castilla.

 

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