Don Marcelino Oreja. 
 "Es preciso que se regulen definitivamente las asociaciones políticas"     
 
 Informaciones.    11/12/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

DON MARCELINO OREJA:

"Es preciso que se regulen definitivamente las asociaciones políticas"

EIBAR, 11. (LOGOS.)—«Entre los consejeros nacionales existe expectación por la actividad de la

comisión permanente y la comisión mixta Consejo-Gobierno, que elaboran el documento que ha de

precisar en el ámbito de las Leyes Fundamentales los conceptos de participación, representación,

contraste de pareceres y concurrencia de criterios, en orden a fijar el alcance de la participación»,

manifestó el consejero nacional por Guipúzcoa don Marcelino Oreja Aguirre en una reunión con el

Consejo Local de esta ciudad.

El señor Oreja dijo al respecto que es bien conocida su posición favorable al encauzamiento del contraste

de pareceres y al reconocimiento de la discrepancia dentro del proceso político. Para ello es preciso que

se regulen definitivamente las asociaciones políticas, es decir, unas formas organizativas que permitan la

promoción de los hombres políticos, la programación de la acción pública como alternativa de la del Go-

bierno y la crítica a opciones gubernativas concretas.

Una sociedad pluralista como la española —dijo el señor Oreja Aguirre— no puede quedar encasillada en

unos órdenes rígidos e impermeables. Si se pretende aislar la vida política de la sociedad y gobernar de

espaldas a ella, sé produce un hecho social, bien comprobado a lo largo de la Historia, cuyo primer

síntoma es la apatía, la indiferencia, el desinterés, mientras prolifera en estratos más subterráneos la

acción política marginal —con las perturbaciones que ello comporta— no ya de quienes quieren

trastrocar el orden de valores reconocidos en las Leyefff Fundamentales mediante un proceso

revolucionario, sino también de aquellos que. aceptando la legalidad al que viven, quieren ciertas

reformas desde los propios presupuestos normativos de que parten o simplemente su evolución y

desarrollo como corresponde a cualquier organismo vivo.

Pero incluso para estos —sin marcos jurídicos en que desenvolverse— el círculo de la acción de gobierno

se hace tan angosto que no permite el acceso a ninguna discrepancia.

Por eso es preciso tratar el cauce de la actividad política a través de unas entidades debidamente

legalizadas y para cuya legitimación cuentan con el respaldo tanto de la ley Orgánica del Estado como de

la del Movimiento, en cuyos preceptos existen una clara distinción entre la acción que corresponde a las

entidades naturales y la que es propia de las de opinión pública.

Es esta última la que requiere un tratamiento específico y a la que deberá dar respuesta el documento que

elabora «el órgano de confianza del Consejo», y que habrá de ser sometido a deliberación en una próxima

sesión pública del Pleno

 

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