Señor Utrera Molina. 
 "Libertad y autoridad, exigencia de un Estado moderno y eficaz"     
 
 Informaciones.    16/01/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

SEÑOR UTRERA MOLINA:

"Libertad y autoridad, exigencia de un Estado moderno y eficaz"

* «UN MOVIMIENTO ABIERTO A TODOS, UNITARIO, PERO NO UNIFORME»

* «LUCHAREMOS POR UNA MAYOR INCORPORACIÓN DE LA JUVENTUD Y DE LA INTELIGENCIA A LAS TAREAS COLECTIVAS»

MADRID, 16. (INFORMACIONES.)

«Vertimos o tratar de conseguir que el pueblo español, en las diferentes configuraciones, pueda sentirse dinámicamente inserto en un sistema político moderno y eficaz, en el que la libertad y la autoridad encuentren ese punto exacto de equilibrio que hace a los Estados moralmente lícitos e históricamente creadores-», ha dicho el secretario general del Movimiento, don José Utrera Molina, en el acto de toma de posesión del vicesecretario general y de los nuevos mandos del Movimiento

El señor Utrera Molina inició sus palabras aludiendo a su paso por el Frente de Juventudes, dedicó un entrañable recuerdo a don Torcuato Fernández-Miranda que —dijo— supo dar, en un momento concreto y grave de la historia de España, la talla de un político de excepcional rigor y claridad.

Tras rendir homenaje a los hombres del equipo anterior en la figura del vicesecretario saliente, aludió a los nuevos nombres de la Secretaría General como gentes abiertas, entusiastas y comprometidas a trabajar por el pueblo español.

No es ocasión —añadió— de presentar programas, ya que el Movimiento no se define por las opiniones personales, sino por la doctrina acumulada desde su fundación y actualizada en cada momento por el Consejo Nacional. Pero sí —dijo— de proclamar nuestra fe en la tarea que se nos encomienda de que cada español pueda encontrar en el .seno del Movimiento un lugar activo bajo el sol de una participación integradora.

«A todos nos moviliza la certeza de que el Movimiento ha de estar abierto a todos, siendo unitario en lo esencial, pero no uniforme, constituido cada vez más en el pórtico eficaz de acceso de los españoles a una participación en la que resueltamente creemos.»

Me interesa afirmar —agregó el señor Utrera Molina— que aquí no venimos a enterrar nada ni a desertar cobardemente del futuro. Nos hacemos solidarios de la historia de estos años, de los más recientes y de los más remotos, pero tenemos el deber de presentir lo nuevo y llenarlo de imaginación y de esperanza. El pasado es nuestro arranque y nuestra lección, pero la vida es una marcha hacia adelante que no puede reclinarse en la servidumbre estéril de la repetición.

Las .profundas divisiones de nuestro pueblo, dijo en otro momento el señor utrera Molina, residieron y fermentaron en la injusticia y el desorden; por eso, o servimos las legítimas aspiraciones españolas o nos quedaremos sin sustancia y sin razones políticas.

No combatimos el pluralismo, afirmó el ministro secretario general, porque plural y múltiple fue el Movimiento desde sus orígenes, y esa pluralidad, aceptada en la práctica, y reconocida en nuestro orden institucional, está en nuestro ánimo, pero sin que ello suponga el desmantela-miento de las bases populares del sistema. «Sin vivo contenido popular —añadió—, el Movimiento no es nada, y el Movimiento, en función de las Leyes Fundamentales, tiene que ser mucho; tiene que ser nada menos que el canal de comunicación entre la sociedad y el Estado; la vía de solicitud y de exigencia de las demandas políticas del pueblo y el ámbito de manifestación y de promoción de cuantos españoles sientan la vocación del servicio público.»

«Venimos —añadió— con el deseo ferviente de sumar y no de restar; de dialogar y no disputar; de incluir y no de excluir. Venimos con afán de integrar la opinión pública, de vehiculizar dem andas, de atender y de escuchar. Venimos con la firmeza de unas convicciones esenciales e irrevocables, pero con el ánimo de saber razonar y de autocprregir nuestras propias actitudes en cuanto puedan resultar equivocadas. Venimos a proclamar nuestro derecho a convivir, frente a la libertad de combatirnos.»

Por último, el señor Utrera Molina dijo: «Nos impacienta, y lucharemos denodadamente, por una mayor incorporación de la juventud y de la inteligencia a las tareas colectivas.» Con un emocionado recuerdo al almirante Carrero Blanco y el testimonio de la lealtad de todos a] pueblo español, al presidente del Gobierno, a las instituciones, al Príncipe de España y a Franco, jefe nacional del Movimiento, terminó el señor Utrera Molina sus palabras.

OTRAS INTERVENCIONES

El acto fue presidido por los vicepresidentes primero y tercero del Gobierno, señores García Hernández y De la Fuente, respectivamente. Junto a ellos estaban los ministros de Relaciones Sindicales, Vivienda, Planificación del Desarrollo y Educación y Ciencia.

Estuvieron también presentes en la ceremonia los exministros señores Fernández-Cuesta, Arrese, Solís, Girón y Garicano: el ex vicesecretario general de] Movimiento, señor Valdés Larrañaga, y el director general de la Guardia Civil, teniente general Iniesta Cano.

La ceremonia comenzó con la jura de los cargos por sus nuevos titulares, señores Rodríguez-Acosta (vicesecretario), Navarro (secretarlo general técnico), Nozal (delegado nacional de Provincias), Castro Villacañas (delegado nacional de Prensa y Radio del Movimiento), Merelo Palau (Acción Política y Participación) y Navarro Martín (gerente de Servicios).

En nombre de los altos cargos salientes, hizo uso de la palabra el ex vicepresidente señor Gutiérrez Rubio, quien, entre otras cosas, dijo que quería poner el acento de su discurso en la personalidad de Torcuato Fernández Miranda, de quien —dijo— «he recibido constantes lecciones de equilibrio, serenidad, firmeza, comprensión y, sobre todo, hombría de bien. Dedicó también un recuerdo al capitán general Carrero Blanco, y expresó su lealtad al Jefe del Estado y al Príncipe de España.

Por los «entrantes» hizo uso de la palabra el nuevo vicesecretario, señor García Rodriguez-Acosta, quien refiriéndose al «amplio espectro generacional» de los nuevos designados, manifestó que esta realidad responde al deseo del señor Utrera de subrayar «acentos integradores».

Todos log altos cargos entrantes, así como el ministro, vestían la camisa azul de la Falange. La concurrencia de personas fue extraordinaria y las palabras den ministro secretario fueron acogidas en diversos momentos con grandes aplausos, rubricados al final por una gran ovación.

 

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