No se va a modificar el artículo segundo de la Ley de Prensa     
 
 Informaciones.    26/04/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

NO SE VA A MODIFICAR EL ARTICULO SEGUNDO DE LA LEY DE PRENSA

MADRID, 26. (INFORMACIONES.)

«No parece aconsejable y oportuno en la actualidad iniciar una acción encaminada a modificar la vigente ley de Prensa & Imprenta, contesta el ministro de Información y Turismo al ruego del procurador en Cortes don Lucio del Álamo, presidente de la Federación de Asociaciones de la Prensa, quien había solicitado del Gobierno «una nueva redacción del artículo segundo de la ley de Prensa, que concrete y clarifique el ámbito de las limitaciones a la libertad de expresión» y adoptar medidas que eviten que resulte perjudicado el personal de Redacción, Administración y talleres como consecuencia de la suspensión de una publicación periódica por sanción administrativa-». La respuesta aparece en el último número del «Boletín de las Cortes».

Sobre este punto, el Gobierno opina así:

«las limitaciones a la libertad de expresión establecidas en el citado articulo 2.º, aparte de constituir una, exigencia legal Impuesta por el artículo 12 del Fuero de los Españoles, tienen tambien una Justificación doctrinal tanto en el Derecho público como privado; en la actualidad ya no se concibe el Derecho como una facultad ilimitada para hacer, actuar o disponer, sino como una´Integración armónica de facultades y deberes correlativos, en la que éstos no implican una restricción o merma del Derecho. Desde tal perspectiva doctrinal, tan. consustancial es a la noción del derecho a la libertad de expresión la facultad de su ejercicio como las limitaciones al mismo.

Esta doctrina Jurídica tiene plena confirmación en U Jurisprudencia de nuestro tribunal Supremo en materia de Prensa.

Asi —añade—, tanto desde el punto de vista Jurídico romo Jurisprudencial y doctrinal, las limitaciones del articulo 2.º de la ley de Prensa no constituyen elementas extraños o restrictivos del derecho a la libertad de expresión, sino, al contrario, elementos integrantes y hasta configuradores del citado derecho.

No obstante, se puede pensar que las limitaciones a la libertad de expresión establecidas en la ley de Prensa resultan numerosas o excesivas.»

En este punto, el Ministerio de Información y Turismo, en su explicación, acude a las 1imitaciones señaladas en otros Códigos o normas extranjeras y la «Convención sobre la libertad de informa-

ción», adoptada por la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas; y a la Convención Europea de Salvaguardia de los Derechos del Hombre y de las Libertades Fundamentales.

AMBIGÜEDAD

En cuanto a la posible ambigüedad o generalidad de este artículo 2.° de la ley de Prensa, que pueden crear situaciones de incertidumbre y de inseguridad jurídicas, la respuesta del Gobierno afirma que también en el Código Penal existen formulaciones genéricas por necesidad, y que el Tribunal Supremo ya se ha pronunciada en varias ocasiones sobre este tema de la tipicidad.

SUSPENSIÓN DE PUBLICACIONES

Sobre este punto, dice el Ministerio de Información:

«Evidentemente, toda norma legal es susceptible de modificación imperfeccionamiento; Incluso en ocasiones la modificación constituye una exigencia imperiosa impuesta por la realidad de nuevas circunstancias y situaciones que convierten en anacrónicos los preceptos légrales. No parece en cambio admisible el planteamiento que se expone para justificar una modificación de régimen sancionad» rigente de la ley de Prensa, ni a titulo general ni en el caso particular que se contempla en el ruego del señor procurador.

En primer término, conviene precisar que, en forma directa o inmediata, la suspensión no interrumpe ninguna de las obligaciones laborales de la empresa para con su personal de redacción, administración ni talleres, que han de continuar satisfaciéndose durante el periodo de duración de aquélla. En caso contrario, nos encontraríamos con que una sanción impuesta a Ja empresa podría resultar incluso beneficiosa para ella al recaer en terceros ajenos la responsabilidad administrativa exigida.

Ha -!e tenerse en cuenta que en los siete años que tiene de vigencia la ley de Prensa, la sanción administrativa de suspensión "se ha aplicado en ocho ocasiones, cifra que revela el carácter excepcional con que la Administración ha aplicado la medida de suspensión. Salvo una de las publicaciones sancionadas, todas Jas demás son revistas que no cuentan con talleres propios.

Por otra parte, y aun comprendiendo el rigor legal de la medida de suspensión, no parece correcto el que dicha medida se presente como causa, sino que, por el contrario, la suspensión es el efecto de una infracción muy grave de las limitaciones establecidas en el artículo 2.° de la ley de Prensa. En consecuencia, la prevención no debe efectuarse mediante una adecuación del ejercido de la libertad de expresión en la Prensa a las normas legales.

Las sanciones, en efecto, cumplen una misión correctiva, pero tienen también una finalidad disuasoria cuya efectividad está en razón directa al rigor de la sanción; este rigort representa, en último término, la mejor garantía de que los bienes Jurídicos tutelados por la ley tienen una protección adecuada.

Por último, sustituir, como se sugiere, la medida de suspensión por sanciones económicas a la empresa periodística no sólo olvida que para la Administración constituye un límite el carácter excepcional de la suspensión, sino que entraña los mismos actuales resultados de la suspensión, en rasión a que esa cuantía proporcionada de la sanción económica podría alcanzar niveles de tal envergadura que afectaran gravemente a la empresa periodística, al , menos, con igual o parecida intensidad que la medida de suspensión.

Se apunta, finalmente, en el ruego del señor procurador la posibilidad de limitar las responsabilidades en caso de infracción a las de orden penal y civil.

En este aspecto, la legislación de Prensa no presenta peculiaridad alguna que Justifique su exclusión del principio general de responsabilidad administrativa, compatible con otras responsabilidades, que informa el derecho positivo español."

CÓDIGO ALIMENTARIO

"Constituye cuestión de interés primordial para el Gobierno la promulgación de la disposición necesaria para poner en visor inmediata y gradualmente el código alimentario", afirma el Gobierno en respuesta a un ruego del procurador don Enrique Villoría Martínez, referido a la actualización de las disposiciones relativas a la presencia de productos extraños . de cualquier tipo en los alimentos.

Dice también el Gobierno en la contestación, que actualmente se encuentran en vigor, normas que prohiben en concreto el empleo de algunos de estos aditivos. Por lo que respecta, de modo especial, a los aditivos, estabilizadores, correctores de cualidades plásticas, colorantes, esencias, agentes aromáticos y demás productos similares que están comprendidos en el citado código alimentario, se tiene proyectado —añade la contestación— que aparte de las listas permisivas o prohibitivas publicadas o que en lo sucesivo se publiquen por la Dirección General de Sanidad, el propio centro directivo pueda conceder autorizaciones, en relación con grupos de alimentos o productos, o para casos concretos y determinados.

 

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