El deber de informar, proclamado por el Tribunal Supremo     
 
 Ya.    15/02/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

El deber de informar, proclamado por el Tribunal Supremo

Del "Diario de Barcelona": "El Tribunal Supremo acaba de dictar una luminosa sentencia. Se absuelve en ella a unos demandados, periodistas profesionales para más señas, a los que exigía el pago de una Indemnización por la publicación de unos hechos que los interesados «moderaron lesivos para su dignidad.

Se reconoce en la sentencia que el cometido de la prensa es Informar, deber categórico frente al que sólo pueden admitirse las limitaciones establecidas en la ley.

Puede parecer superfina la necesidad de reiterar un principio cuya obviedad es manifiesta. Pero nadie que conozca los singulares perfiles de la sociedad española se sorprenderá de que resulte necesario hacerlo de vez en cuando. A la prensa se le piden silencios o aplausos, según convenga, pero nunca una fidelidad absoluta en su servicio a la verdad. No hace mucho, un portavoz ondoso aludía a las posibles responsabilidades penales de unas fotografías que, informativamente hablando, constituían oro de ley. Pero frente a este servicio al gran público se hubiera preferido, de ser posible, la denuncia o la omisión. Y. como en este caso, podemos asegurar que las cosas se producen de Idéntico modo siempre que una Información roza intereses o susceptibilidades públicos o prívados. ¿Y cuándo no ocurre así? La Información no puede ser aséptica y despersonalizada. Atañe a hechos vivos de la sociedad. Y puede ser enojosa e

Incómoda. Mas ha de ser en la objetividad de los hechos y no en su silenciamiento donde deben buscarse las cansas de aquellos perjuicios. Nada se pana, como no sea en el terreno de la hipocresía, con Ignorar la verdad.

Lo cierto, sin embargo, es que los poderes de todo orden preferirían estar en condiciones de pedirle a la prensa que se adaptara a los limites de una moral hipócrita, de estricta conveniencia. De ahí la reacción que casi siempre suscitan las informaciones más valientes e interesantes. Pero la información sirve a la sociedad entera y no a unos cuantos sectores de ella. Por eso difícilmente puede callar para favorecer a unos pocos si con ello se conculca el derecho de la mayoría a conocer la verdad. De ahí, pues, la Importancia de esta sentencia del Tribunal Supremo y del refrendo jurisprudencial al deber Se informar.

Un deber, lo decimos con orgullo, noble e Igualmente difícil, ingrato y polémico. Pero que sirve a una concepción abierta, dinámica y evolutiva de la vida social, que se asienta en un firme respeto democrático a las posibilidades de participación de la persona humana. No cesarán, desde luego, las dificultades a la Información tras esta sentencia del Tribunal Supremo. Pero constituye un poderoso estímulo para quienes sirviendo un derecho irrenunciable de los españoles estamos seguros de contribuir al desarrollo de la libertad y la igualdad."

 

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