Conferencia de Fanjul. 
 Las asociaciones son imprescindibles  :   
 Fundamental: que el español utilice sus derechos y cumpla sus deberes. Es urgente establecer una normativa de huelga social. 
 Pueblo.    27/02/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

CONFERENCIA DE FANJUL

LAS ASOCIACIONES SON IMPRESCINDIBLES

• FUNDAMENTAL: Que el español utilice sus derechos y cumpla sus deberes

• Es urgente establecer una normativa de huelga social

A noche, en el Club PUEBLO, el procurador familiar por Madrid don Juan Manuel Fanjul pronuncio una

importante conferencia sobre el tema «Coordenadas para una evolución política».

Hizo la presentación del orador Emilio Romero, que destacó la firme vocación política de Fanjul y su

limpio espíritu de apertura. Recordó la campaña electoral, que proyectó sobre todo Madrid las palabras

«Fanjul-Eficacia», y dijo que Fanjul había respondido con una destacada actuación en el Parlamento.

A continuación recogernos un extracto de la conferencia:

«Es un hecho notario que, en el correr de la década de los 60, la opinión de los cuadros dirigentes de

nuestra sociedad activa raclaman la urgencia de una evolución socio-politica y de un ensanchamiento de

base, que. partiendo de las instituciones del Regimen, nos aproximen, sin pérdida de nuestras

peculiaridades y razones históricas, a las corrientes democráticas que alientan en el mundo occidental. Se

trata de acompasar estructuras, instituciones y procedimientos a los de aquellos con los que

necesariamente tenemos que convivir. Y sobre todo, y mirando para nosotros mismos, de procurar la

mayor eficacia política a través de la formación de una conciencia colectiva de presencia, acción y

participación del pueblo en el quehacer de la cosa pública.

Quienes afincamos en este sistema debemos tratar de que sea una continúa línea perfectible. Sólo así

subsistirá. Quede, pues, claro y sin rebozo que me considero inserto en una linea de mera evolución, pero

de perfectibilidad: una línea —eso sí— sin pausas y sin retrocesos.»

* Representatividad y participación

«Es necesario que fijemos unas líneas ordenadoras de la evolución de nuestras instituciones y de la

ampliación de su base, popular. El orden político español se fundamenta en la representación y en 1a

participación del pueblo, y esta representación y esta participación se desarrollan a través de las tres

entidades naturales de la vida social. Así. pues, siempre que, no se desborde el encauzamiento de esa

participación, ésta y la representatividad que se persigue son los objetivos para cuya consecución no hay

límite legal de autenticidad. Las normas que mecanicen su alcance son ortodoxas y validas en tanto en

cuanto respondan a esos principios de representatividad y participación y no se articulen de manera

inconstitucional .»

* La educación facilita la convivencia

Se refiere después e1 señor Fanjul al sistema de la educación de los españoles, «Está dramáticamente

demostrado —dice— que en este aspecto España va muy a la zaga de todos los países desarrollados. La

operación está en marcha. Dios quiera que acertemos, porque, en definitiva, éste es el tema del que, a mi

entender, depende el futuro de España. No es tanto que el pueblo español resulte bien instruido como que,

resulte bien educado. Que empiece a conocer y practicar la tolerancia y la convivencia. Lo que es

fundamental a los efectos políticos: que, conociendo sus derechos y sus deberes frente a la cosa pública,

sepa utilizar aquellos y cumplir éstos, con honrado respeto a las opiniones ajenas, sin violencias ni

intolerancias, sabiendo que ello no significa abdicación de sus propias ideas ni merma de sus facultades.»

* Descentralización y reordenación

Se ocupó después el señor Fanjul Sedeño del perfeccionamiento de las instituciones de régimen local en

dos distintas vertientes, urgentes ambas y trascendentes en sus aspectos sociológico y político: una es la

estructura geoadministrativa del territorio, y otra, la descentralización y desconcentración de funciones y

la autonomía de las instituciones locales, tanto en orden a su propia administración como a la proyección

de sus representantes a escala nacional. Es hora de que, frente al siglo XXI, nos lancemos a revolucionar

esta estructura de hace ciento cincuenta años.

He clamado muchas veces por la desaparición del minimunicipio de 100 o de 500 reculos, que prolifera

sobre nuestra geografia. De 9.000 Municipios que existen en España, mas de 7.000 no alcanzan un

presupuesto de un millón de pesetas anuales: de esos 9.000 Municipios, 5.000 no superan la cifra de 500

vecinos. Estas unidades anacrónicas, lógicas cuando los hombres se desplazaban en mula, o en diligencias

deben desaparecer. No hay razón alguna que impida la creación del macromunicipio o Municipio

comarcal de un mínimo de 10.000 habitantes, en los que pueda crearse una infraestructura adecuada y

todos los servicios sanitarios, culturales, de asistencia y de entretenimiento, instalados de acuerdo con las

necesidades previsibles para dentro de cien años.

* La Ley Sindical

Saltan inmediatamente a nuestra vista los problemas del mundo del trabajo, como saltara después el

problema de las agrupaciónes políticas; son las dos vías que han de conducir nuestra política general. La

incorporación o participación activa de la masa laboral como elemento decisorio en nuestras instituciones,

exige seis principios: pluralidad de asociaciones, Sindicato único, autonomía completa, plena

representatividad, reforma de la empresa y regulación del derecho de huelga.

Creo esencial que en la base de la organización laboral se permita una pluralidad de asociaciones que

sirva para promover la selección de los candidatos a las elecciones sindicales primarias. A estas

asociaciones habría de exigirseles que acreditaran la afiliación de un porcentaje mínimo del censo laboral.

Sobre esas elecciones primarias, nacidas de la pluralidad asociativa, se montaría ya el Sindicato único,

mantenido como tal en todos los escalones de sucesiva representación.

La representatividad debe ser absoluta para todos los niveles, incluso hasta el Congreso Sindical y el

Comité Ejecutivo Sindical, a quien yo atribuyo la máxima función ejecutivo de la Organización, a través

de un secretario general de carácter técnico. No veo que pueda ni deba haber, en ningún aspecto,

interferencia política ni estatal en todos los grados sucesivos de representatividad.

En cuanto a la reforma de la empresa capitalista está en el ánimo de todos la evidencia de que con la

actual empresa no podemos seguir funcionando y que se hace indispensable preparar escalonadamente el

paso a una fórmula comunitaria.

* Derecho de huelga

La huelga es mucho mejor incorporarla a una normativa legal que dejarla, como se está haciendo, en una

especie de «limbo jurídico» indefinido e indefinible. Es urgente establecer una normativa de huelga

social, cercenando de raiz la huelga política. Creo que es necesario el envío a las Cortes de un proyecto de

ley regulando el derecho de huelga.

* El problema del asociacionismo

Es de estado publico que criterios personales obstativos han truncado en flor su normal desarrollo. El

ministro secretario general del Movimiento, en su discurso ante el Consejo Nacional, pidió un margen de

confianza para replantear el tema sobre bases mis realistas. Las posteriores declaraciones que hizo al

diario «ABC», el día-11 de Enero último, derivaron el tema al rincón de los objetos perdidos. El ministro,

con todo el peso que apareja no sólo su cargo, sino su autoridad docente, plantea. nada menos, que la

posible inconstitucionalidad de un acuerdo del Pleno del Consejo Nacional que éste no ha rectificado.

No importa que el pluralismo se transforme en pluriformismo, lo evidente es que a través de su

argumentación fluida y ambigua se llega a pensar que estas asociaciones, por ahora, no se alcanzan a ver

en el horizonte

Es importante publicar lo que está en el ánimo de la mayoría de los españoles; la urgencia de tener pronto

una idea, concreta de cuál va a ser el futuro de las agrupaciones políticas.

Las asociaciones son absolutamente imprescindibles para el funcionamiento de la Ley Orgánica del

Estado y demás Leyes Fundamentales.

* Grupos políticos homogéneos

No se puede negar que ha sido la voluntad de Franco —dueño de todos los poderes del Estado— la fuerza

impulsora de esta evolución política. Desde aquel primer fundamento del Régimen, en que el Poder se

generaba exclusivamente desde arriba, sin coparticipación estimable de carácter ascendente, hasta el

momento actual, se ha producido voluntariamente un equilibrio de potenciaciones. Hoy nuestras leyes

responden fundamentalmente al declarado principio de representación y participación o, más claramente

dicho, democrático. El fenómeno Franco, histórica y políticamente, no puede prolongarse más allá de la

vida humana, y no es normal que vuelva a repetirse. El día que se cumplan las previsiones sucesorias en

la persona de don Juan Carlos, como Rey de España, la Historia continuará, pero no podrá arrastrar hacia

el futuro el carisma de Franco. El Rey tendrá que compartir el Poder conforme a la Ley Orgánica y

exclusivamente de acuerdo con el régimen institucional allí establecido.

* Nombramientos gubernativos

Los Consejos locales y provinciales de carácter representativo nacidos de la normativa posterior a la Ley

Orgánica, todavía no existen. Pero, aunque existieran, sufrirían el grave lastre de unos presidentes, jefes

provinciales, nombrados de arriba bajo por la jerarquía y que son, al mismo tiempo, los gobernadores

civiles que nombren los alcaldes y los presidentes de las Diputaciones. Entonces sin Consejos locales y

provinciales representativos, y aun, en el mejor de los casos, con un Consejo provincial presidido por el

jefe provincial designado por el Gobierno que, además, es el gobernador civil, con unos alcaldes y unos

presidentes de Diputación nombrados también gubernativamente y sin agrupaciones políticas, ¿cuál es la

representatividad a través de la que puede desarrollarse la participación espontánea y popular en la tarea

del Gobierno?

Yo estoy seguro que estas preocupado-nos están en el ánimo de los hombres que tienen a su cargo la

responsabilidad del Movimiento, porque son hombres de bien, que cuando no estaban en los cargos que

hoy ocupan pensaban de esta manera. No dudo ni un momento que siguen pendientes de estos problemas

y sienten estas angustias. Por eso quiero pedirles que actúen de prisa; es preferible cometer algún error y

rectificar en el camino a que nos cojan las previsiones sucesorias sin tener en rodaje unas elementales

coordenadas de actuación política y los cauces representativos para la participación ciudadana que

imponen nuestras Leyes Fundaméntales.

Dentro de año y medio nos enfrentaremos de nuevo con las elecciones para procuradores en Cortes. Si se

quiere que estas elecciones sean representativas y constituyan verdaderamente un fenómeno de

participación colectiva hay que crear urgentemente un mecanismo de «pluriformismo» político o de lo

que sea, pero que esté en pleno desarrollo para ese momento.

PUEBLO

17 de febrero de 1970

 

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