Dos tipos de periódicos     
 
 ABC.    09/06/1972.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

DOS TIPOS DE PERIÓDICOS

El diario "Ya", en su edición de ayer, publicaba una carta abierta de Augusto Assía en torno a la proyectada expansión del diario "Pueblo", que arroja nueva luz sobre el debatido tema de la Prensa, sindical en España.

Al comienzo de su carta, Augusto Assía confiesa que compra «Pueblo» cuando desea conocer las últimas noticias sobre Jacqueline Onassis, la princesa Grace de Monaco o «El Cordobesa, pero compra otro periódico cuando quiere enterarse de la etiología de los conflictos laborales y de los problemas de los obreros catalanes, vascos o madrileños.

Proclama a continuación su sincera admiración por el director de «Pueblo», «que le ha dado lustre al periodismo español de la posguerra; ...que le ha impreso movilidad y gracia». «No recuerdo —prosigue— que yo haya echado, desde hace muchos, años, mis ojos sobre un artículo de don Emilio Romero sin leerlo, que es lo mejor que, en mi opinión, puede decirse de un periodista. El periódico que ha hecho... es una aportación interesante y no exenta de originalidad... a la fórmula impresionista y sensacionalista», en contraste con el periodismo, igualmente legítimo, de los dos «Times», de «Le Monde», etc. Pero «hay que reconocer que "Pueblo" lo ha hecho con pericia».

«Pero a fe mía, señor director —continúa el autor de la carta—, que es difícil comprender por qué don Emilio Romero sale ahora a decirnos que su periódico es un "órgano obrero", que defiende la libertad y los intereses de los obreros, cosa que no hacemos nadie, y que nada menos que ha venido a sustituir la Prensa suprimida a consecuencia de la guerra civil.»

Más adelante escribe: «¿ A quién quiere "sustituir" don Emilio Romero: a "El Socialista", a "Solidaridad Obrera", a "El Debate" o al "El Sol"? ¿O es que quiere sustituir a los cuatro en conjunto uniendo en sus páginas el sindicalismo anarquista, el socialismo, el cristianodemócrata y el socialliberalismo. echándose sobre los hombros una tarea superior incluso a las reconocidas fuerzas de don Emilio Romero?»

Augusto Assía pasa a opinar en la discusión suscitada por el propósito de «Pueblo» de «saltar» desde Madrid a provincias. He aquí, en su integridad, los párrafos, finales de la carta:

«Don Emilio Romero alegó en su primer artículo, contestándole a sus primeros impugnadores, que • los diarios propiedad de los sindicatos europeos son legión, así como una fórmula común europea, y parece querer justificar con ello que lo sea también española. En mi opinión, esto no es exacto. Ni en Inglaterra, ni en Alemania, ni en Francia, ni en Italia existe ningún diario propiedad de los sindicatos. La única excepción es Suecia, pero lo de Suecia es demasiado complicado y sutil para explicarlo aquí o para que tenga la menor relación con el caso de «Pueblo».

Pero, además, como dicen los teólogos, «niego la mayor». ¿Qué importaría que el caso de «Pueblo», respecto a los Sindicatos españoles, fuera el mismo que los de numerosos periódicos en numerosos países europeos respecto a sus sindicatos, si los que no son los mismos son los sindicatos españoles y los europeos?

«Lo que es salsa para el ganso tiene que ser salsa para la gansa», dicen los ingleses.

A mi modo de ver, y puedo estar equivocado, pero es mi modo de ver, la madre del cordero no está en que «Pueblo> sea o no de los Sindicatos, ni siquiera fundamentalmente, aunque resulten cuestiones extraordinariamente vitales, en el hecho de que «Pueblo» concurra a la plaza de la «competencia libre» asistido por dinero de origen tributario y que, además, el propio «Pueblo» no pague tributos, lo cual es, a mi modo de ver, la .más dulce vida en que nadie puede soñar. Con todo, éstos son accidentes y nada más que accidentes, los cua1es incluso podrían ser rectificados aplicándole a «Pueblos el criterio del abogado del Estado cuando dijo que «Pueblo» debía pagar tributos, e independizando su economía de 1as cajas sindicales, como cuando hubo un periódico (que tuvo éxito fulminante y murió igual de fulminantemente) sindical («Daily Herald») en Inglaterra fue independizado de las cajas sindicales.

La madre. del cordero, para mí, es si «Pueblo» es lo que dice que es: si es un periódico verdaderamente sindical, si a lo que sale es a -defender, verdaderamente y con todos los riesgos implícitos, los intereses de los obreros, su justa remuneración, su seguridad en e! trabajo, sus derechos laborales, su dignidad y su acceso equitativo a todos los beneficios de nuestra sociedad. Nunca habrá demasiados periódicos dedicados a esta noble y, lo que es más importante todavía, indispensable labor, y todos podríamos cerrar un ojo frente a los medios con que sea llevada a cabo y de donde pueda salir el dinero para llevarla a cabo.

Es difícil aceptar, empero, que lo que ha desvelado fundamentalmente a «Pueblo» hasta ahora es la suerte de los obreras, que «Pueblo» sea un «periódico obrero», como afirma don Emilio Romero, y, sobre todo, que «Pueblo» puede creer que por sí solo viene a «sustituir» una Prensa tan varia como la que desapareció con la guerra civil.

El propósito de «Pueblos, además cíe los medios con que el propósito ha de ser ejecutado, es lo que, tratándose como se trata de una institución sindical a la que todos estamos obligados por la Ley a pertenecer, ha de interesarles especialmente a los españoles y a los Sindicatos. En otros aspectos de! periodismo, «Pueblo» ha hecho mucho en España, y yo soy el primero en reconocerlo y agradecérselo como periodista; en el obrero y sindical tendría mucho que hacer para merecer que le siga asistiendo el dinero de las cuotas sindicales. Parodiando a Gladstone, yo daría mi cabeza por que don Emilio Romero pueda seguir haciendo un periódico como el que hace y por que pueda extenderlo a Bilbao, Sevilla, Játiva y Estocolmo. Pero lo que no le daría a don Emilio Romero es un céntimo de mi cuota sindical. Aunque aquí !a gente se hava olvidado de ello, el dinero todavía es una cosa seria.»

 

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