Los proyectos de Pueblo     
 
 ABC.    07/06/1972.  Página: 30. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LOS PROYECTOS DE «PUEBLO»

El tema de la expansión nacional proyectada por el diario madrileño "Pueblo" sigue suscitando comentarios dentro y fuera de Madrid. Traemos hoy a nuestras páginas una Nota de Redacción aparecida en "Ya" de ayer y, en sus párrafos esenciales, un artículo de "La Voz de Asturias" y un comentario editorial de "Diario Vasco". Por falta de espacio, que no de interés, se nos quedan fuera otros muchos comentarios publicados en otros periódicos.

OPINIONES AJENAS, POLÉMICAS, CARTAS PÜNTÜALIZACIONES,COMENTARIOS.

DINERO DE LOS SINDICATOS («LA VOZ DE ASTURIAS», 27-V-72) COMPETENCIA DESLEAL («YA». 6-VI-72) PINTORESCO ALEGATO («DIARIO VASCO», 3-VI-72)

«Sin pretender ahora entrar en un tema que ya ha sido tratado exhaustivamente por otros colegas, cual es el de la procedencia e Improcedencia de la ampliación de «Pueblo», sí es cosa, con este motivo, de efectuar ciertas consideraciones sobre el modo que existe de disponer de los fondos sindicales. Y hago esta reflexión por considerar que los proyectos del periódico sindical se asientan indudablemente en la existencia de un capital abundante para poder llevarlo del terreno de las ideas al terreno de los hechos.

Como es sabido, todos los trabajadores de España abonan en concepto de cuota semanal sindical el 1,80 por 100 de sus salarios de cotización. Podemos, sin necesidad de recurrir a artificios matemáticos excesivamente complicados, efectuar unos cálculos que nos pueden llevar a cifras aproximadas.

Calculando como salarlo promedio de cotización el situado entre el máximo de los Ingenieros y licenciados y el mínimo de los pinches, podemos quedarnos con uno, convencional, de 4.000 pesetas al mes, sobre el que efectuaremos el cálculo del 1,80 por 100. Resultan 72 pesetas al mes por cada trabajador. Si tomamos una población laboral activa de 13 de millones de personas, nos da de recaudación mensual 936 millones de pesetas al mes. Hace un total al año de 11.231 millones de pesetas, lo que constituye una suma muy sustanciosa, como Ingreso para la Organización Sindical. Cantidad de tal fuste ni puede ser manejada con ligereza ni con alegría, como para meterse en aventuras de ninguna clase. Y dado que este dinero procede del campo de las empresas y de los trabajadores, debe ser manejado con un criterio lleno de seriedad, y con la debida Intervención directa de quienes lo. aportan, evitando a toda costa que el organismo sindical disponga del dinero con la libertad con que se dispone de aquello que se consigue fácilmente.

A todos nos gustaría saber el montante del presupuesto de la aventura colosalista de «Pueblo» y. nos agradaría también conocer con detalles las normas de retribución de funcionarios sindicales para compararlas, con intención. Inocente, desde luego, con las tablas salariales vigentes en los convenios colectivos actuales. A la vista de estos datos (que no serán inaccesibles a quien tenga verdadero Interés en conocerlos), podríamos Ir formando toda una idea de cómo se gasta, el dinero de los Sindicatos que, al fin y al cabo, es el dinero que pagamos todos los que trabajamos, o sea, que es nuestro dinero.»

«A título de aludidos, aunque con menciones equivocadas, porque este periódico no pertenece, a ninguna familia, ni siquiera la que dice el colega, sólo es propiedad de la totalidad de sus accionistas, debemos decir una palabra. Creemos que se ha desviado el tema y que no se ha contestado a nada. No se trata de que legalmente se puedan sacar periódicos nuevos ni de que la Organización Sindical tenga capacidad legal para ello. Se trata de que en este caso los centenares de millones de gastos de inversión y los muchos millones de posibles y probables pérdidas han de salir de la cuota sindical, cobrada obligatoriamente a toda la población laboral de trabajadores y empresarios. De ahí que toda esa población —y sus órganos de comunicación social— tenga derecho a opinar. Y hay competencia desleal desde el momento en que ninguna de las empresas periodísticas puede disponer de una caja tan inexhausta como ésa, nutrida de cuotas obligatorias, ni puede acogerse a los privilegios, incluso fiscales, que lleva consiga. Y no se trata sólo de los centenares de millones para gastos de establecimiento. ¿Acudirían también los periódicos proyectados de provincias al expediente que se nos revela en el balance de gastos, en el que figura un gasto por servicios informativos «de cerca de dieciocho millones de pesetas», y, en cambio, se han encontrado clientes tan fabulosos como para que en los «ingresos» figuren cerca de treinta y tres millones por «servicios informativos»? Es decir, que por servicios informativos se ingresa casi el doble de lo que se gasta. Aunque esto figure englobado en sediciones y publicaciones populares». Ya quisiera cualquier otro periódico poder hacer lo mismo. ¿Será la compradora la Organización Sindical? En tal caso, el problema estaría claro. Seguiría jugando la cuota sindical. Vean por dónde no ,se puede hablar de «bulas y privilegios», porque está claro dónde se encuentran. Y tampoco parece que esto lo pudieran hacer los nuevos periódicos «englobándolo en la Organización Ediciones y Publicaciones Populares».

«Resulta triste comprobar que muchos que defienden el diálogo aperturista como básico para una pacifica convivencia nacional se muestren intolerables cuando se topan con algo que no les gusta y que les produce una incontenible irritación. El hecho que el Grupo Nacional de Diarios haya dado un rotundo «no» a la anunciada expansión del periódico «Pueblo» fue la causa de que don Emilio Romero Gómez, director del órgano sindical, haya publicado un extenso alegato en el que arremete contra nosotros porgue al glosar el acuerdo recordábamos una serie de hechos que están en la mente de la opinión pese a los muchos juegos dialécticos utilizados durante años.

El nerviosismo se ha adueñado, según parece, del señor Romero Gómez y su escrito no resultó afortunado. Aparte el tono hiriente que emplea —no faltan vocablos como «desfachatez», «desvergonzado», «falsedad», «solemne embuste», «ignorantes de conveniencia»..., sus afirmaciones son tan pintorescas e ingenuas que dijérase están escritas pensando que el país está poblado de deficientes mentales privados de inteligencia, de raciocinio y de sentido común.

Toda esta prosa que hasta ahora parece había servido para algo, no produce ya ni siquiera irritación. Produce risa. La espontaneidad en el nacimiento de nuestros Sindicatos Verticales y únicos, el terreno «institucionalista» en que, dice, se mueven esos Sindicatos, el favor del mundo laboral hacia su periódico, su constante crecimiento que acerca su tirada a los 300.000 ejemplares, cuando no pasó la barrera de los 200.000, han sido latiguillos manoseados por «Pueblo» cientos de veces y. que han producido una constante incredulidad. Ahora a ésta se ha agregado la hilaridad.

La expansión de «Pueblo» supone cerca de 300 millones de pesetas, que son muchos millones. Y sin pasar por la Hacienda pública, según el propio señor Romero Gómez declara, pues son fondos sindicales y por tanto son administrados por los propios obreros y empresarios. Obreros que, según leemos en el artículo en cuestión, están muy interesados en esta expansión, lo que ponemos en duda, máxime cuando según parece el Comité Ejecutivo, Sindical aprobó el proyecto de expansión de «Pueblo» y rechazó en la misma reunión la mejora salarial de algunos de esos productores a quienes debe bastar la natural satisfacción de saber que «su» periódico se edita en Barcelona, Sevilla y Bilbao, aunque en su flaccida escarcela no ingrese una peseta más. «Su» periódico, que a la hora de dedicar espacios al mundo laboral se limita a un 0,69 por 100, mientras que a los tenebrosos temas financieros de grandes empresas destina, previo cobro, un 4,16 por 100, y un 14,56 por 100 al mundo del toro.»

 

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