De nuevo, el plan sobre la prensa     
 
 ABC.    08/05/1970.  Página: 22. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

DE NUEVO, EL PLAN SOBRE LA PRENSA

El periódico "Ya" publicó ayer el siguiente comentario editorial que, por su interés, reproducimos íntegro:

"El día 21 de abril publicábamos un comentario titulado "El plan sobre la prensa". Lamentamos hoy tener que volver sobre el tema. El Estado viene paliando los problemas que a la prensa española ir plantean los precios del papel—en oirás ocasiones hemos hablado de sus relaciones con los precios europeos—mediante la aplicación de unos criterios objetivos y unos medios que en en día fueron arbitrados al través de un impuesto llamado de "canon prensa". No discutimos ahora sí esos criterios pueden ser perfeccionados sin perjuicio de su objetividad.

Ahora parece que se van a altenar esos criterios objetivos, según noticias muy aurorizadas que hasta nosotros llegan. Lo que eran compensaciones sobre el consumo de papel ge van a transformar, según se nos asegura, en unos fondos que el Ministerio de Información o, mejor, una Comisión compuesta por representantes de distintos ministerios, presididos por el de Información, va a distribuir—no sabemos hasta ahora cómo—, pero ya se anuncia, que a través de una llamada "publicidad redaccional". ¿Qué significa esto? Significa que el Gobierno pagaría unos determinados espacios—los usara o no—, con objeto de poder publicar en los periódicos, en caso de utilizarlos, determinados originales que considerara de interés.

En nuestro comentario del día 21 de abril decíamos: "Seria grave que por desenfoque se arbitren medidas inadecuadas e no ajustadas a los términos reales del problema. El Grupo Nacional de Diarios lo ha advertido oportunamente.´´

Decíamos también que d nuevo sistema se prevé "en sustitución de la subvención que actualmente recibe la industria papelera, subvención que viene siendo financiada con un impuesto llamado "canon prensa", existente con este fin especifico desde 1928 y que subsistirá". "¿Y a qué se destinaría en tal supuesto lo recaudado"?—preguntábamos—. "Se nos dice—contestábamos entonces—que al establecimiento de un régimen de acción concertada para las empresas periodísticas promovido por el Ministerio de Información." "Lo que actualmente paga el Ministerio de Hacienda a los fabricantes de papel pasaría al Ministerio de Información para un llamado plan de reestructuración de la prensa." Esto es lo que dijimos.

Nos formulábamos entonces diversas preguntas: ¿Cómo? ¿Con qué criterios? ¿En función de qué factores? "El Grupo Nacional de Diarios ha pedido que sean objetivos, predeterminados, de carácter exclusivamente económico y que las empresas participen en los estudios para su determinación. Pero el sistema, objetivamente, no nos parece acertado. Un régimen de acción concertada entre la prensa y un Ministerio de naturaleza esencialmente política se presta inevitablemente a suspicacias y recelos que todos, por bien de todos, debemos evitar."

Decíamos entonces que nos agradaría poder rectificar esas noticias. Desgraciadamente hoy nos vemos en la obligación de informar que las noticias últimas nos alarman más todavía, porque parecen dejar en manos de una Comisión interministerial, en definitiva política, unos determinados fondos para distribuirlos sin normas objetivas preestablecidas y públicas. Y sin intervención de los representante» de las empresas periodísticas. La alarma se hace mayor a la vista no sólo de las circuntancias políticas del país, ano de las exigencias concretas de la ley de Prensa. Ya en e1 artículo 5.º de la ley se ocupó el legislador de salvaguardar, mediante la intervención administrativa, la libertad que allí se reconoce frente a los grupos que de una manera o de otra podemos denominar grupos de presión. Reiteradamente hemos dicho en estas columnas que para nosotros la Prensa libre es la Prensa que goza de una doble Libertad: de un lado, frente a la presión política; de otro lado, frente a la coacción económica, cuya amenaza contempla la propia ley de Prensa vigente. Sin la conjunción de estas dos libertades sentiremos alarma por cuanto se haga o se pueda hacer.

Confiamos en el sentido político de todos. Confiamos en que se tenga presente el interés del país, y confiamos en una apreciación objetiva y certera de las circunstancias políticas del momento.

Hablamos hoy de este asunto, porque creemos que se trata de un tema de vital interés para la España de hoy y la España del mañana.

 

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