El artículo premiado con el "Mariano de Cavia" está dirigido a Salazar  :   
 Debiera establecerse el viaje obligatorio al extranjero para comprender a España. 
 ABC.    07/04/1964.  Página: 36. Páginas: 1. Párrafos: 38. 

ABC. MARTES 7 DE ABRIL DE 1964. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 36

EL ARTICULO PREMIADO CON EL «MARIANO DE CAVIA» ESTA DIRIGIDO A SALAZAR

´"Debiera establecerse el viaje obligatorio al extranjero para comprender a España"

Juan Luis Calleja vive en el paseo de La Habana. Frente a una gasolinera. Es un lugar que debiera estar más iluminado. Cuando entramos en el piso del escritor dos jóvenes señoritas cruzan sonriendo ante nosotros. Son dos guapas muchachas. Las hijas de Juan Luis Calleja.

Sale a recibirnos. Es un hombre de aspecto deportivo, alto, jovial y sincero. Esta es la primera impresión.

Dice que está emocionado. Es curioso. La experiencia nos ha enseñado que los escritores suelen expresarse de un modo que da la sensación de que nada les conmueve. Vivir para ver.

Pasamos a una sala agradablemente amueblada. El teléfono suena constantemente. Tejemos el diálogo a retazos. Las respuestas por el teléfono van dándonos el perfil humano de Juan Luis Calleja. Se deduce de esas respuestas que el premio es un paso hacia adelante en su vida de escritor; que nunca ha sido protagonista de un suceso tan feliz; que nunca creyó que el premio Mariano de Cavia era algo que se le debía; que está muy contento. Es un hombre sencillo y natural quien habla por teléfono, y suponemos que en los momentos de tristeza se expresará con la misma sencillez.

—.¿Presentó usted más de un artículo?

—Presenté dos. El que ha obtenido e/ premio y otro titulado "La ratonera".

—¿Le importa que lo diga?

—No, ¿por qué?

—Por nada. Ese "portugués" a quien le escribe la carta, ¿quién es?

—Salazar.

—¿Le conoce?

—No, no. Me pareció simplemente que Salazar ha defendido siempre lo que me enseñaron de niño. Que la Patria, el honor, la palabra dada tienen sentido. Eran los momentos de la violencia internacional en torno a Angola. Salazar siempre ha dicho lo mismo. Es alentador contemplar a un hombre, consecuente.

—¿Es usted colonialista?

—Mi intención no era política, sino ética.

—¿Cuál fue su primer artículo?

—Lo publiqué en la revista "Hospes", una revista turística.

Algo sobre el turismo, claro.

—No. Era un artículo deportivo. Pero no era la ves primera que escribía. Antes, en plena adolescencia, creé y dirigí un periódico, escrito a mano, que "tiraba" dos ejemplares. El periódico se titulaba "No sé nada", y daba molidas de un país imaginario.

—¿Lo compraba alguien?

—Yo. Vamos, mi hermano Diego y yo.

Conocemos al hermano de Juan Luis, a Diego Calleja. Hombre excelente, de una inteligencia clara, de una capacidad verdaderamente notable para la organisación. Su despacho en el Ministerio de Obras Públicas es un aula, un lugar muy instructivo.

—Salieron 250 números.

—¿Y luego?

—He publicado en periódicos de Santander, de Cádiz... Y en A B C, naturalmente.

—¿Por qué dice usted naturalmente?

—-¿Cómo? Pues... Es en A B C donde comenzó mi lanzamiento. Luis Calvo fue mi padrino.

—Su actitud como escritor, como articulista, ¿cambiará ahora en algún sentido?

—No. Espero que los periódicos cambien su actitud respecto a mí.

—Bueno, pero ahora no podrá escribir, usted en cualquier sitio.

—¿Por qué?

—Hombre, porque el premio "Cavia" no es una tontería. Hay que cuidarse.

—Claro, claro, tiene usted razón.

—Usted se ha dedicado durante doce años al turismo, y luego a la publicidad. Su dedicación al turismo y a la publicidad y sus espléndidos artículos tienen como objeto al público. ¿Encuentra usted algún denominador común?

—La verdad.

—Su dedicación al turismo, como secretario general de una gran compañía, ¿U ha enseñado algo?

—Creo que sí. Lo más importante que le puede suceder a un escritor español es España. Debiera establecerse el viaje obligatorio al extranjero para comprender mejor nuestra patria. Algo parecido al servicio militar. Personalmente, de mis largos viajes he traído una gran humildad en la maleta y un entrañable contento por ser español.

—Perdóneme que insista. ¿Cuál ha sido el sentimiento o la pasión, el móvil de su artículo galardonado?

—La ingenuidad.

—Mucho nos alegramos de que sea asi. Ingenuo, es decir, genuino.

—Auténtico, quizá.

—Y sin quizá.

 

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