Autor: Madariaga y Rojo, Salvador de. 
 Premio Mariano de Cavia 1968. 
 La espada y el espíritu  :   
 La Unión Sovietica es hoy la amenaza más grave a la libertad y a la paz del mundo, y, sobre todo, de Europa. 
 ABC.    18/04/1969.  Página: 59-61. Páginas: 3. Párrafos: 9. 

PREMIO MARIANO DE CAVIA 1968

LA ESPADA Y EL ESPÍRITU

«LA UNION SOVIÉTICA ES HOY LA AMENAZA MAS GRAVE A LA LIBERTAD Y A LA PAZ DEL MUNDO, Y, SOBRE TODO, DE EUROPA»

«Esos desórdenes estudiantiles que se producen simultáneamente en todo el mundo libre no dejan de sugerir una batuta oculta.» «Los sucesos, por todas partes, llevan el marchamo comunista.»

Una Alemania no sólo resurgida de sus cenizas como el fénix, sino de vuelta del Infierno, como Alceste, permitirá a un Invitado de buena intención recordar aquella escena de la primera guerra europea en la que el jefe de las tropas de ocupación entró en el despacho del burgomaestre de Bruselas y plantó el revólver sobre la mesa, a lo que el burgomaestre respondió sacando su estilógrafo y colocándolo junto al revólver.

Esta escena simboliza lo esencial de la lucha de hoy: la pluma frente al revólver. La opinión pública frente a la fuerza. En estos días que estamos respirando, la Unión Soviética ha planteado el tema en toda su brutalidad. Con un golpe de fuerza cínico ha reducido una nación mucho más pequeña, pero mucho más adelantada que ella, a no poder apoyarse más que en la opinión. La víctima se inclina como árbol al viento. Pero, ¿es seguro que la Unión Soviética sólo se apoya en la fuerza?

No. Si así fuese, no tendría que mentir, y la Unión Soviética ha estado mintiendo desde que comenzó a preparar su crimen.

De haberse fiado tan sólo de la fuerza bruta para reducir a Checoslovaquia a la obediencia, estaría su Prensa diciendo ahora que una gran potencia no puede tolerar que una nación pequeña, en situación estratégica importante, modifique su credo político con riesgo de graves consecuencias para el régimen interior de la gran potencia, y que, de todos modos, una nación pequeña no tiene derecho a poseer, ni una gran potencia a tolerar que otra posea, un lugar tan estratégico como el cuadrilátero de Bohemia. Pero tal no es el modo como la Unión Soviética explica el asunto al mundo.

Lo que intenta hacer creer es que, al ocupar Checoslovaquia, salva al mundo; porque el comunismo es la esperanza de la Humanidad, y que había en Praga tantos anticomunistas tan cerca del Poder que el porvenir del comunismo estaba en peligro. Los caciques del comunismo en Moscova intentaron atenerse al estilo de su siniestro atraco a Hungría doce años ha, y afirmaron que ciertos dirigentes checos habían rogado a los rusos que intervinieran; pero al ver que no lograban dar con un solo choco o eslovaco que se aviniera a tan triste papel, tuvieron que inventar otros pretextos. Así anda la Unión Soviética, mintiendo a todo el mundo: a la opinión mundial y a la propia. Lo cual explica que logre combinar el cinismo con la hipocresía. Cínica para con el mundo libre, al que no puede engatusar; hipócrita para con su propia opinión, a la que engrana.

Puede, pues, definirse la operación de Praga como un esfuerzo para retener a Checoslovaquia, en la esfera de la hipocresía soviética e impedir que pase a la del cinismo soviético. La condición "sine qua non" que impone a su desdichada víctima es que suprima la libertad de opinión. La opinión ha de someterse al monopolio del partido comunista. No cabe demostración más patente de que el partido comunista soviético ha cesado de creer en el comunismo. Al cabo de cincuenta años y mas de monopolio absoluto de la información y de la ideología, el partido comunista ruso todavía opina que, si permite un debate libre, pierde.

RUSIA ES LA AMENAZA MAS GRAVE A LA LIBERTAD Y A LA PAZ DEL MUNDO.

Por lo tanto, la Unión Soviética no es ya un país que ansia el Poder a fin de propagar el comunismo, sino una potencia que maneja el comunismo a fin de adquirir más poder. La Unión Soviética es, pues, hoy la amenaza más grave a la libertad y a la paz del mundo y, sobre todo, de Europa. Este hecho queda oscurecido y deformado por cierto número de factores. El primero es la tendencia a imaginar una falsa simetría con los Estados Unidos. Claro es que la Unión Norteamericana, precisamente por ser el país más potente del mundo, no podría sustraerse a la corrupción que sigue al Poder como un perro siniestro. Pero, en contra de lo que sucede en el caso de Rusia, la Unión Norteamericana tiene que habérselas con una opinión libre, de modo que siempre es posible frenar todo abuso de fuerza apelando contra el gobierno a la opinión. El Gobierno yanqui ha cometido no pocos errores, sobre todo en la América española; pero no habrá crítico serio que lo acuse de aspirar al dominio mundial en escala comparable a la que revela la política de la Unión Soviética.

ABC. VIERNES 18 DE ABRIL DE 1969. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 60.

y su aparato militar se atiene al de la Unión Soviética y no tardaría en ir a dar al mercado de chatarra en cuanto desapareciera o se desintegrara la Unión Soviética.

No se trata aquí de salir a la defensa de un país de notorio anticomunismo, ni de tal cosa podría tratarse.

Si hay un pais con títulos para abrigar opiniones adversas a los Estados Unidos, ese país es España. De ser nosotros nacionalistas irresponsables, no nos faltarían pretextos ni aun razones para emplazar a los Estados Unidos ante el Tribunal de la Historia. Rechazamos Juegos tan fútiles. Observamos que los Estados Unidos tuvieron a Europa bajo ni mando al terminar la última guerra mundial y que sus Ejércitos no pensaban más que en volverse a casa, lo que hicieron tan demasiado pronto que tuvieron que regresar ante el peligro soviético, y también sabemos que no hay un solo soldado yanqui en Europa que no esté donde está por desearlo así el país donde se encuentra.

Por todo lo cual no podemos, como quisiéramos, seguir al general De Gaulle cuando se refiere a los dos bloques como si fueran la imagen uno del otro. Tema ingrato para todo admirador de este grande hombre; pero cuanto más grande el hombre, más fuerte yerra. ¿Quién negaría que Churchill y De Gaulle son los dos hombres más excelsos de nuestro siglo en la historia política de la Humanidad? ¿Quién ha esculpido su propia figura con mano más firme que ellos en el bronce de la memoria humana? Churchill, solo, frente a la potencia alemana, sin otro aliado que la heroica y diminuta Grecia, teniendo que contestar si pensaba rendir la flota inglesa; De Gaulle, solo, restableciendo con paciencia el corazón, el cerebro, el cuerpo de Francia, a partir del cuasi cadáver de su patria; estos dos faros de inteligencia luciendo sobre dos torres de voluntad consuelan a la Humanidad de sus fallas, confirmando la capacidad de los muchos para realizar los grandes ensueños que ven los pocos. De estos pocos es De Gaulle, sin disputa, uno de los más grandes y luminosos. ¿Como olvidarlo aun cuando haya llegado la hora en que el faro sobre la torre se empaña o al menos se desenfoca?

No se puede fundar una política sobre la crítica de la confrontación de los dos bloques dándolos por simétricos, El bloque oriental es un imperio colonial sometido por la fuerza bruta, por los procedimientos siniestros del Estado-Policía y por el monopolio total de la opinión. Este imperio es tan bárbaro que eriza sus fronteras de alambradas eléctricas, campos de minas y torres de ametralladoras para impedir que sus subditos huyan en busca de libertad. El mundo no ha visto Jamás tan extraño espectáculo. Embotados por la costumbre, solo nos damos cuenta de su monstruosidad en momentos de reflexión. Sólo la notoria Insensibilidad de los caciques soviéticos para con la vergüenza y decencia humanas puede haberles permitido aspirar fe un comercio normal con personas civilizadas, dejarlo tras de sí ese deshonor en pie que se llama telón de acero y muro de Berlín. Todo pensamiento o palabra que Intente designar a los dos bloques como simétricos carecerá de sentido mientras esa cicatriz repugnante desfigure el rostro preclaro de Europa.

Nosotros, los europeos que respetamos y admiramos al general De Gaulle, quien, no lo olvidemos, fue con Adenauer el constructor del puente sobre el Rhin, le debemos la verdad sobre este asunto grave; y la verdad es que no hay política sensata que equipare los dos bloques, .porque uno de ellos consiste en un matón rodeado de esclavos 7 el otro en un grupo de Estados libres; uno aspira a extenderse, aunque sea por la agresión, y el otro sólo aspira a vivir y dejar vivir; de moflo que, al dar auge a la imagen de una Europa de dos bloques iguales, se da animo al dueño de esclavos y agresor y se desanima al grupo de Estados libres, más ó menos unidos en su defensa colectiva —doble consecuencia podría acarrear un desastre a Europa y, por tanto a Francia.

LA CREDULIDAD DE LA IZQUIERDA EN LOS PAÍSES LIBRES Sigamos considerando las nubes 7 pantallas que oscurecen el hecho de nuestro tiempo: que la Unión Soviética no busca ya el Poder para propagar el comunismo, sino que utiliza el comunismo para aumentar su poder. Una de estas nubes y pantallas surge de la credulidad de la izquierda de los países libres. "Duerme un hombre, tranquilo en su lecho. De pronto lo medio-despierta un ruido insólito, da luz y ve una pistola, una mano, un extraño. "Tu dinero, ¿dónde está?" El durmiente se despierta del todo y pregunta: "¿Y para qué quiere usted saber dónde tengo yo mi dinero?" "Hala. Hala, ¿dónde está?" "En aquella caja. Pero ¿para qué...?" "Las llaves." "Estas son. Pero, dígame, ¿para qué...?" El extraño abre la caja, barre el dinero y se va dejando una amonestación. "No te molestes en llamar a la Policía. He cortado la línea." El hombre se queda solo, en cama, musitando: "¡Qué raro proceder!" Luego se pone un dedo en la nariz y siente como una iluminación. "¡Ah, exclama para sus adentros, "a lo mejor era un ladrón!"»

Eso es la izquierda filocomunista, menos la iluminación. Ha visto a la Unión Soviética pisotear tratados, promesas, reglas de la decencia más elemental; los tres Estados bálticos, tragados por el procedimiento cínico—hipócrita de ofrecerles—, imponerles sendos tratados de no agresión; Varsovia triturada por las bombas de Hitler, sin que Stalin, con sus fuerzas en las afueras, alzase un dedo para salvarla; los jefes de la resistencia polaca salir de sus escondites, a petición de Edén, para constituir un Gobierno de coalición con los muñecos comunistas del Comité de Lublín, desaparecer de escena para ir a dar a una cárcel soviética en violación de su salvoconducto; los obreros de Potsdam, segados por la metralla

soviética; Budapest traicionada y anegada en sangre de obreros y estudiantes, Maleter y Nagy asesinados... y todavía esta izquierda se pregunta por qué trata el Oeste tan mal a la Unión Soviética, que se ve obligada a forzar a Checoslovaquia, Foco después de este asalto, en septiembre de 1968, publicaba el "Times" una carta de un inglés, premio Nobel de la Paz, lamentando que Kosigyn hubiera tenido que hablar en ausencia de jefes de Gobierno y ministros de Asuntos Exteriores cuando, diez días después de la guerra de seis días, abogaba ante las Naciones Unidas porque se resolvieran en su seno los conflictos del Asia Menor y de Vietnam (guerras ambas que el propio Kosigyn fomenta bajo la mesa), 7 nuestro amigo inglés también se lamentaba de que el fracaso de "la campaña de diez años, que el señor Kruschef había hecho en pro de un desarme general", le hubiera echado del Poder. Claro. Así resultó agarrotada Checoslovaquia. ¿Cabe más inocencia?

-Ahora que no todo es inocencia en la izquierda prosoviética. Quizá valga más dar por sentado que en tal sector la inocencia no abunda. Bastará con observar la colosal campaña contra la guerra de Vietnam.

Confluyen tantas corrientes en este caudaloso TÍO de opinión antiyanqui que su estudio competente nos tomaría todo el tiempo disponible. Basta para nuestro propósito hacer constar que, aparte los errores técnicos en que hayan incurrido los yanquis en su estrategia y táctica, el punto esencial es que a quien aprovecha la guerra de Vietnam es a la Unión Soviética, porque desangra a los Estados Unidos y mina su autoridad moral tanto por sus fracasos militares como por el reproche de agresión que se le hace a fin de desviar la atención de las agresiones reales y verdaderas, como la de Praga.

LOS DESORDENES ESTUDIANTILES, PRODUCIDOS SIMULTÁNEAMENTE EN

TODO EL MUNDO, HACEN PENSAR EN UNA BATUTA OCULTA.

La mera carencia de documentación probatoria no basta, pues, para disipar la sospecha de que esta campaña contra la guerra del Vietnam está orquestada, como lo estuvieron otras anteriores, entre ellas la famosa Campaña de la Paz, cuyo objeto concreto era darle tiempo a la Unión Soviética para lograr su bomba atómica. Lo seguro es que la Unión Soviética ha acumulado un poder militar tan enorme que no puede haber olvidado el valor del desorden y de la subversión como accesorios de la guerra. Bien es verdad que, a causa de sus acuerdos secretos con los Estados Unidos sobre el equilibrio del terror, frunce el ceño ante las aventuras de Fidel Castro en la América española, pero quedan otros continentes; y aunque hay estudiantes de todo pelo y pluma política, esos desórdenes estudiantiles que se producen simultáneamente en todo el mundo libre no dejan de sugerir una batuta oculta. A donde apunta esta observación se verá más adelante.

Por sus frutos los conoceréis. Quienquiera que observe todas estas agitaciones, protestas, revueltas, que se vienen produciendo en los países libres, ya de estudiantes o de minorías oprimidas, como la de los negros de los Estados Unidos, notará un rasgo doble: por un lado, un sistema de reivindicaciones, muy justificadas en el caso de los negros, más o menos en el de los estudiantes, y, por el otro, un cambio de voz, de actitud, de método. Las quejas pasan a segundo plano, y se va a la violencia por la violencia. Este hecho revela que los dirigentes, azuzadores, inspiradores que tiran de los alambres, pertenecen no al lado "pluma", sino al lado "pistola" del telón de acero, y que su filosofía política deriva del famoso dicho de Mao: "El poder político surge de la pistola." Son los partidarios del "faustrecht", no los de la razón; de la ocupación y de la censura. De aquí los "slogan" del "poder negro" y el "poder estudiantil". Los sucesos por todas partes llevan el marchamo comunista. El puñado de anarquistas y otros "istas" que figuran entre los activadores, sus banderas negras y demás, aún quizá sinceros a veces, forman parte del camuflaje comunista.

Hay otra confusión curiosa entre las que oscurecen la actitud del Occidente, argumento que circula en ciertos medios anglosajones. La pobre Unión Soviética tiene miedo. Tiene miedo de los malvados occidentales y, sobre todo, de la República Federal. Por eso tuvo Stalin que rodearse de un círculo de naciones esclavas, Alemania oriental entre ellas, y tiene hoy Breznef que apoderarse del cuadrilátero de Bohemia. Todo eso es puro desatino. La Unión Soviética no teme al Occidente y sus melindres sobre ese tema son mera propaganda, parte en, realidad de la guerra fría.

Salvador DE MADARIAGA De la Real Academia Española

 

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