Aspectos sociales del desarrollo     
 
 Pueblo.    28/06/1963.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Aspectos socia es del desarrollo

EL comisario del Plan de Desarrollo, señor López Rodó tanto en sus declaraciones a la Prensa, como en el coloquio que posteriormente sostuvo ante las pantallas de la televisión, hizo hincapié en los objetivos sociales del Flan.

Las bases de su solidez son claramente sociales: equilibrio de la mano de obra, es decir, mantenimiento del pleno empleo; creación de nuevos puestos de trabajo, con incremento de la productividad; equilibrio entre oferta y demanda, que se manifestará por un equilibrio de los precios; equilibrio de la balanza de pagos que mantenga nuestra reserva de divisas al nivel imprescindible.

OTRO aspecto de marcado espíritu social es el de que no se puede forzar el ritmo de las invasiones, como se hace en los países comunistas, sacrificando a las generaciones presentes por la compresión del consumo. En el Plan español no se prevé contracción del consumo, sino, por el contrario, su incremento a un 5,5 por 100 anual acumulable. La diferencia entre este 5,5 por 100 de consumo y el 6 por 100 que se calcula de crecimiento de la producción, más la diferencia con el incremento del consumo público, limitado al 5 por 100, dejan un amplío margen para incrementar el ahorro sin sacrificar a la población.

AL final del primer cuatrienio, es decir, en 1967, la renta por habitante abra pasado de 360 dólares anuales a 462, con un incremento superior a las- 6.000 pesetas por persona. "Pero, aclaró López, Rodó, como el desarrollo se llevará a cabo acompañado por una política fiscal de redistribución de la renta, indudablemente se traducirá en una participación mayor en el incremento logrado en los más necesitados. Habrá mayor volumen de renta y mejor distribución de la. misma."

LA cuenta es clara. Hay muchos españoles privilegiados cuyo nivel de vida no necesita mejora, al menos mientras se mantengan las actuales "diferencias irritantes". Están,"por el contrario, necesitados de corrección sus ingresos. Tenemos, por tanto, que no solo el dinero que en teoría les correspondería a ellos en el aumento de la renta irá a parar a manos más modestas, sino que, además, una acertada política fiscal de redistribución debe hacer que parte de lo que perciben ahora vayan a los que en realidad lo merecen y necesitan. De esta forma, a la vez que una España mas rica, tendremos una España más justa y más feliz.

PARA que este objetivo sea una realidad completa, habrá que vigilar cuidadosamente a quién va a ir a parar la propiedad de ese capital que se va a formar con el ahorro interior. Porque no sería tolerable que el ahorro forzoso que se imponga a trabajadores (salarios inferiores) o a los consumidores (precios superiores) fuera a parar a manos ajenas. Una de las soluciones es dar a los trabajadores una justa participación en el capital creado por la autofinanciación de las empresas.

 

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