La elevación del nivel de vida ha de hacerse mediante el esfuerzo ordenado y responsable dentro de un plan económico de marcado signo social  :   
 Declaraciones de Don Laureano López rodó a La Vanguardia. 
 Madrid.    23/06/1962.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

"La elevación del nivel de vida ha de hacerse mediante el esfuerzo ordenado y responsable dentro de un plan económico de marcado signo social"

«EL PLAN DE DESARROLLO NO PRETENDE SOMETER LA INICIATIVA PRIVADA A UN MOLDE RÍGIDO, SINO OFRECERLE UN CUADRO DE LA EVOLUCIÓN FUTURA DE LA ECONOMÍA»

DECLARACIONES DE DON LAUREANO LÓPEZ RODO A «LA VANGUARDIA»

BARCELONA,—"La Vanguardia" ha publicado hoy unas interesantes declaraciones del comisario del Plan de Desarrollo Económico, don Laureano López Rodó, hechas a la redacción del citado periódico en Madrid.

El señor López Rodó manifiesta que la creación del Comisariado del Plan de Desarrollo obedece al deseo de encauzar la.expansión de nuestra economía para que alcance el mayor ritmo posible de crecimiento, mediante un plan de desarrollo a largo plazo, cuya finalidad no puede ser otra que la elevación de las condiciones de vida de todos los españoles. Esto significa no sólo el máximo incremento de la renta, sino también su mejor distribución.

A ¡a pregunta de qué repercusión tendrá el plan de desarrollo en los obreros españoles, el señor López Rodó contesta: "La elevación del nivel de vida no pueda detenerse si no por el esfuerzo ordenado y responsable dentro de un plan económico de marcado signo social, que al propia tiempo que aumente la productividad asegure la efectiva elevación de la capacidad adquisitiva de los trabajadores y, en general, de los sectores sociales menos beneficiados económicamente. El plan incorporará a todos los sectores de la producción, y especialmente a la población trabajadora, a una ingente tarea la de construir el futuro económico-social de España. Todos hemos de movilizarnos para esta empresa que ha de ser histórica.

La programación del desarrollo sigue diciendo el señor López Rodó no supone poner cortapisas a la libre iniciativa de los empresarios. Hay dos tipos de planes económicos: los de la economía estatificada y los de la economía de mercado. El plan español, sin olvidar las peculiaridades de nuestra economía, se adapta a la experiencia de los principales países de Occidente en la planificación "indicativa" que es, sin duda, la forma de plan económico más acorde con los valores de nuestra civilización. El término "indicativo" Significa que se trata de un tipo de plan que servirá de dirección para el sector público y de orientación para el privado.

INICIATIVA PRIVADA

—¿Cuál es entonces, el papel de la iniciativa privada dentro del plan, le pregunta el interviuvador.

—El plan de desarrollo no pretende someter a un molde rígido al sector privado, sino ofrecerle un cuadro de la evolución futura general de la economía y darle a conocer las medidas que el Gobierno se propone adoptar inmediata o gradualmente. De este modo se facilitan las decisiones de los empresarios y disminuye el margen de error que toda decisión empresarial" implica De ahí la importancia que un plan indicativo tiene como "gran reductor de incertidumbre", según la acertada frase del Comisario del plan francés, M. Fierre Masse, y, asimismo, la necesidad de contar para esta tarea con la colaboración de la empresa privada y del mundo laboral. Por ello las Comisiones del Plan de Desarrollo español están integradas en su mayoría por empresarios y trabajadores.

Además, la Comisaria del Plan está abierta a todos los españoles y recibirá con agrado cuantas iniciativas y sugerencias se le hagan llegar.

INTEGRACIÓN EUROPEA

En otro punto de sus declaraciones, el señor López Rodó se refiere a la posición de la economía española ante el proceso de integración europea, indicando que "los actuales procesos de integración económica exigen de nosotros un supremo esfuerzo para no quedar en condiciones de inferioridad. El pasado mes de febrero, España solicitó la apertura de negociaciones con el mercado común, en orden a una posible incorporación al mismo, haciendo así honor a su clara conciencia europea. De ahí que el plan de desarrollo español trate de ajustar la expansión interna de, nuestra economía a una línea competitiva internacional.

El plan está, por tanto, orientado con vistas al proceso creciente de integración económica y concibe nuestra economía abierta a la cooperación exterior. Múltiples convenios de colaboración están suscribiéndose a diario entre los empresarios españoles y las empresas europeas. Incluso en el mundo rural existen síntomas claros de cooperación con el exterior.

• CAPITAL EXTRANJERO

Por otra parte, añade la legislación española en materia de capital es muy generosa. El reciente decreto del 17 de mayo garantizo la remesa al exterior, sin limitación alguna, de la totalidad de los beneficios obtenidos por el capital extranjero en España y la repatriación en cualquier momento del capital invertido, así como de las plusvalías que se produzcan. En condiciones parecidas se halla regulada la adquisición en Bolsa por los extranjeros de los títulos de empresas españolas. Las nuevas disposiciones han aumentado el interés ya existente en todo el mundo por invertir en España.

INVERTIR MEJOR

A la pregunta de si va a exigir algún sacrificio el nuevo plan contesta el comisario del mismo que no se puede hablar propiamente de sacrificio para un plan de desarrollo en un país occidental, Tras la "etapa en que había que esforzarse por alcanzar la estabilidad económica, la nueva etapa de desarrollo nos permitirá recoger los frutos de los sacrificios que exigió la estabilización. No se trata ahora de apretarse el cinturón, sino de seleccionar mejor las inversiones. El crecimiento de la producción permitirá satisfacer en más alto grado ¡as necesidades del consumo y. a la vez, aumentar las inversiones que alimentan el proceso acumulativo de creación de la riqueza nacional.

"Ello no quiere decir que el desarrollo no exija esfuerzo en el sentido de tener que prestar cuidadosa atención a la productividad y lograr que las empresas, privadas y públicas, trabajen con el menor coste posible. La gran batalla de] momento presente ha de ser bajar los costes, mediante un reajuste y modernización de los procesos productivos, para alcanzar un elevado ritmo de crecimiento, habrá que invertir mejor, abandonando actividades marginales de baja productividad; pero puedo asegurar que el Gobierno tiene el firme propósito de que la carea se reparta equitativamente entre todos los sectores del país."

FUTURO ECONÓMICO

Finalmente se refiere a las perspectivas de la economía española de cara al futuro, afirmando que "España cuenta con un crecimiento potencial de desarrollo que avala el futuro proceso de expansión, y que podemos concretar en tres puntos:

Primero. Existe una importante reserva de capital humano con posibilidades de aumentar la población activa y de transferir mano de obra de la agricultura a la industria y a los servicios, con notable mejora de sus condiciones de vida. En los próximos anos más de un millón de trabajadores del campo podrán pasar a las actividades secundarias y terciarias.

España dispone, asimismo, de un auténtico espíritu empresarial, cuya vitalidad se ha puesto de manifiesto en tantas ocasiones, y que garantiza que nuestros empresarios han de ser elementos positivos a la hora de programar el desarrollo y, sobre todo, de llevarlo adelante.

Segundo. Disponemos, d e una considerable capacidad de inversión, pues desde 1959 ha aumentado el ahorro alrededor de un setenta por ciento, ya que se calcula que en aquel año fue de 77.000 millones de pesetas, mientras que en el 1961 ha sido 135.000 millones.

Tercero. La economía española posee una capacidad de importación considerable, vista la evolución de la balanza de pagos en los últimos años. Desde 1959, los ingresos han aumentado en un 62 por 100, pasando de 795 millones de dólares en dicho año a 1.290 millones en 1961. Como resultado, disponemos de reservas de oro y divisas que se aproximan a los mil millones de dólares."

Termina sus declaraciones el señor López Rodó pronosticando una etapa de crecimiento económico y de progreso social importante, que dé origen a una mejora sustancial del nivel de vida del pueblo español.

 

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