Autor: Bañales, Ramiro. 
   La pequeña y mediana empresa en el desarrollo económico     
 
 ABC.    20/11/1963.  Página: 65. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

20 DE NOVIEMBRE DE 1903, EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. S5

LA PEQUEÑA Y MEDIANA EN EL DESARROLLO ECONÓMICO

Cuando se diseña un Plan de Desarrollo en una nación, del mismo modo que no pueden dejarse de estudiar alguno o algunos sectores económicos, tampoco puede olvidarse a una determinada clase social empresarial. Programar un desarrollo de espaldas a las necesidades, condiciones y circunstancias en que se encuentran los sujetos de la nación (individuos v empresas) es caminar al fracaso. Por ejemplo, parecería absurdo pretender alcanzar un desarrollo técnico y cultural doble del existente v no programar un conjunto de medidas educativas y de investigación para lograrlo.

Del mismo modo, considerando que la empresa (.individual o sociedad) ha de ser el cauce por el que discurran las actividades económicas de producción y distribución, sería incongruente no tener en cuenta a todas las empresas. Todas las empresas tienen su misión dentro del Flan, por lo que dentro de los planes generales debe procurarse una coordinación de los de las pequeñas empresas. Ningún país, incluso les superindustrializados, tiene únicamente grandes empresas; junto a éstas conviven otras, importantes en número, de mediana y pequeña dimensión. Olvidar a estas empresas y su papel en el cuadro general del desarrollo conducirá a que tarde o temprano, se produzcan los llamados "estrangulamientos" o "cuellos de botella" en la economía nacional.

En nuestra nación las medidas preliminares y directrices del Plan de Desarrollo no dejaron en el olvido a estas empresas, señalándose en el artículo 11 del decreto aprobatorio, las líneas de conducta a seguir respecto a las mismas.

Por lo que respecta a Vizcaya, un programa de ayuda a estas empresas tiene importancia decisiva. Esa importancia viene dada por el número de empresas afectadas, puesto que en 96,36 por 100 de las empresas del sector industrial tienen menos de 100 trabajadores (pequeñas) y un 3,12 por ICO entre 100 y 590 (medianas): en conjunto, un 99,48 por 100 de empresas entran en la categoría de pequeñas y medianas.

El desarrolle de estas empresas y su colaboración eficaz en el conjunto nacional se halla, sin embargo, coartado por una serie de factores. Según una reciente encuesta realizada en Vizcaya, estas empresas tienen dificultades, por orden de importancia, de financiación, técnicas industriales, ventas, organización, contabilidad, fiscalizad, seguros socialas, etc., lo que supone un fuerte obstáculo que sólo con grandes esfuerzos han superado hasta el presente.

Para el futuro no era posible abandonar a estas empresas a su único esfuerzo, ya que esos obstáculos podrían suponer el ahogo no sólo de estas empresas, sino de la economía nacional de la que son una parte. Gráficamente diríamos «He lanzada nuestra economía a mayor velocidad que hasta el presente, estas empresas no podrían mantenerla, con la consecuencia de que por ser una de las ruedas del vehículo originarían el accidente.

Como ya hemos apuntado, las medidas del Plan de Desarrolla no han olvidado a estas empresas. Especialmente es señalable la posibilidad de acudir al mercado de capitales que ahora se les concede, a través de agrupaciones da empresas. Dado que la financiación es el problema más acuciante que tienen estas empresas vizcaínas, fácilmente se comprende el buen efecto de esta medida en nuestra provincia, donde, por otro lado, han existido con anterioridad intentos de agrupación con esa finalidad, los cuales tuvieron que abandonarse ante el insalvable obstáculo del artículo 111 de la ley de Sociedades Anónimas. El proyecto de ley sobre "asociaciones y uniones de empresas" remitido a las Cortes para su estudio, que desarrolla el artículo 11 citado anteriormente, supera la limitación del 111 de la Ley de Sociedades Anónimas, permitiendo que estas agrupaciones de empresas emitan obligaciones hasta una cifra igual a la suma de los capitales sociales desembolsados de todos los asociados, aunque el capital de la. agrupación sea menor.

Para que las empresas puedan llevar a cabo la asociación sin que ésta sea gravosa, se prevé la concesión de beneficios fiscales con objeto de estimular su creación, de forma que el hecho de la asociación no suponga una carga fiscal mayor a la que hubieran pagado los miembros si hubieren efectuado las operaciones aisladamente.—Ramiro BAÑALES.

 

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