"París y Washington desean vivamente el ingreso de España el O. T. A. N.·, escribe "L ´Aurore". 
 Elogioso comentario de "L ´Aurore"     
 
 ABC.    08/09/1959.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 1. 

ELOGIOSO COMENTARIO DE "L´AURORE"

París 7. Bajo el título de "España yv Francia", el periódico "L`Aurore" publica el siguiente comentario de Henri Benazet:

"Los partidarios de la necesaria alianza franco-española, durante mucho´1 tiempo alarmados ´por el absurdo enfriamiento de las -relaciones entre París y Madrid, pueden dejar escapar ya un suspiro de alivio. Los contactos entre los responsa>bles_ de los dos países ¿no son, en efecto, más frecuentes y cordiales cada día? En espera de la conmemoración próxima del tricentenario del Tratado de los Pirineos, el Sr. Castiella ha tenido una conversación importante con el general De Gaulle, quien manifestó su voluntad de subrayar "los grandes servicios prestados a´l mundo por el régimen y el pueblo españoles".

Al fin, por vez primera en Francia, un jefe de Gobierno da pruebas de inteligencia y sentido común, exaltando la irreductible hostilidad de Madrid contra el comunismo, actitud valeros_a que otras capitales no se atrevieron a Imitar, Por tanto, se explica mal la ilógica resistencia de los Estados que pretenden, ser antimarxistas, como los Países Bajos, Gran Bretaña y Noruega, al ingreso de España en el O. T. A. N. para ocupar el decimosexto puesto. En efecto, ¿qué nación lo merece más ? Es verdad que la oposición de aquellos Estados parece debilitarse. Particularmente la de Londres, donde Macmillan, si logra, como p_arece probable, una victoria electoral en octubre, no se preocupará más de las lamentaciones laboristas y votará la admisión de España, admisión.´que París y Washington desean vivamente, aunque po_r razones diversas. Lo que preocupa en primer lugar, como es > natural, a los Estados Unidos es llenar una deplorable grieta, en la defensa atlántica. Eisenhower lo confirmará cuando vaya´ a visitar al Tefe del Estado español en El Pardo. En lo que a Francia se refiere, son dos los motivos principales que la moverán a apoyar eventualmente> la candidatura española. En primer lugar, la simpatía, e incluso la gratitud. Pues así es, la gratitud se negó noblemente a participar en el acoso y saqueo general después de nuestras desdichas de 1940. Además, ¿por. qué callarlo?, también, por interés. En efecto, nuestra política exterior,, indudablemente más ambiciosa, suscita celos, por -ejemplo, en Bonn y, sobre todo, en Roma. Por tanto, necesitamos asociados seguros. Es, pues, conveniente que en esta Europa, donde no se resigna a un papel modesto Francia, consiga la colaboración de España. Esta hermana latina, nunca ha traicionado a sus amistades."

 

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