Autor: Viñas, Angel. 
   El oro que salió de España no es un tema cerrado  :   
 nuevas puntualizaciones sobre el destino del tesoro español que fue a Francia y a Rusia en 1936. 
 Ya.    15/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

tribuna abierta.

EL ORO QUE SALIÓ DE ESPAÑA NO ES UN TEMA CERRADO.

Nuevas puntualizaciones sobre el destino del tesoro español que fue a

Francia y Rusia en 1936

Don Ángel Viñas, catedrático de Estructura Económica y técnico comercial del

Estado, nos envía, con ruego de publicación, el siguiente escrito:

CON verdadera alegría he leído el artículo de mi admirado amigo don Jesús Salas

Larrazábal, titulado "Puntualizaciones sobre el destino del oro español en

1936", publicado en el diario YA del 4 de enero de 1977 en respuesa a otro mío

aparecido en el suplemento dominical del 12 de diciembre de 1976. Para dar

respuesta a sus legítimos interrogantes me permito escribir estas líneas en las

que habré de incurrir en el impudor de la autorreferencia que deseé evitar en mi

primer artículo.

EN mi libro "El oro español en la guerra civil", publicado por el Instituto de

Estudios Fiscales del Ministerio de Hacienda, encontrará mi admirado Jesús Salas

en las páginas 47 a 127 y 345 a 385 una reconstrucción de las operaciones

celebradas en oro con Francia en la guerra civil y en las páginas 378 a 380 los

efectos del convenio Jordana-Bérad, que, en lo que al oro respecta, permitió al

Banco de España recuperar el remanente del depositado en Mont de Marsan. En las

páginas 101 a 127 hallará una descripción de los orígenes del contencioso

hispanofrancés sobre el oro y en el capítulo I, en general, comprobará cuál fue

el primer destino de las 174 toneladas de oro puro vendidas por el Tesoro

republicano en Francia, así como el de los 595 millones de pesetas oro, de un

contravalor total de 598, equivalentes a 3.894 millones de francos papel. En las

páginas 345 - 346 se detallan las fuentes a través de las cuales se

reconstituyeron las tenencias nacionales de oro: el existente en las sucursales

de la zona, el recuperado en Mont de Marsan, el producto del canje de monedas de

oro en barras, las monedas de oro recuperadas en San Sebastián y el oro

adquirido al Tesoro y a particulares, según el expediente instruido sobre el oro

del Banco de España en la Causa General. También observará que, salvo error, la

República Francesa no devolvió un solo gramo de las toneladas adquiridas,

porque, a cambio de ellas, había efectuado al Gobierno republicano una

contraprestación en divisas (como, en parte, también haría la Unión Soviética).

En las páginas 548-549 hallará la transcripción del resultado de la liquidación

de las operaciones con oro en Francia, según dio a conocer oficialmente el Banco

de España. Entiendo que, con independencia del triunfo que para el Gobierno

nacional supuso el acuerdo Jordana-Bérad, no hay que ocultar el rotundo fracaso

cosechado por el general Franco en los intentos, inciados en agosto de 1936, por

impedir la venta de oro al Banco de Francia y-o lograr su devolución. Tal venta

fue preludio y complemento de la realizada a la Unión Soviética en tina

operación global que desde el punto de vista económico tiene un marcado carácter

unitario y obedece a una clara lógica financiera.

En las páginas 13, 75, 262, 263, 266, 271, 284, 307 y 451 encontrará don Jesús

Salas referencias a su pionero trabajo y-o la exposición táctica de nuestras

discrepancias. La reconstrucción de la operación de venta de oro a Moscú figura

en las páginas 129 a 310; a partir de la 287 se relacionan los interrogantes que

aún plantea la operación, en la cual se ha identificado el volumen de

contraprestación señalada en mi articulo. En las páginas 250 a 254 figura el

destino del depósito número dos en Moscú y en las 134, 140, 207, 208, 229 y 255

se precisan mis discrepancias más relevantes con el profesor Sarda, todas cuyas

tesis no asumo, entiendo, por el contrario, que la reconstrucción global de ¡a

venta a Francia y a la Unión Soviética del oro se aleja bastante del tratamiento

de este último autor. Las páginas 293-294 aportan datos globales sobre el

volumen de comercio hispano-soviético, identificado con precisión, y las 303 y

304 alumbran el origen de los suministros bélicos rusos de comienzos de 1939.

Los rasgos esenciales de la financiación exterior republicana de la guerra civil

—en contraste con los de la nacional—se recapitulan en las páginas 445 a 461.

Franco, al haber recurrido masivamente al crédito exterior, tuvo una mejor

posición negociadora tras ganar la contienda. La República española no fue

responsable de la política de no intervención que también afectaría a la

dimensión financiera de la guerra civil en la vertiente exterior.

VEAMOS ahora las objeciones concretas apuntadas por Jesús Salas: en lo que

respecta al método de valoración del oro, las órdenes de la Presidencia del

Consejo de Ministros republicano recaían sobre determinadas cantidades de metal

para su transformación en divisas papel o sobre sumas monetarias exactas como

pago en la capital rusa de suministros soviéticos previos. Se señalaba

expresamente que tales importes se descontarían del depósito de oro, y,

textualmente, que la operación se realizara "sobre la base del precio del oro y

al tipo de cambio del dólar, en ambos casos, en el mercado de Londres el día de

la venta", confirmando después los rusos que el oro había sido "vendido al Banco

(de Estado de la URSS) al precio del oro fino en Londres en la fecha...,

descontando los gastos de transporte, flete, seguro y corretaje del Banco".

Los cuadros 14 a 19 y las tablas 13 a 15 de mi libro permiten reconstruir con

mayor o menor detalle las ventas y parte de la transformación técnica del oro.

El cuadro 15 cuadra los movimientos globales de oro en la capital : soviética

con un error máximo de 400 kilogramos de fino. Para 1937-1938, el patrón oro no

funcionaba ya con generalidad: en ausencia "de investigaciones más detalladas no

cabe entender, a priori, que la valoración a precios del mercado londinense del

oro contenido en las monedas perjudicara necesariamente a la República. La venta

a Francia se hizo a la paridad oro oficial, pero la venta a la URSS implicó la

determinación física del oro puro efectivamente contenido en las monedas

afectadas: ¿Desconfianza de los rusos?

En la página 288 podrá encontrar Jesús Salas mi tesis fundamental sobre el "oro

de Moscú", que constituye sólo un aspecto parcial de mi trabajo: "E¡ tema

central no parece que deba ser tan sólo la mera valoración de la ayuda material

soviética a la. España republicana, efectuada de forma muy diversa, según los1

autores, como el detenido análisis del destino de los fondos de contraparida

obtenidos tras la transformación del oro depositado en Moscú". Como analizar el

destino del oro no equivale a analizar el finiquito de las relaciones económicas

y financieras entre la República española y la Unión Soviética durante la guerra

civil—diferenciación que se efectúa a diversos niveles, en mi trabajo—, los

Ministerios de Hacienda, Comercio y Asuntos Exteriores, la Presidencia del

Gobierno y el Banco de España han sido informados, bien por vía reglamentaria o

por contactos personales, de las implicaciones políticas y económicas que abre

la reconstrucción de la operación de venta del oro, en opinión de quien

suscribe. Mi admirado Jesús Salas me permitirá que, dado su carácter, no me

atreva a reproducir el tenor de tales informes.

SIN duda hay que felicitar a los Ministerios del Aire y de Información y Turismo

e] que dejaran aparecer en la "Revista de Aeronáutica y Astronáutica" y en la

Editora Nacional (ignoro si en ambos casos funcionaba la censura previa) las

aportaciones de Jesús Sajas, cuyo valor lejos está en mi ánimo de negar, pero

que, por la naturaleza de la documentación en ellas utilizada, no podían

constituir sino un primer paso en el esclarecimento del tema. Desgraciadamente

es en los archivos del Banco de España, del Ministerio de Hacienda, de la

Presidencia del Gobierno y del Ministerio de Asuntos Exteriores en donde se

encuentra la documentación relacionada con el oro, que Jesús Salas no "manejó" y

que, en parte, se utiliza en mi libro. Quizá ello explique el destino cíe éste,

bien distinto del que tuvieron los trabajos de mi admirado amigo, aun cuando el

mero permiso para su publicación por el Ministerio del Aire y de Información y

Turismo no tienen por qué reflejar una coincidencia de opiniones con las de los

Ministerios que, por razón de la división de competencias en la Administración,

se ocupan del tema. Su actitud fue muy diferente ante el artículo del profesor

Sarda en un rocambolesco episodio que no se ha dado a conocer hasta ahora al

pueblo español. El 3 de enero, antes de leer el artículo de Jesús Salas, he

entregado a su editor un trabajo en el que se señala la inconsistencia de la

Administración española ante el tema del oro.

LA reacción de los diferentes gobiernos de Franco ante la elucidación del

problema no se trata en mi libro. Ahora bien, desde fecha, muy temprana la

Administración española tuvo la posibilidad de conocer los grandes rasgos de la

operación de venta de oro a Francia y de plata a los Estados Unidos. Incluso la

legislación reservada republicana cayó en su poder. Desde 1956 pudo reconstruir

el destino del oro en Moscú y en periódicos de los años 1957 y 1969 se reflejan

opiniones oficiales u oficiosas. La información filtrada hacia el Gobierno por

los conductos reglamentarios es difícil que la conozca mi admirado Jesús Salas.

Y, sin embargo, la responsabilidad por ¡a mítologización del tema del oro no

corresponde a los historiadores ni a los economistas que han, desarrollado sus

tareas en el marco que lee definía la dirección política: es a ésta a quien hay

que cuestionar.

UNA puntualización final: la complejidad de la financiación exterior de la

guerra civil implicó que el proyecto inicial de publicar un número monográfico

de la revista "Hacienda Pública Española" por el Instituto de Estudios Fiscales,

según deseo de su director, el profesor Fuentes Quintana, se convirtiera

progresivamente a partir de enero de 1974, cuando me responsabilicé de su

organización, en un detallado estudio de 618 páginas sobre la movilización

republicana de las reservas metálicas del Banco de España. Por meras

consideraciones de tiempo, su realización anuló los objetivos primitivos, que

persigo aislada y personalmente. Jesús Salas habrá quizá recibido en estas

Navidades un memorándum que detalla el esquema de ponencias proyectado cara el

seminario sobre problemas de la guerra civil a celebrar en la Universidad

Autónoma de Madrid, contando con la iniciativa del profesor Lorca. En el cuarto

apartado figura una, que asumiría yo, sobre la financiación exterior. También me

atrevo a censar que todas o casi todas de las objeciones que apunta Jesús Salas

están va aclaradas o detalladas en mi libro.

QUIZA no sea presunción afirmar que en él, y en la estricta medida de mis

limitada^ posibilidades, no se sustrae un solo dato a la consideración v

enjuiciamiento del lector español, al que, y ´en esto sí discrepo de mi admirado

amigo, se le ha ocultado, y no por casualidad ni en defensa de los intereses del

Estado (a los que sirvo), ]a posibilidad de conocer un tema todavía no cerrado.

Ángel VIÑAS

 

< Volver