Autor: Cabanellas, Guillermo. 
   Guernica, un nombre para recordar     
 
 Ya.    06/03/1977.  Página: 17,19. Páginas: 2. Párrafos: 30. 

6 - III - 1977

Guernica, un nombre para recordar.

El autor visitó Oviedo después de la revolución de octubre dé 1934, y más

adelante, cuando la columna del coronel Martín Alonso la liberó del cerco a que

estuvo sometida Ia ciudad asturiana desde julio de 1936. Estuvo en Irun

después de haberla destruido los republicanos al abandonarla, y en Toledo

inmediatamente después de ser ocupado por él Ejército de Franco. Llegó a

Guernica horas después de la entrada de las fuerzas nacionalistas. Pudó

comprobar que su destrucción fue el resultado de un bombardeo aéreo. Antes de

entrar en la villa, sé advertía que Guernica había dejado de existir. Estaba

allí totalmente pulverizada, testimonio de soledad, muerte y terror. En su

presencia se interrogaron a algunos de los pocos habitantes que habían regresado

adonde antes estuvieron sus hogares.

•El 30 de abril de 1937, visitando Guernica con el general Cabanellas, conocí la

verdad de lo allí ocurrido; comprobé los conocidos embudos que las bombas aéreas

provocan donde hacen explosión.

También las casas hueca sin techo, pero conservados Jos muros; en tanto que

cuando se dinamita, por ser la fuerza explosiva de abajo hacia arriba, se

provocan derrumbamientos de pisos intermedios, y a veces se salvan los techos y

tejados. Los. escombros taponaban Jas calles. Ningún observador, por poco

avezado que sea, puede confundir los daños causados por un bombardeo aéreo y Jos

originados por la dinamita y el fuego. No estaban equivocados quienes

atestiguaban qué aquella destrucción era obra de un bombardeo aereo. Sostener

que Irún y Guernica fueron destruidas por ¡guales medios resulta absurdo. En

Irún, las paredes en pie de los edificios conservaban claramente las señales del

fuego que las había consumido. En Guernica, los derrumbamientos habían sido

producidos por el bombardeo, y Juego se advertían signos de las bombas

incendiarias.

Aunque Jo explotaron militarmente y a plazo brevísimo, no fueron las tropas

franquistas de vanguardia las que destruyeron Guernica, ni tampoco Jos

republicanos en su repliegue, sino Ja legión Cóndor y cumpliendo instrucciones

estrictas de su mando. Para ella constituyó una experiencia bélica sin peligro

apenas. Todavía en el presente, el examen de Jas fotografías conservadas de Ja

destrucción de Guernica revela que el origen no fue el fuego, sino el bombardeo.

EL 31 DE MARZO DE 1937, LOS ALEMANES BOMBARDEARON DURAMENTE A DURANGO • LOS

CUATRO GENERALES, FRANCO, QUEIPO DE LLANO, MOLA Y CABANELLAS, SE ENFRENTAN ANTE

EL BOMBARDEO DE GUERNICA (LOS CUATRO COINCIDÍAN EN QUE LA AVIACIÓN NACIONAL NO

SOBREVOLÓ GUERNICA EL DÍA EN QUE FUE DESTRUIDA)

Fue destruida por el bombardeo de la Legión Cóndor • Los alemanes probaron en

Guernica ef efecfo de los bombardeos aéreos, tanto psicológica como

materialmente • Aunque Franco no quería incursiones aéreas, el Duce ordenó el

ataque aéreo contra la retaguardia de las tropas españolas.

Objetivo: Bombardear a España

Poco después de iniciada la guerra civil actúan con autonomía, en el lado

republicano, aviadores rusos; en el nacional, alemanes, a los que se denominaba

negrillos, e italianos, designados como legionarios. Esta aviación dependía

teóricamente del mando nacional, pero, en la realidad de los hechos, actuaba

muchas veces por su propia cuenta y razón, lo que el propio "jefe del aire",

general Kindelán, hubo de reconocer en sus "Cuadernos de guerra". Este jefe

militar habla planteado al general Franco, en varias oportunidades, la necesidad

de limitar la autonomía en el mando por parte de los responsables en la

conducción de los ejércitos de tierra, sosteniendo por tal causa violentas

discusiones con otros generales españoles. Sin embargo, frente a los mandos de

las fuerzas aéreas alemanas e italianas, que actuaron sin la intervención de los

jefes españoles, no adoptó la misma política.

Mussoliní actuó en orden a la aviación legionaria con mayor autonomía e

independencia que lo hiciera Hitler en relación a los "voluntarios" alemanes. De

la misma forma que pocos meses antes la aviación italiana había bombardeado

Abisinia, insistía en hacerlo atacando ciudades españolas. El alto mando era

impotente para contener la pasión bélica del Duce.

Escribe el conde Ciano, en su Diario, el 26 de agosto de 1937: "He dado orden de

que los aparatos de Palma bombardeen Valencia esta noche. Este es el momento de

aterrorizar al enemigo." 8 de febrero de 1938: "El Duce pretende continuar los

raids aéreos sobre las ciudades del litoral, a fin de romper la resistencia

roja. He recibido y pasado al Duce la narración que un testigo presencial hace

del reciente bombardeo de Barcelona. Nunca habla leído un documento tan

realísticamente horripilante. Y, sin embargo, sólo había nueve Savoias 79." 6 de

abril de 1938: "El Duce ha telegrafiado a la Fuerza Aérea de las Islas Baleares

para que efectúen un fuerte ataque contra la retaguardia de las tropas

españolas. Franco no desea incursiones aéreas sobre las ciudades, pero en estos

casos bien merece la pena que se produzcan algunas dificultades."

Aún no habían sido iniciados los bombardeos masivos contra, ciudades abiertas,

uno de los cuales, contra Barcelona, hubo de causar 4.000 muertos. Se demostraba

asi el efecto que, a los fines de acortar las hostilidades, podían tener .los

bombardeos aéreos y la destrucción implacable ,de ciudades abiertas. Se

intentaba acreditar que la suerte de una contienda bélica podía modificarse ai

participar en gran escala la aviación. Nunca, hasta iniciarse la guerra civil

española, se habla utilizado el bombardeo en masa y reiterado, para darle

continuidad a un medio ofensivo fugaz en principio, como la presencia de los

aviones sobre sus objetivos. Era, en realidad, un avance de orden técnico, que

tendría su desarrollo, con ambiciones mayores,´ durante la segunda guerra

mundial.

Durango: Un antecedente necesario.

Iniciado el avance en el norte, los nacionales progresan rápidamente después de

haber roto el frente. En el ataque, la aviación coopera enérgicamente. Villas y

villorrios desaparecen materialmente destruidos por los bombardeos aéreos, La

aviación alemana, que colabora e» el avance de los nacionales, actúa con

autonomía. El 31 de marzo de 1937 cuatro bombarderos y nueve cazas alemanes

atacan Durango. Es éste el bombardeo aéreo más violento producido desde que la

guerra se inició en España. Las bombas, de 50 y 100 kilos, cayeron sobre la

iglesia parroquial de Santa María en el momento mismo en que el cura párroco

Morilla levantaba el cáliz para la consagración. Una bomba hizo explosión al pie

del altar; allí, sobre los escombros, quedó el cuerpo deshecho del sacerdote,

vestido con sus ornamentos sacerdotales, con la mano crispada, reteniendo

todavía el cáliz. Una docena de bombas cayeron sobre el colegio de los jesuítas

y en varias iglesias y capillas; además el bombardeo destruyó el convento de

religiosas agustinos, causando la muerte de trece de ellas. Después de tres

bombardeos masivos, en tres dias sucesivos.Durango quedó convertido en un

montón de ruinas. Centenares de muertos y millares de heridos fue el balance de

los ataques contra la pequeña ciudad vasca. El informe oficial del Gobierno de

la República daba 520 muertos. Otros redujeron el total a 130. La pequeña ciudad

vasca habla desaparecido. De Durango a Guernica apenas habia unas decenas de

kilómetros. El próximo paso iba a ser ésta.

Cuatro generales se enfrentan

Los generales Franco, Queipo de Llano, Mola y Cabanellas, cada uno de ellos, en

vista de lo ocurrido en Guernica, defienden tesis antagónicas.

Poco más de dos días después de que Guernica fuera bombardeada, el Ejército

nacional la ocupa. La versión pir entonces circulante era de que la destrucción

de Guernica y su posterior incendio había sido ]a consecuencia de la dinamita

puesta por los milicianos en unas mil bombas explosivas y tres mil incendiarias

cayeron sobre Guernica, con una población de ocho mil personas su huida. El día

29 de abril, poco después de que las fuerzas de Mola ocuparan Lequeitio,

Francisco Urtiagá, médico, se presentó ante las autoridades multares. Cuando

estaba prestando declaración en la comandancia militar, pasó por allí el jefe

del Ejército del Norte, general Mola, quien preguntó a aquél cómo se habla

producido la destrucción de Guernica, a lo que el médico respondió que por causa

de los aviones. Vicente Talón, en Arde Guernica, describe en la siguiente forma

la reacción de Hola:

"¡Mentira! Tenemos fotografías aéreas que demuestran que fue incendiada. Además,

ese día hizo mal tiempo, los aviones no podían volar. Por último, quien manda

aquí soy yo y no he dado nunca la orden de bombardear Guernica."

En forma enérgica, Mola terminó el diálogo con esta orden:

"Estos rojos todos dicen lo mismo. ¡Que lo envíen a la cárcel de Vitoria:

¡Inmediatamente!"

Cuatro días después de producido el bombardeo de Guernica, el 30 de abril, el

general Miguel Cabanellas, entonces inspector general del Ejército, en compañía

de sus ayudantes y de uno de sus hijos, recorrió la villa destruida.

Inmediatamente dio orden de que se colocara una guardia en 3a Casa de Juntas y

ante el árbol de Guernica. Allí, encuadrado delante de la ermita de Nuestra

Señora de la: Antigua, seguía erguido y fuerte «1 roble, vastago de aquel ante

el cual los señores de Vizcaya, que ¡se unieron voluntarios a Castilla, juraban

observar, como pocos días antes él presidente de Eúzkadi, tanto las leyes como

las costumbres de Ja región. .

El bombardeo alemán sobre Guernica

De regreso vio Cabanellas a un grupo de personas, entre las que se encontraban

los hermanos Elzo, a los que se dirigió, interrogándoles qué era lo que había

ocurrido en Guernica. Refiere Vicente Talón, en su magnífico reportaje Arde

Guernica, que uno de los hermanos dio un significativo codazo que, visto por el

general, hizo que éste exclamase: "¡Nada de codazos! Vengo de la Casa de Juntas

y he jurado no marcharme sin saber la verdad. ¿Qué es lo que ha ocurrido aquí?"

Entonces se le dijo que el bombardeo había sido por los propios (nacionales, a

lo que Cabanellas respondió que para qué iban a bombardear Guernica si ya estaba

en sus manos. Insistió aquél, a lo que Cabanellas volvió a su vez a señalar que

era imposible, ya que "en todo caso podrían ser aviones rojos camuflados con

nuestros colores", a lo que Félix Elzo repuso terco: "No, los rojos no tienen

aparatos de esos modelos." Cabanellas, señalándole que eso era muy grave,

solicitó una prueba de su afirmación. Entonces Félix Elzo le indicó el lugar

donde había una bomba sin explotar, la que Cabanellas ordenó que se. la

enviaran.

Félix Elzo termina, sus manifestaciones a Vicente Talón diciendo textualmente:

"Además, dejó dicho él general Cabanellas que, nadie le molestase por haber-

osado hablar del bombardeo, delito que en aquel entonces podía (pagarse incluso

con la vida."

El jefe del Estado, generalísimo Francisco Franco, insiste una y otra vez

afirmando que Guernica había sido incendiada, lo mismo que lo fueron Durango,

Amorebieta, Murguía y muchas otras ciudades durante esta campaña". Por su parte,

el general Gonzalo Queipo de Llano, jefe del Ejército del Sur, en su habitual

charla radiada el día 29 de abril de 1937 afirmaba: "Suficientemente informado,

mantengo que nuestros aparatos no volaron sobre Guernica ni sobre ningún otro

punto en aquella leona, porque durante el día hubo el característico chirímiri,

que es una lluvia que debilita la visibilidad."

Estaban los cuatro generales: Franco, Mola, Queipo y Cabanellas, coincidentes en

que la aviación nacional no sobrevoló Guernica el día en que fue destruida. Y

era cierto. Ese día los aviones nacionalistas no volaron. Sin embargo,

Cabanellas tuvo, el día 30 de abril, noción exacta de que la destrucción había

sido consecuencia de la aviación alemana, esto es, la de un pala que no había

declarado la guerra a España, pero que destruía sus ciudades. Esto mismo lo hizo

saber, en un informe elevado al general Franco, pocos días después.

El mito de Guernico

Destruir el mito de Guernica es obligación del historiador veraz. Dos tesis

extremas se oponen: una, la de qué Guernica fue destruida por las hordas rojas;

otra afirma que el bombardeo cumplido por la aviación alemana causo más de mil

quinientos muertos. Lo bárbaro del ataque no está en el número de vidas

sacrificadas, ni en la cantidad de aviones que bombardearon, ni en los daños

causados. Comparativamente, el número de bajas producidas por el bombardeo es

pequeño. Lo grave fue que la aviación de un país que no ´se había declarado

beligerante contra España destruyera una villa de mas de ocho .mil habitantes.

Fue, y la historia asi lo juzga, un crimen cometido contra los españoles, sin

interesar para nada la posición ideológica en que éstos se encontraban. Por este

motivo principal se destaca Guernica en el drama español con fisonomía propia;

lo mismo que Durango y Eibar, en donde también la aviación alemana dejó

profundas huellas de su paso. Los alemanes probaron en Guernica el efecto de los

bombardeos aéreos, tanto psicológica como materialmente. Cuando los nombres de

Hamburgo, Coventry, Berlín, Toldo y tantos más, que reflejaran el horror de ´la

segunda guerra mundial, se olviden, Guernica seguirá acusando como ejemplo de

barbarie. Sus heridas son de aquellas que ¿no cicatrizan en tanto que la mentira

subsista. Era una, villa tranquila, en la que, hombres y mujeres pacificos

rezaban a su Dios sin estar en guerra con nadie. No había un conflicto entre

ciudadanos de dos Estados en guerra, sino el propósito;. de experimentar te

eficacia de determinadas armas. Si en la guerra ambos bandos en Jucha actuaron

san misericordia en su afán de destruir, en Guernica el hecho de que cada uno de

ellos culpara al otro y la circunstancia de que fuera el santuario de las

tradiciones vascas, hizo que ese nombre se alzara «ano testimonio de todo cuanto

la guerra significa.

La reacción frente a la intervención de los "legionarios" italianos en España y

los alcances de la derrota en Guadalajara tuvo un tono risueño; se trocó en

estupor ,primero y luego en ira al conocer los alcances de la obra de la

aviación alemana contra Guernica, por lo que representaba de destrucción feroz e

inútil. Los italianos no se llevaron de ´España el odio de los españoles,

cosecha que sí recogieron Hitler y los suyos ea forma unánime, después de

conocerse la verdad sobre Guernica.

Arde Guernica

Se estaba en la iniciación de la campaña que iba a poner término al enclave del

Norte. Era Ja tarde del 26 de abril de 1937, en Burgos con tiempo seminublado;

en el País Vasco lucía un día magnifico, con el cíelo claro y sereno.

Aunque lunes, no había el mercado semanal, a causa de la proximidad en que ya se

encontraba Guernica de la linea de fuego. Tendría la villá por entonces unos,

ocho mil habitantes. Era población de aspecto agradable, en la que destacaba la

Casa Consistorial de amplios arcos, grandes balconadas en el primer pisa y

cuatro balcones gemelos en el segundo. Sus casas eran de extensos aleros. La

plaza principal estaba integrada por edificaciones de pisos, las calles,

correctamente alineadas, como si hubieran sido trazadas a cordel, marcaban un

pueblo que descansa al pie de cerros y montañas, enmarcado en un bellísimo

paisaje.

Son las primeras horas de la tarde cuando un primer avión Heinkel 111 lanza una

bomba. Las sirenas anuncian pronto el ataque aéreo. Poco después, el mismo avión

deja caer tres bombas más, para después describir una amplia curva y desaparecer

en el horizonte. La población corre a refugiarse donde puede.

Unos buscan protección en los abrigos antiaéreos que existen ya en la villa;

otros, a campo traviesa, huyen a los montes vecinos. Inmediatamente después son

varios aviones . los que hacen su aparición en el horizonte. Ahora son Heinkel

111 y Junkers 52. Primero es un bombardeo con bombas de

fuerte potencia expansiva, que derriban las edificaciones; inmediatamente

después, bombas incendiarias; cuando los bombardeos terminan, nuevos Heinkel 51

inician el ametrallamiento de diversos lugares.

Aquellos que habían podido salir indemnes del bombardeo eran ahora perseguidos

por las ametralladoras. Desde que el primer avión arrojó su carga hasta que los

últimos ametrallaron la población habían transcurrido tres horas; ya por

entonces la tarde caía en Guernica, que ardía de un lado a otro.

Tres fases del bombardeo.

En tres fases se había producido el bombardeo de Guernica: primero, bombas

ordinarias, que caían sobre las casas y, al derruirlas, causaban víctimas,

aparte un escenario de impresionantes ruinas, con montañas de escombros, vigas

al aire y muebles rotos. En una segunda pasada se lanzaron centenares de bombas

incendiarlas, que hicieron arder a Guernica por sus cuatro costados. Una tercera

etapa ametralla a la población que escapa de los escombros o corre alocada por

las callea en busca de nuevo refugio. Unas mil bombas explosivas y tres mil

incendiarias fueron arrojadas por la aviación, en oleadas de aparatos germanos,

que dejaban caer sobre la indefensa Guernica andanadas de explosivos. y de

igníferos.

El propio Gobierno republicano, secundado por los comunistas, exageraron, con

propósitos de exacerbar las pasiones, el número de bajas habidas como

consecuencia del bombardeo de Guernica. Guerrayrevolución en España, que refleja

el punto de vista del Partido Comunista oficial, afirmó que hubo 1.654 muertos y

889 heridos. No alcanzó, sin embargo, a 200 el número de muertos. En un refugio

de Santa María de Guernica, un subterráneo que no reunía condiciones adecuadas

de defensa, convertido en formidable "ratonera", perecieron 45 personas que allí

habían querido guarecerse.

Sin defensas antiaéreas activas, el bombardeo pudo llevarse a cabo con la

impunidad más absoluta. Guernica se convirtió en un inmenso brasero y en un

gigantesco montón de escombros.

Aplastada Guernica por el bombardeo aéreo en la tarde del 26 de abril, el día 29

siguiente, en horas de la mañana, las vanguardias nacionales la ocupan. Fue un

verdadero paseo militar, en el que el Ejército nacional sólo tuvo once bajas en

total, de ellas cinco a las cuatro de la mañana, en la preparación, y las

restantes en un pequeño combate a las ocho y media.

Acerca de cómo encontraron esta ciudad mártir los ocupantes, Galinsóga escribe:

"La víspera se había ocupado Guernica, que se hallaba completamente destruida

por los rojos, que antes de abandonarla quisieron hacer esta estratagema para

atribuir la destrucción a los bombardeos nacionales."

Un telegrama enviado el 29 de abril por el jefe de la Brigada Navarra al del

Ejército del Norte decía textualmente: "Continuaron hoy las operaciones para

ocupar Guernica, que, tras tenaz resistencia (sis), fue ocupada a las once de la

mañana. Se hizo al enemigo una verdadera carnicería, cogiéndole abundante

material y prisioneros, entre ellos dos dirigentes, habiéndose presentado

numerosos evadidos. La ciudad está completamente destruida y deshabitada, por

haber obligado a huir a los habitantes. En ella fue encontrado un periodista

francés que había desembarcado hoy en Bilbao para hacer información en el campo

rojo."

Guillermo Cabanellas

 

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