Encuesta entre dirigentes socialistas y democratacristianos. 
 La oposición dice no al proyecto de ley de asociaciones     
 
 Informaciones.    23/03/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ENCUESTA ENTRE DIRIGENTES SOCIALISTAS Y DEMOCRATACRISTIANOS

La oposición dice no al proyecto de ley de asociaciones

MADRID, 23, (LOGOS.)

LOS grupos más cualificados de la oposición socialista y demócratacristiana consideran insuficiente el

proyecto de ley que regula el derecho de asociación política.

• Don Francisco Bobillo secretario de información del Partido Socialista Popular (P.S.P.). ha

manifestado: «No nos parece suficientemente satisfactorio. El Tribunal de Garantías que pretende

establecer no tiene una clara independencia del Gobierno y, por tanto, no ofrece las suficientes garantías

a la oposición. Por otro lado, lo referente a ilegalidad de las asociaciones que impongan la

implantación de un régimen totalitario, nos parece muy ambiguo y puede producir la misma situación

que el artículo segundo de la ley de Prensa. Las condiciones mínimas para las asociaciones políticas,

a nuestro juicio, serían: libertad ideológica, libre disposición de los medios de comunicación social

e igualdad de condiciones entre los partidos, definir el concepto de partido político y asociación

política, conforme al punto de vista de los Estados democráticos, diferenciación clara entre partido

político y cualquier otra entidad de carácter público y existencia de una ley electoral que recoja los

principios esenciales y la práctica del acto democrático.

• Don Manuel Turrión secretario del Interior del Partido Socialista Obrero Español, sector histórico:

«Nos hemos visto sorprendidos por el proyecto, ya que supone una victoria del inmovilismo y una

razón más para que nos opongamos al mismo cuantos estamos sinceramente por la consecución de

una auténtica democracia. Para participar nosotros en un sistema de asociaciones o partidos totalmente

abierto a la democracia, pondríamos como condiciones: reconocimiento de todos los partidos, sin

excepción que acepten el juego democrático: establecer un Tribunal de Garantías como fisura en el

proyecto crear una jurisdicción especial.

Sería más sencillo y conveniente que todas las cuestiones concernientes a estas materias tengan la

salvaguardia de la jurisdicción ordinaria. La solución no es un Tribunal de Garantías, sino una

constitución que otorgue todas las libertades sin restricciones.»

• Don Felipe González, secretario general del Partido Socialista Obrero Español no quiere hacer

ninguna declaración mientras no se conozca el texto íntegro del proyecto.

• Don Jaime Cortezo Vazquez Duro (secretario general de Izquierda Democrática, grupo del señor

Ruiz-Giménez1) • «No conozco el texto articulado del proyecto de ley, sino tan sólo la referencia de

Prensa. En cualquier caso el proyecto no satisface las aspiraciones democráticas, pues el derecho de

asociación política es inherente a la persona humana y debe ser reconocido para todos los ciudadanos.

Aunque conociese el articulado del proyecto de ley siempre me cabe el temor de que las Cortes

recortasen aún más el margen de libertad, ya que en nuestra reciente experiencia política venimos

observando que las Cortes son aún más conservadoras que los Gobiernos españoles.»

• Don José Maria Gil-Robles y Gil Delgado (Federación Popular Democrática): «No conozco

íntegramente el proyecto, pero por los avances publicados veo que es muy deficiente. Subsiste el

problema de las limitaciones por razones ideológicas. Por otro lado, el Tribunal de Garantías que se

establece no ofrece garantías, valga la redundancia. Mientras no se renuncie a la pretensión de que las

actuales instituciones sean las que deban discriminar por razones políticas, no se podrá hacer nada.»

• Don Fernando Álvarez Miranda (Izquierda Democrática, «disidente» del grupo del señor Ruiz-

Giménez). «El proyecto representa a1guna ventaja respecto a los anteriores textos, pero de todos

modos es insatisfactorio, porque contiene una serie de reservas legales y mentales que son

discriminatorias desde el punto de vista democrático. Por otro lado, el proyecto tiene que pasar por las

Cortes, de donde puede salir peor de lo que entra. Debe tenerse en cuenta que las Cortas actuales son

poco representativas.»

 

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