Autor: Carreto Cáceres, Fausto. 
   Mutilados de la República     
 
 Diario 16.    05/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Mutilados de la República.

"Habiendo leído en D16 del pasado día 23 el artículo "Los "mutilados de la

República" y siendo el que suscribe uno mas de los perjudicados debo

manifestarle que con fecha 19 de enero de 1977 entregué en el Ayuntamiento de

esta localidad todos los requisitos acreditativos que sobre mi situación de

mutilado de guerra se me exigieron, sin haber obtenido hasta la fecha ninguna

comunicación al respecto. He pedido información en el Ayuntamíento sobre" mi

caso y me han informado que todo él expediente ha sido remitido al Gobierna

Civil de Madrid.

Por ello me dirijo a usted, con el ruego de que inserte de nuevo en su

prestigioso diario este asunto y conciencie a quien corresponda de que ya

llevamos cuarenta años mendigando unos derechos que, aunque tarde, nos han sido

reconocidos por real decreto.

Permítame, señor director, que además le haga saber más sobre mí perdona:

Ingresé en el Ejército con mi reemplazo en el año 1928, en Alcalá de Henares, en

el Batallon de Montaña Lanzarote número 9, y al cumplir todas los de mi

reemplazo mi compromiso en filas segui en activo por haberme reenganchado como

otros muchos lo hacían. Fui ascendido a cabo y en e1 año 1931 me examiné para

sargento, habiendo sido aprobado para dicho empleo por el tribunal examinador

que se constituyó en el Batallón de Ametralladoras numero 1, de guarnición en

Castellón de la Plana, y, por tanto, ya era profesional, como lo ordenaba la

circular de 13 de octubre de 1931 (D,O. número 230), unicamente a la espera de

que hubiese una vacante en el Arma de Infantería para cubrirla por riguroso

orden de antigüedad.

El 29 de junio de 1933 fui destinado a petición propia al Regimiento de Carros

de Combate numero 1, da guarnición en Madrid, como cabo profesional y en espera

dé ser ascendido a sargento, siendo ministro da la Guerra el señar Gil-Robles.

Para aquel enronces existían vacantes, pero no presupuesto para cubrirlas, según

se nos comunicó a los interesados. En esta situación se produjo e1 Alzamiento y

yo seguí prestando mis servicios en el regimiento anteriormente citado. El 1 de

agosto de 1936 fui ascendido a sargento profesional y, por corrida de escala, a

teniente y capitan, sucesivamente.

Finalizada la guerra fui encarcelado y tuve que pasar por diversas prisiones

hasta llegar a Yeserías, en donde me dieron libertad provisional con obligación

de presentarme semanalmente al cuartel de la Guardia Civil de Alcalá de Henares

donde fijé mi residencia, Bastante tiempo después me comunicaron que los dos

expedientes que se me habían formado habían sido sobreseídos por no encontrar

causa delictiva ninguna, pero que en uno de ellos se había comprobado que por

corrida de escala había llegado a oficial, ascenso que jamás había negado.

Cuando salió el real decreto-ley número 10-1976 sobre amnistía me dirigí al

excelentísimo señor ministro del Ejército y a los dos meses se cíe contestó que

rae dirigiese al capitán general de la I Region y que con e1 resultado que me

diesen yo nuevamente me dirigiese al Consejo Supremo de Justicia Militar. Así

estoy desde el mes de agosto del pasado ano para ver si quieren concederme el

haber pasivo que ms pueda corresponder al menos por los once años que llevaba en

activo al finalizar la guerra.

Ya sé, señor director, que usted nada puede hacer, pero si brindarnos el que, a

través de su prestigioso periódico y de una forma más extractada, se sepa que no

todo lo que nos han prometido se da, y si es posible llegue a conocimiento de

los que nos representan en la Cámara y en el Senado para hacer ver la injusticia

tan grande que están sometiendo con personas que, a sus setenta y pico de años,

esperan no terminar sus días sin que les hayan reconocido sus derechos y

comprobar que efectivamente ahora ya existe una sola España donde tienen cabida

toaos los españoles, los de un bando y los de otro. Muchas gracias.

Fausto Carrejo Cáceres Calle Nueva, núm 6, 2.° D. Alcalá de Henares

(Madrid).

¿Abandono de destino?

"Desearía fuese conocida de la opinión pública y se me aclarase por las

autoridades correspondientes la situación en que me encuentro.

El dia 13 de julio de 1935 fui nombrado con carácter interino, por una Diputadla

Provincial, funcionario nombramiento que se me confirmó en propiedad el 25 de

noviembre del mismo año.

El día 17 de agosta de 1939 la Comisión Gestora de la misma Diputación me

suspendió de empleo y sueldo por "abandono de destino" al no haberme presentado

a prestar servicio desde el día 28 de marzo anterior. Este acuerdo se me

notificó con fecha 20 de septiembre de 1939 en la Prisión Provincial, donde

estaba retenido, como era conocido por los miembros de la Comisión Gestora.

Que el día 29 de marzo de 1939 fui detenido y conducido al Gobierno Civil, donde

permanecí en tal calidad hasta el 14 de abril del mismo año, en que pasé a la

prision de la misma ciudad, permaneciendo en ella hasta el 7 de abril de 1940,

cumpliendo condena de un año impuesta por consejo de guerra "por auxilio a la

rebellín", según acredita certificado que poseo del centro penitenciario.

Que al solicitar la aplicación de los indultos sucesivos es cuanto a la

suspensión del servicio acordado el 17 de agosta de 1939 por la Diputacion

Provincial se me hizo saber que no procedía tal aplicación porque no fu» debido

"sólo a criterio estrictamente políticos ", como se desprende de la citada

resolución acordada por "abandono de destíno".

 

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