Autor: Contreras, Lorenzo. 
 Señor Gavilanes. 
 Las cenas, como único camino del diálogo político     
 
 Informaciones.    25/04/1972.  Páginas: 2. Párrafos: 24. 

SEÑOR GAVILANES: Las cenas, como único camino del diálogo político

Por Lorenzo CONTRERAS

MADRID, 25.

En torno al tema «España ante la nueva Europa» giraron anoche las intervenciones habidas durante la

«cena política que, por primera vez en lo que va de año, ha organizado el Centro de Estudios de

Problemas Contemporáneos. Los comensales fueron aproximadamente ciento cincuenta y se congregaron

alrededor de una gran mesa cuadrangular.

Abrió el turno de oradores el presidente del Centro, señor Gavilanes, quien justificó los ensayos

gastronómico-políticos diciendo: «Si convocamos cenas es porque, desgraciadamente, es el único camino

actual para contrastar opiniones».

INVITADO DE HONOR

El señor Cerón, director general de Relaciones Económicas Internacionales fue el invitado fundamental.

Comenzó diciendo, entre plato y plato, que el tema de España y Europa es muy serio, pero está siendo

tratado «con gran frivolidad y afán simplificador».

Explicó el proceso de las negociaciones hispano - comunitarias y la evolución de los entusiasmos

empresariales desde un primer momento de euforia hasta lo que llamó «el pendulazo», fundado en el

temor a los desarmes arancelarios que la integración o libre circulación de bienes reclama».

«La ampliación de la Comunidad de seis a diez miembros ha suscitado —dijo— una nueva euforia

europeista», pero cuando se rasca y se pregunta si en cinco años pueden ser abatidas todas las barreras

protectoras, la cosa es ya menos clara.»

El señor Cerón aseguró refiriéndose a los empresarios: «Les veo palidecer».

Por último, el señor Cerón cerró su primera intervención con estas palabras: «El acuerdo preferencial

existente nos marca el camino. Todo lo demás es alegría fútil y planteamiento irresponsab1e. Estamos en

el único camino pasible y viable».

OTRAS VOCES

La segunda voz oficial de la noche fue modulada por el señor Iglesias Selgas, secretario apunto de la

Organización Sindical quien atribuyó los entorpecimientos de nuestra incorporación europea a los

representantes obreros, que, habiendo participado en las Brigadas Internacionales, ocupan hoy

importantes puestos consultivos en el cuadro de la comunidad. Citó el testimonio que a este respecto le

suministró un sindicalista de allende los Pirineos, pero no especificó de quién se trataba.

El señor Ballarín Marcial, que ha dejado de ser consejero nacional, vertió abundantes lágrimas sobre el

sector rural, al que señaló como destinado a pagar «la factura dolorosa» de nuestras dificultades europeas.

Habló el señor Ballarín de la existencia de obstáculos políticos. «No podemos desconocer —dijo— este

hecho fundamental.» Remedios según el notario asociacionista: instrumentación del pluralismo, dado que

eso es Europa a fin de cuentas: pluralismo basado en el respeto a las opiniones ajenas.

«Si España no ingresa en Europa —vino a decir después don Emilio Romero—, es por culpa de una serie

de personalidades pertenecientes al movimiento europeo. El nuevo orador reprochó a Mansholt el haber

sido «impertinente y humillante» al señalar que él problema planteado es «problema de los españoles».

Para el señor Romero, la gran dificultad actual estriba en el sistema de formación de los Parlamentos v en

la estructura y naturaleza de los respectivos sindicalismos.

«¿Qué pretende Europa? —agrega—, una familiaridad de países o una identidad política basada en el

control del poder por las Cámaras?»

El señor Romero termina: «Echar abajo la Constitución española es algo de difícil realización.»

LAS NARANJAS

Cambió de nuevo la corriente opinativa cuando el señor Burguera, especialista en temas agrícolas

levantinos, describió las graves inquietudes de los naranjeros v cultivadores de otros productos de la zona

mediterránea.

No se mostró el señor Burguera muy entusiasta con el acuerdo preferencial y lamentó que no se haya

logrado una asociación efectiva.

Se refirió también a los aspectos políticos del problema y citó determinados informes y memorándums en

los que se subraya que «la construcción europea presupone una analogía sustancial de sistemas políticos

entre los Estados socios».

El señor Burguera, secundado luego por el señor Cortezo, preguntó por qué no ha conocido la opinión

española el escrito dirigido a los ministros europeos de Asuntos Exteriores por el señor López Bravo.

El señor Cerón respondería que no ha habido ningún misterio ni nada inexplicable. Ha habido

simplemente con esta carta la reserva lógica de un documento formal, si bien en Bruselas hubo la

indiscreción o la filtración. Y luego la Prensa española reprodujo la carta.

El señor Prados Arrarte insistiría en el tema político y acusaría al III Plan de tener un «tufillo autárquico»

que desmiente en cierto modo las ilusiones y declaraciones oficiales de integración en Europa.

De «miedo a perder situaciones de poder si la política se clarifica» habló el conde de Montarco. El señor

Escudero Rueda, procurador en Cortes, señaló que «necesitamos tiempo para la integración, pero hemos

perdido mucho tiempo», con demora en la institucionalización del dialogo político.

LAS CENAS Y EL DIALOGO POLÍTICO

Refiriéndose a las asociaciones políticas dijo: «Presenté en las Cortes una interpelación sobre las

asociaciones y la respuesta me la dio el Gobierno a través de un periódico idóneo por boca del ministro

secretario del Movimiento». Terminó el procurador reclamando de los poderes públicos una información

cabal de cual es la situación. Sus últimas palabras fueron: «Me dan profunda pena estas cenas políticas en

las que de los temas del momento sólo podemos hablar algunos privilegiados».

Contra el tratado preferencial se pronunció el señor Navarro Velasco, quien esbozó algunos de los

razonamientos que ya expuso en su día a través del «Boletín Oficial de las Cortes».

El presidente del Instituto de Estudios Europeos de Barcelona, don Salvador Miliet,

manifestó que, de cara al futuro de las relaciones hispano-comunitarias, nuestros empresarios viven en la

incertidumbre, con la lógica repercusión en la orientación de las inversiones.

El señor Casassas; hizo algunas precisiones sobre la imposibilidad biológica de que los antiguos

brigadistas internacionales influyan, después de cuarenta años, en la suerte comunitaria de España. Tuvo

también palabras críticas para la ley Sindical en relación con los convenios de la O.I.T.

 

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