Giménez Torres. 
 "El INI es un patrimonio de todo el pueble español"     
 
 Arriba.    25/01/1977.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

GIMENEZ TORRES

• «Tiene que evitar cualquier tentación de convertirse en un "ghetto" cerrado y

tecnocrático»

MADRID. (De nuestra Redacción.)—«El INI es un patrimonio colectivo de todo el

pueblo español; es una magna empresa nacional de utilidad pública, una propiedad

social comunitaria que, por ser el resultado del trabajo y del ahorro de todos

los españoles, tiene que evitar cualquier tentación de convertirse en un

«ghetto» cerrado y tecnocrático». dijo ayer Francisco Giménez Torres en su toma

de posesión como presidente del Instituto Nacional de Industria

PALABRAS DEL SEÑOR GIMÉNEZ TORRES

«Parto de una convicción —dijo el señor Giménez— voluntariamente asumida; voy a

desempeñar un puesto político, animado por un aliento político y al servicio de

unas finalidades políticas. El que tales finalidades hayan de servirse con

Instrumentos, métodos y pautas de actuación sujetos a rigurosas exigencias

técnicas, no nos puede hacer perder de vista el sentido, el fin último de

nuestro trabajo.*

«También desde esta perspectiva —añadió— quisiera añadir que las expresiones

«política económica», «política social» u otras análogas, entiendo que no son

más que acotaciones convencionales o prismas de contemplación de una misma

realidad indivisible, porque de lo que se trata es de lograr que se consolide

una nueva construcción política democrática y el logro de esta consolidación

está en función, tanto del acierto en idear determinadas fórmulas

institucionales o mecanismos de representación más auténticos y depurados, como

de la posibilidad de construir una sociedad próspera, plena, Igualitaria y

justa.»

Dijo también el señor Giménez Torres que el acontecer de un país no se divide en

compartimentos estancos, sino que es un recio tejido donde se entrecruzan

formando un todo dialéctico, la política, la economía, la vida loca], la

profesional y los diálogos y los conflictos sociales. En consecuencia, en los

umbrales de un tiempo nuevo como es éste por el que transita nuestro país con

esperanza, la movilización de un instrumento de tan decisiva importancia para la

vida económica y social del país como es el INI, ha de incardinarse en esta

visión global de entero servicio al cambio histórico.

«Tampoco me parece lícito —añadió— escamotear en esta ocasión, los grandes

presupuestos, los criterios esenciales a los que he de intentar ajusfar la

gestión del Instituto. Tales presupuestos y criterios son parte de mi propio

perfil Ideo, lógico y desde el previo conocimiento de que eran, cabalmente, los

establecidos por las autoridades económicas del país y, de modo muy concreto,

por el señor Ministro de Industria, se ha producido la decisión de Incorporarme

a este puesto.»

En la vanguardia del cambio

Señaló más adelante que el INI y sus empresas estarán en la vanguardia del

cambio social, de la evolución jurídica y de las transformaciones sociales que

el progreso técnico permita, para promocionar las condiciones de vida de los

trabajadores; para configurar un progresivo sistema de relaciones industriales

y; sobre todo, para concebir y poner en práctica nuevas formas dé gestión en

común, de ordenación comunitaria de los poderes de la empresa moderna, que es la

gran tarea, ya en marcha, en la evolución de las economías de mercado del

occidente europeo y la aportación decisiva para construir una nueva democracia

política y social.

«En el modelo de economía industrial de mercado, característico de las

sociedades desarro, liadas de la Europa Occidental —dijo—, el sector público

presenta una amplia dimensión y su campo de actividad no puede ya describirse

como residual. Y esto es tan cierto que, en estos países; los conceptos

actividad pública y actividad privada no son necesariamente contradictorios,

sino complementarios y mutuamente dinamizadóres, a la vez que impulsores, en una

acción conjunta, de los procesos de desarrollo económico y social.»

Intervención en el sector público

Dijo también que la actuación, de la empresa pública tiene su fundamento en

motivaciones de racionalidad económica, bienestar social y justicia, y que estos

principios deben presidir toda la intervención económica del sector público, que

ha de proyectarse, prioritaria y fundamentalmente, hacia:

— Las acciones que resulten necesarias .para la economía nacional, aunque sean

de gran envergadura y en algún momento puedan entrañar riesgos o incertidumbres.

— Aj desarrollo .regional y ordenación del territorio.

— A asegurar el abastecimiento de productos básicos.

— A la promoción de la investigación aplicada, y

— A una política social liberadora del conjunto del pueblo, definida y

controlada por él.

«La economía y la sociedad españolas —añadió— reclaman con creciente urgencia en

los momentos actuales la presencia, y la actuación de un sector público dinámico

que, con energía, agilidad y eficacia, mantenga y asegure la continuidad del

desarrollo, la formación de capital social, la racionalización y

reestructuración de los sectores productivos, .la eliminación de los

desequilibrios regionales y la elevación del bienestar y la calidad de vida- de

los españoles.

Todo ello mediante la provisión de equipos y servicios sociales colectivos que,

aparte de ser los canales más eficaces de redistribución de la renta, marcan el

grado de consenso alcanzado por la comunidad en el logro de la solidaridad

mínima que debe de existir dentro de la misma.»

«Pero no me parecería intelectualmente lícito —dijo más adelante— dejar de

proyectar estas consideraciones generales en el marco de la concreta

circunstancia preocupante de nuestra economía. Si detenemos nuestra atención en

la relación entre tasa de crecimiento del Producto Nacional Bruto y déficit de

la Balanza de Pagos, advertimos que hace unos años, cuando el volumen de bienes

y servicios generado en el país crecía al 7 por 100, surgía un déficit de

Balanza de Pagos que, en términos de Producto Nacional Bruto, representaba un 2

por 100.»

Señaló que en el año recién terminado bastará un crecimiento inferior al 3 por

100 para generar un déficit de Balanza de Pagos que, en términos de Producto

Nacional Bruto, será casi del mismo orden, y que el proceso podrá cambiar de

signo primordialmente, si se llevan a cabo las inversiones necesarias para

reconvertir nuestra estructura industrial, adoptando Nuevas técnicas

productivas.

Es necesario invertir

«Para alcanzar este objetivo y su consecuencia de mejora de nuestra posición

exportadora —dijo— es necesario invertir y la financiación de esta inversión

debe proceder esencialmente del interior, aun con los problemas que ello pueda

plantear al crecimiento de la demanda ulterior y de los beneficios y las

expectativas empresariales privadas que a su vez pueden llegar a desincentivar

la inversión.»

Añadió seguidamente: «Sin caer en el arbitrismo de pretender aportar fórmulas

salvadoras o de simplificar las múltiples y complejas dimensiones del problema

económico español, espero que se acepte la afirmación de que, en una situación

como la presente, el sector público adquiere un papel todavía más singularmente

estratégico. El sector público puede salvar la contradicción ahorro-lnversión a

que acabo de referirme, pues es capaz de generar su propia demanda de inversión

y, si es necesario, sus propios recursos a través del sistema fiscal.» ´

El señor Giménez Torres dijo también: «Se comprende, pues, que defienda la

resuelta beligerancia del INI en el contexto económico-nacional y la

conveniencia de acentuar su papel mediante una revisión decidida de los

principios de subsidiarledad y una clara definición´ de los de

complementariedad, sin lo cual no es posible su justificación económica en las -

sociedades industriales de nuestro ámbito. Acepto, desde luego, que, dado" e]

entorno financiero en que se mueve nuestro sistema económico, uno u otro

principio podría explicarse en virtud del acceso de la empresa pública a

circuitos privilegiados de crédito.

Pero este reconocimiento,nos lleva a afirmar que debería reconsiderarse en su

momento la actual ordenación de los mercados de capitales. Así, instrumentar la

participación del sector privado en la inversión social; orientar e Impulsar el

proceso de racionalización industrial, de investigación y de adquisición de.

tecnología; marcar rumbos de forma más precisa al sector privado en sus

previsiones y en sus expectativas, son otras tantas funciones que desvelan el

horizonte de una deseable y franca cooperación, complementación, entre los

sectores público y privado.»

Factor de integración

«Pero todos estos objetivos instrumentales —apuntó—, iluminados siempre a la luz

de aquella justificación esencial que legitima y explica al Instituto: la de ser

un instrumento de fantástica potencialidad socializadora; es decir, un

instrumento creador de sociedad, factor de integración comunitaria.»

Señaló el nuevo presidente del INI que «nuestros maestros más antiguos nos

enseñaron que lo más útil es siempre lo más justo. Aspiramos a la suprema

utilidad, a la suprema eficacia de servir a la Justicia en la nueva Monarquía

española. Nos asiste la convicción de que el futuro de España se está decidiendo

en el seno de las empresas, en el mundo de las relaciones industriales y

laborales. Si aceptamos a servir la noble ambición de sustituir la confrontación

por la cooperación, estamos sirviendo, al mismo tiempo, los derechos, los

intereses y las ilusiones de nuestro pueblo».

El señor Giménez Torres di jo finalmente: «Quiero que mis. palabras finales

sirvan para ex presar mi firme confianza, m! convicción total de qu,; voy a

contar con la colaboración abierta y generosa de los prestigio sos y ^eficaces

cuadros directivos, técnicos, administrativos v obreros de este Instituto y dt

sus empresas. Con la colaboración de todos estos hombres que día tras día, año

tras año, con sacrificio, ilusión y entusiasmo, han levantado esta colosal

Institución, dejando en ella, a ,Í0 largo de los años, lo mejor de sus vidas.

Con ellos presiento un luminoso porvenir de núestro Instituto; ellos son la

mejor garantía de mi deseado acierto a partir de este históneo momento para mí

en que asumo la responsabilidad de la presidencia de la Institución.»

Agradecimiento

Por su parte, Juan Miguel Antoñanzas, presidente saliente agradeció en breves

palabras la colaboración al equipo de trábajo que le ha ayudado en su gestión,

felicitando a su sucesor al que brindó su incondicional colaboración.

El acto, al que asistió el Ministro de Industria, señor Pérez Bricio, y un gran

número de ex Ministros y personalidades de la vida económica, fue cerrado por el

propio Ministro, expresando su. gratitud al señor Antoñanzas y deseándole a]

nueve presidente, señor Giménez Torres, un éxito en la gestión que asume.

(Foto GIMÉNEZ.)

Martes 25 enero 1977

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