Francisco Giménez Torres. 
 Un experto economista, al frente del INI     
 
 Arriba.    22/01/1977.  Página: 10-11. Páginas: 2. Párrafos: 8. 

EXPERTO ECONOMISTA, AL FRENTE DEL INI

FRANCISCO GIMÉNEZ TORRES

FRANCISCO GIMÉNEZ TORRES nace en Granada, en 1916, en cuya Universidad se

licencia en Derecho y de la que es nombrado profesor ayudante de Economía

Política y Hacienda Pública en octubre de 1935. Finalizada la guerra civil, en

la que toma parte como oficial de Infantería, ingresa en 1940 en el Cuerpo de

Inspectores de Trabajo, desempeñando las Delegaciones Provinciales de Trabajo de

Málaga y Bilbao, hasta 1945, en que se traslada a Madrid, ai Ministerio de

Trabajo. En 1948, ya excedente, inicia su actividad profesional mediante el

desempeño de diversas actividades, y entre ellas, integrado en un importante

grupo financiero, la dirección de empresas Industriales, adquiriendo una sólida

experiencia en este ámbito. En el período 1952 a 1960, dirige la organización

cooperativa de todas sus ramas: agrícolas, industriales, de consumo, viviendas,

etc. También desde 1959 a 1961 es presidente del Banco Rural y Mediterráneo.

Desde mayo de 19SO a febrero de 1962 desempeña la Secretaría General de la

Organización Sindical. Por razón de este caf-30 fue Procurador en Cortes y

resultó elegido Consejero del Reino. Designado subgobernador del Banco de España

en 1962, permanece en el puesto hasta 1967. Destaca, entre las tareas llevadas a

cabo en dicho cargo, el reforzamiento de las relaciones Internacionales del

Banco con el Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Banco de Pagos

Internacionales, Banco Interamericano de Desarrollo. OCDE y Acuerdo Monetario

Europeo. Por delegación del Gobierno organiza la XIII Conferencia Monetaria de

la American Bankers Association, que tuvo lugar en España, en mayo de 1966.

Desde 1967 está exclusivamente dedicado a su profesión de abogado. Es fundador y

está al frente de un Importante bufete especializado en temas económicos y

jurídico-financieros. Está casado y es padre de diez hijos.

Se halla en posesión, entre otras, de la Gran Cruz de Isabel la Católica y la

Gran Cruz de San Silvestre Papa, concedida por el Pontífice reinante.

Un economista

En su aspecto de economista. lo destaca «Pueblo» (13-VIII-1971J cuando dice:

«Francisco Giménez Torres, ayer limpio político —que tuvo el valor y la

responsabilidad de dimitir— hoy brillante asesor de empresa, acaba de confesar

al semanario «Desarrollo» que la desconfianza del empresario radica en los

sucesivos e inesperados frenazos y aceleraciones que viene padeciendo la

economía. Pero la incertidumbre también nace —añadió— de nuestra propia

estructura crediticia y del lógico temor a los riesgos que comporta —aunque sean

grandes las ventajas— nuestro acuerdo con el Mercado Común y la temida

competencia de la gran industria del mismo.» En una conferencia pronunciada en

el Club Siglo XXI, el 29 de marzo de 1974, bajo el título «La Monarquía y la

España social» y al analizar los aspectos positivos y negativos de la economía

de mercado, afirmaba: «Aunque el sistema capitalista puro no aparece, en ninguna

parte, éste si se deja a sus propias fuerzas tiende a situaciones oligárquicas

que ponen en peligro la propia titularidad de las decisiones políticas. Es

necesario compensar y equh librar esa inercia, esa tendencia del poder

capitalista, con dos tuerzas de presión y control: el Estado —como agente de la

libertad, como agente de la voluntad de las mayorías— y la fuerza obrera —como

movimiento coherente, crítico y cada vez más Ilustrado.» Señala las mutaciones

operadas en la sociedad española en tos últimos años y su Impacto en la

mentalidad del hombre español: «Sobre este vasto proceso de cambio social va a

emerger la Monarquía. El nivel de los conflictos no va a ser menor. La propia

riqueza de nuestra dinámica conlleva una mayor carga de tensiones. Pero es que,

además, la Monarquía va a llegar cuando la onda mundial de crisis económica

acaba de iniciarse. No se trata de pesimismos ni de optimismos. Se trata de

realidades que no pueden ,ser exorcizadas o escamoteadas. De ahí que, ahora como

nunca, sea necesaria una democracia de participación. De participación que habrá

de plantearse a todos los niveles y no sólo a nivel de las instituciones

políticas.»

En «Pueblo» del 30 de marzo de 1974, se ocupa de él extensamente Emilio Romero,

que en su artículo comenta: «Cuando el país empezaba a digerir et estruendoso

«Manifiesto de Fuengirola», otro vecino de la Costa del Sol —esta vez de

Esteparia, aunque de vecindad circunstancial— decía en la más alta tribuna de la

Corte, que es el Club Siglo XXI, su manifiesto de !a Monarquía social. Se trata

de Francisco Giménez Torres, que en los comienzos de la evolución sindical fue

Secretario General de Sindicatos. Más adelanté, ´a agudeza y penetración

política y personal de este granadino se perdió para la popularidad en las

brumas del Banco de España y de las finanzas privadas. Su manifiesto no sigue la

corriente del aperturismo político de moda, pero ha expresado el más serio y

profundo aperturismo, que es el social. Su invitación es a mirar la realidad

española, que compone una sociedad nueva, y que es distinta a la España de la

anteguerra y a la España de la posguerra. Giménez Torres viene a señalar que

solamente un reconocimiento de esa realidad nos impedirá la polémica absurda de

ios dogmatismos. Pero la gran novedad, o el atrevimiento de este político

resucitado, radica en señalar que la Monarquía española ha de ser beligerante en

lo social mediante el instrumento poderoso de un sindicalismo obrero.»

Sus declaraciones

De sus declaraciones a los diversos órganos de opinión, pedemos sacar sus

opiniones en e! aspecto político, económico y social. Así, por ejemplo,

declaraba en 1961: «El traje jurídico que se le confeccionó hace veinte años´{a

la Organización Sindical) se le ha quedado estrecho y necesita reformas

sustanciales.»

E! sindicalismo español tiene una personalidad distinta e Independiente de la

Administración del Estado.

En 1970, decía: «Sindicatos puede ser una fuerza tremenda. ¿Por qué no es así?

No lo sé. Es decir, sí lo sé, pero no se lo voy a decir.» Y al año siguiente:

«Creo rotundamente en el futuro de la apertura hacia el Este.» En 1974: «El

momento actual español registra una nueva situación de desfase entre el grado de

madurez cívica y social logrado por los españoles y la subsistencia de

tendencias regresivas ineficaces, por inactuales en el sistema político.» En

1975: «Vivimos en plena escalada y como reacción vamos intensificando y

extendiendo, sin previo análisis de los hechos, sin criterios claros y sin

objetividad, los mecanismos represivos...»

Finalmente, en julio del pasado año, le hacen una entrevita en la que le

formulan la siguiente pregunta: No cabe duda que el problema económico es de los

más agudos. La Administración, o al menos su sector económico social marcó una

línea de actuación que corrigiera ¡a grave crisis que sufrimos. Desearíamos

conocer su criterio sobre la idoneidad de estas medidas. Giménez Torres

contestó: «Sin estar dentro es difícil el diagnóstico. La apariencia externa

ofrece una clara discrepancia entre lo deseado y lo obtenido. Por ejemplo: se

devaluó la peseta hace meses, y la medida no ha dado hasta ahora los resultados

esperados. Bajan turismo -y exportaciones, aumentan las importaciones y suben

precios y salarios. El plan de medidas económicas, aún en las Cortes, está

desbordado por la realidad; los déficit de nuestras balanzas de pagos y

comercia] aumentan y, de otra parte, es indudable que se ha iniciado el despegue

de nuestra economía. En estas condiciones, ¿quién puede dar una opinión exacta?

Hoy la tarea primordial, antes que los cambios políticos, es restaurar el sector

económico mediante medidas que, aparte su contenido técnico, produzcan un

profundo impacto psicológico en nuestros empresarios y ganen su confianza, por

desgracia muy merirada. Esta grave situación no viene sólo como" consecuencia de

una crisis internacional. Influye en ella un exceso de conservadurismo y quizá

un sentimiento de provisionalidad que creo percibir en nuestro Gobierno,

provacado por los ataques de unos y otros... Urge, pues, instrumentar una serie

de hedidas coyunturales que frenen una situación inflacionaria como la actual,

que genere/i demanda en el sector público como reactivador de nuestra economía y

disminuyan e´ paro, contengan el alza de precios, limiten importaciones y, cor

todo ello, un pacto social que fije una buena y adecuada política de rentas,

pacto difícil de conseguir, por otra parte, si en su discusión no intervienen, a

más de| Gobierno las organizaciones sindicales y patronales de cierta

importancia, cualquiera que sea su status» legal y político».

MENTÍS

Según una nota enviada por la Sociedad de la Banca Suiza, la información

aparecida días atrás acerca de que el señor Giménez Torres era representante de

España en ´las Sociedades Banqueras de Suiza es incorrecta, pues el cargo que

ocupaba en la actualidad era el de consejero permanente en España de la entidad

bancaria Societé de Banque Suisse.

DOCUMENTACION

Sábado 22 enero 1977

Arriba 13

 

< Volver