Autor: Pastor Gran, José María. 
   La agricultura en peligro     
 
 Arriba.    06/04/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Urgentísimo

LA AGRICULTURA EN PELIGRO

Señor Director:

Es mucho lo que se ha comentado por Televisión, en coloquios, ruedas de Prensa y en los

periódicos, aludiendo a que algo FALLA en el sector agrario. Pues bien: los campesinos, que

nada sabemos técnicamente, pero sí algo por experiencia, podemos decir dónde esta el fallo

en la agricultura.

1.°) Que la agricultura es la Cenicienta de nuestra Nación. En la actualidad, más que nunca, ya

no es rentable. La juventud campesina ya se ha marchado a la industria, donde está mejor

retribuida y atendida.

2.°) Que en la actualidad sólo quedan en el sector agrario, una minoría de trabajadores ya muy

mayores de edad. A causa de esta escasez de mano de obra, hay que pagar jornales de 800

pesetas, la jornada de seis horas, 1.000 pesetas en los trabajos de injertar la viña y otros

menesteres especiales. El jornal más bajo en trabajos corrientes es de 750 pesetas diarias (...).

Todo esto ocurre en las provincias de Alicante, Murcia, Albacete y Mancha, que yo sepa

concretamente. En cuanto a los pagos de contribuciones de la tierra al Estado, paga el

campesino el 1.200 por 100 de lo que se pagaba en 1950. Una hectárea de tierra, entre

contribuciones y jornales de cultivo y otros, cuesta alrededor de las 18.000 pesetas, y el valor

del producto, viniendo todo bien, vale unas 14-15.000 pesetas. ¿Hay quien pueda continuar

como agricultor? Hay un reme-dio: dejar las tierras abandonadas como ya están en varias

zonas y marcharse a la industria.

3.°) Que está muy bien que a la industria se le apoye en lo más, así como por un aumento de

salarios de un 30 por 100, autorizado al industrial el subir sus fabricados en un porcentaje igual

y ¿en la agricultura qué...? Ya veremos. Dios no quiera, si algún día nos falta trigo, si esas

fábricas tan potentes que existen fabrican materia prima que es el trigo para hacer el pan de

cada día. Los que contamos más de 50 años ya hemos conocido estos fracasos muy

lamentables, concretamente en el período de 1936 cuando los Comités que entonces se decían

de los listillos políticos de la España leal, zona democracia, en que daban el todo por el todo,

para la gente del campo, resultó que ordenaron que la tierra para quien la trabaje y los

productos para los sindicatos. Consiguiéndose más adelante que se terminara el pan y en

sustitución de éste, se importó higos secos y lentejas, de los que en el extranjero tenían que

tirarlo al río por ser mercancía totalmente deficiente; por tales hechos, ya vividos, conviene

mucha atención y consideración sobre el sector agrario y que también es un factor primordial,

como la industria, para el bien de una nación.

4.°) Que en la actualidad, pese a que el campesino es muy sumiso, sencillo y, por último,

personas de buena voluntad, en lo general; ya no es fácil engañarles con palabras y promesas

falsas, obras son amores y no discursos en las mesas y balcones. ¿Cómo se puede convencer

al desgraciado agricultor de clase media, que trabaja más de diez horas diarias, para que

siembre trigo para venderlo a nueve pesetas el kilo y luego comprar el pan de su trigo a ocho

duros el kilo...? Es posible que el economista más experto en su materia, no pudiera contestar

los gastos totales que tiene un kilo de trigo limpio y ya en el saco, al igual que un litro de vino

listo para beberlo, amén de que sea propietario agricultor.

Como anécdota diré que a principios de 1936 hubo un Ministro de Agricultura, que en su visita

a Alicante y Murcia, pasó por Orihuela y al ver la plantación que en dicho lugar había de

cáñamo con más de un metro de alto, dijo: «¡Que perejil tan hermoso crían estas tierras...!

5.°) Si el director de un hospital tiene que ser médico, ¿por qué un Ministro de Agricultura, en

preferencia, no tiene que ser un afincado dentro de la actividad agrícola para conocer bien, por

la práctica, los pormenores de la misma? Esto es lo que todos los campesinos comentamos.

José María Pastor Gran (Monóvar. Alicante)

6 Arriba

 

< Volver