Promovida por comunistas y socialistas. 
 Moción contra España en el Parlamento Europeo     
 
 ABC.    26/09/1975.  Página: 96. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ABC. VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 1975.

PROMOVIDA POR COMUNISTAS Y SOCIALISTAS MOCIÓN CONTRA ESPAÑA EN EL

PARLAMENTO EUROPEO . Luxemburgo, 25. (Efe.)

Una moción presentada por los grupos comunistas y socialistas para pedir clemencia para los condenados

a muerte e invitar a la C. E. E. A que congele sus relaciones con España, lia sido aprobada hoy por el

Parlamento Europeo.

La moción fue aprobada habida cuenta de una presencia mayoritaria de parlamentarios procedentes de los

partidos comunistas y socialistas y ante la escasa asistencia de miembros de otros grupos parlamentarios.

El Parlamento Europeo es un órgano vacío de competencia en lo Que se refiere a la Comunidad Económica

Europea, la cual reposa en el Consejo de Ministros y en la Comisión por delegación de éste.

NOTA DE LA REDACCIÓN

[71 El Parlamento Europeo acaba de .votar, arrastrado por la presión coaligada de los comunistas y de los

socialistas, una moción conminatoria para España, al tilo de las recientes´ condenas a muerte dictadas

contra elementos terroristas en nuestro país. El pretexto no ba podido ser más sofisticado y

elementalmente emotivo. Para solicitar la congelación de las relaciones de la Comunidad con España se ha

argüido una razón: la falta de libertad y democracia en nuestro país, patente, según el Parlamento, en la

sanción no sólo de muerte, sino de prisión, a los asesinos de miembros de las Fuerzas de Orden Público.

í"l Puntualicemos: las relacione^ internacionales no se basan en la previa, aprobación de los respectivos

sistemas políticos de los Estados, si no encierran un» agresión a los demás. Los Estados se relacionan

entre sí no en función de sus peculiares instituciones, sino de su capacidad jurídica para aceptar y cumplir,

de hecho, compromisos de mutuo interés, al margen del gusto particular de las otras partes contratantes.

O Puntualicemos también sobre la supuesta idoneidad del Parlamento Europeo para pronunciar sobre los

asuntos

internos de España. Si realmente ocurriera, que nuestro país mantuviese algún tipo de vínculo institucional

cotí la Comunidad Económica Europea, la O. E. E. podría, en razón de ello, hacer que se escuchara su voz.

Pero comoquiera que España es país tan tercero —es decir, ajeno— a la C. E. E., como la C. E. E. es ajena a

España, la representación parlamentaria habida en la capital de Gran Ducado de Luxemburgo sólo cabe

considerarla como la institucionalización de esa injerencia que nuestro país viene padeciendo últimamente.

No es nacionalismo destemplado ni de-ajustadamente colérico el nuestro. Dignidad sólo. Nos limitamos a

señalar hechos. A denunciar injurias que resultan tanto más notorias cuando se las compara con nuestro

propio comportamiento nacional, de respeto y no injerencia, *nte casos tan próximos y palmarios de

disimilitud política. como los de Cuba y Portugal, en fiel ••"cumplimiento del espíritu de la Conferencia de

Helsinki.

TI Difícil será que la comprobada seriedad de los organismos negociadores de la comunidad Económica

Europea accedan a constelar los contactos, laboriosos, lentos y prolongados, que han llevado a cabo con

España. Así lo creemos.

O En fin, el pueblo español, instintivamente sabedor de la trastienda propagandistica que ha motivado esa

votación del Parlamento Europeo, tiene el decantado reflejo histórico de unirse en un solo gesto y en una

sola actitud cuando desde fuera se le agravia y se le quiere gobernar sin títulos válidos.

 

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