Sesión extraordinaria del Parlamento. 
 López Portillo: He hablado a la conciencia de España     
 
 Informaciones.    15/10/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

SESIÓN EXTRAORDINARIA DEL PARLAMENTO

LÓPEZ PORTILLO: «HE HABLADO A LA CONCIENCIA DE ESPAÑA»

MADRID, 15 (INFORMACIONES).

DOS largas ovaciones subrayaron la entrada y salida en el hemiciclo de las Cortes del Presidentes de los

Estados Unidos de Méjico, don José López Portillo, que dirigió la palabra a diputados y senadores

reunidos en sesión conjunta, que contó con la asistencia de la mayoría de los parlamentarios españoles.

Cuantío el señor López Portillo regresaba a la Presidencia, tras pronunciar su mensaje, un «¡Viva

Méjico!» surgió de los escaños ocupados por los grupos socialistas y comunistas, respondido por un tibio

coro de parlamentarios, al que el Presidente mejicano agradeció la deferencia. En ese momento, la

diputado comunista, doña Dolores Ibá-rruri, lanzaba un beso como saludo desde su escaño al señor López

Portillo.

Dos anécdotas cabe señalar durante la sesión extraordinaria. La primera, el desconocimiento del protocolo

a la hora de corresponder con aplausos las palabras iniciales del presidente de las Cortes, don Antonio

Hernández Gil, aplausos realizados por el señor López Portillo puesto en pie, mientras el hemiciclo

permanecía sentado y sólo dos senadores iniciaron tímidamente la operación de levantarse secundando al

Presidente mejicano. La segunda, cuando el presidente de las Cortes volvía a su sitio, confundiendo su

asiento con el que ocupaba el señor López Portillo.

ESPAÑA, EN EL CAMINO DE LA LIBERTAD

«España, sobre la voluntad de los ciudadanos, se ha adentrado en los cauces de la libertad y de la

democracia, a impulsos de la Monarquía asumida por don Juan Carlos al servicio de los españoles, un

Rey con la preocupación y la esperanza de América», dijo el presidente de las Cortes en sus palabras de

saludo al Presidente de Méjico, quien hizo el repaso de las relaciones entre España y Méjico a lo largo

«de un recorrido muy próximo a los cinco siglos». «Tenemos en común lo indispensable para que exista

la fraternidad», señaló. «Si en la fraternidad cupiera establecer preferencias o predilecciones, Méjico y

España están siempre muy cerca. Irremediablemente, ne-cesáriamente cerca.» ´´

Alrededor de tres cuartos de hora duró la intervención del Presidente mejicano ante las Cortes. Comenzó

haciendo historia del parlamentarismo español que tanto influenció la configuración política e

institucional de su país. Explicó extensamente la concepción política y territorial de los Estados Unidos

de Méjico y su estabilización a partir de la revolución de 1910. Se refirió también a las reformas

constitucionales realizadas y por hacer «con el fin de ofrecer representación política a los grupos

minoritarios del país», para pasar seguidamente a exponer las bases del sistema humanista y social que

preside la vida mejicana, fundamentado en fray Bartolomé de las Casas y Vasco de Quiroga en su génesis

primera.

«La regla de oro de nuestra política —afirmó— es que todas las comunidades dotadas de peculiaridad

tienen derecho a elaborar el modelo de sociedad a que aspiran y encontrar los caminos para alcanzarlo»,

citando a Unamuno como fundamento de esta teoría: «Mi batalla es que cada cual, hombre o pueblo, sea

él y no otro.» El señor López Portillo terminó su intervención expresando su alegría por dirigirse al

Parlamento español: «Un Parlamento no es sólo la representación de un país y guardián de sus leyes

dijo—, sino mucho más: la conciencia de una nación. He hablado a la conciencia de España.»

15 de octubre de 1977

 

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