Autor: Delgado, Jesús. 
 Por primera vez en cuarenta años. 
 Un pueblo de Santander elige alcalde por sufragio universal     
 
 Ya.    30/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Un pueblo de Santander elige alcalde por sufragio universal

SANTANDER. (De nuestro corresponsal, Jesús Delgado.)

Las urnas se han construido de madera por manos indígenas y artesanas. El pequeño receptáculo acaba de

utilizarse en la Junta Vecinal de Nestares, dependiente del Ayuntamiento de Enmedio, a las puertas de

Reinosa, para restaurar una vieja tradición perdida: los concejos abiertos.

Es así, mediante el voto secreto, universal y directo, como los doscientos y pico electores de esta pequeña

aldehuela, bañada por un incipiente Ebro, acabado de nacer en Fontibre, acaban de elegir a su alcaide

pedáneo. Seguramente un hecho semejante no ha tenido lugar en ningún pueblo de España desde el final

de la guerra civil. Por eso puede que pase a la historia contemporánea de nuestro país el bello nombre de

Nestares.

Ahora el alcalde electo deberá ser confirmado en el cargo por el del Ayuntamiento de Enmedio, a quien

se le ha remitido un acta de lo ocurrido, copia de otra enviada pon toda urgencia al gobernador civil de la

provincia, señor Peña Aranda, quien, al parecer, estaba al tanto de lo que iba a suceder en la vieja escuela,

construida en los últimos tiempos por la República, al otro lado de la calle donde también se atza la

iglesia parroquial, cuyas campanas repicaron la otra mañana a la celebración del concejo abierto, justo

después de la misa.

Así, de forma tan fácil y sencilla, quedó restablecida una antiquísima tradición, extendida asimismo a los

pueblos de León y Asturias. El alcalde del Ayuntamiento tiene, a lo que parece, potestad para anular el

nombramiento, pero ¿se atreverá a negar al pueblo lo que este ha decidido por su cuenta en el curso de

una auténtica elección democrática?

El joven delineante José García Hospital, de treinta y tres años, designado por los convecinos, obtuvo una

gran mayoría de sufragios frente al tornero del pueblo, candidatos ambos designados por la Asociación de

Vecinos.

Todos eran electores y elegibles, según, se les hizo saber antes del comienzo del concejo abierto, pero no

hubo candidatos de última hora. La votación duró algo más de dos horas, con elocuentes muestras de

civismo en medio de un silencio denso y emocionante, y eso que a los vecinos, que con un sigilo casi

religioso se acercaban a la urna, no les faltaban motivos para la crispación y el enojo.

Se trataba de sustituir al alcalde pedáneo cesado por el Gobierno Civil en muy peculiares circunstancias.

El hombre, nombrado por el alcalde del Ayuntamiento hace algún tiempo, ha enajenado parte del

patrimonio municipal, y según, los vecinos, sin justificación alguna, sacando a la venta innúmeras

parcelas de terreno (se habla de unos 200.000 metros cuadrados), muchas de las cuales han cambiado de

propietario tres y cuatro veces a caballo de la especulación. Varias de ellas permanecen en el viejo erial

sin haberse cumpido viejo erial sin haberse cumplido las exigencias que determinaban una construcción

en el plazo de dos años. La venta se hizo directamente por la Junta. El propio presidente se convirtió en

adquirente de algunos vastos terrenos y se mostró diligente a la hora de sacar beneficios a la situación.

Cuando el alcalde del Ayuntamiento fue advertido de lo que estaba ocurriendo en Nestares, cuentan los

honrados vecinos de Nestares que le oyeron decir impávido: "Quien hace la ley, hace la trampa".

 

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