Autor: Martínez-Fresneda, G.. 
   La información de las cárceles     
 
 Diario 16.    03/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

La información de las cárceles

G. Martínez-Frestieda

El señor Moreno Moreno lleva un año al frente de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias,

En ese tiempo los incidentes más graves se han sucedido sin que una sola nota oficial de esa Dirección

informase a una opinión pública, angustiada sobre lo que estaba y está sucediendo en las cárceles del país.

Un día de febrero se trasladaba en masa por la noche a una galería entera de Carabanchel hacia otras

prisiones. Otro día aparecía una pistola de un funcionario que nadie sabía de dónde había salido. Al

siguiente un grupo de presos intentaba suicidarse. Las denuncias por malos tratos y abusos se sucedían a

lo largo de todo un año. Mientras éstos y otros acontecimientos inexplicables ocurrían, la Dirección

General de Prisiones se mantenía en el más absoluto silencio sobre unos hechos que tenían atónita a la

sociedad y también sobre otros que no llegaban a saberse.

Los periodistas que lian llamado al Ministerio en cualquiera de esas ocasiones han recibido siempre la

callada por respuesta. Las noticias fragmentarias que se publicaban se obtenían de los abogados y las

familias de los presos. Parecía seguirse la vieja táctica de la dictadura consistente e» no hablar de los

problemas y pretender que no existen.

Pues bien, ante un reciente reportaje estremecedor publicado, el señor Moreno Moreno envía ahora una

nota a los periódicos porque 110 le gusta la información que se está dando sobre las cárceles, Vaya por

Dios.

A finales del pasado mes de mayo una veintena de presos de Carabanchel se declararon en huelga de

hambre y doce compañeros suyos de Ocaña les siguieron en esa actitud, la cual se prolongó durante tres

semanas, manteniendo a la opinión pública espesante ante las informaciones alarmantes que llegaban de

Ocaña. La Dirección Genera] se mantuvo en su habitual silencio hasta el dia en que los presos depusieron

su acritud. Por la noche el señor Moreno Moreno llamó rancio a las redacciones de los periódicos para dar

la noticia del fin de la huelga. Durante el motín de julio, tampoco se produjo ninguna nota de la Dirección

y su titular solo intervino públicamente para aclaramos que los traslados masivos que se llevaban a cabo

no eran sanciones, sino que venían impuestos por necesidades de espacio. Sin embargo, no nos explica a

qué razones obedece los traslados colectivos que han seguido produciéndose durante todo el verano,

como por ejemplo el de la semana pasada desde la cárcel de Ciudad Real con destino a Ocaña y Zamora.

Tampoco nos explica qué pasa en la cárcel de Córdoba para que funcionarios y presos hagan causa común

contra el director de la prisión. Ni sabemos el fundamento que tienen las afirmaciones de familiares eon

parientes presos en Zamora, según los cuales hay varios de ellos heridos de bala. Ni nos da noticia de las

denuncias que presos de las cárceles de Cáceres, Cartagena, Ciudad Real y Córdoba lian enviado a los

Juzgados correspondientes. Y un largo etcétera.

El reportaje que lia hecho hablar al señor Moreno Moreno ha tenido además la virtud de hacerle abrir una

investigación. ¿Por qué no se hizo cuando las anteriores denuncias de abogados y familiares? Si se hizo,

¿cuál fue el resultado? ¿Por qué cuando Blanco Chivite denuncia una determinada situación carcelaria

irregular se le sanciona en celda de castigo, en lugar de dirigir otro escrito al fiscal de la Audiencia de

Córdoba para que abra una investigación?

En definitiva lo que hay que preguntarse es a qué espera el señor Moreno Moreno para explicar al país

qué pasa en las cárceles, admitir que su estado actual es inaceptable y dirigirse a los grupos afectados,

presos, familiares, funcionarios de prisiones, abogados, etcétera, para entre todos estudiar la forma de

empezar a poner algo de constructivo en semejante desastre.

 

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