Autor: Ramírez, Pedro J.. 
 100 españoles para la democracia. ¿Quién es quién?. 
 Joaquín Garrigues Walker  :   
 Su opinión sobre los grandes temas. 
 ABC.    29/09/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 51. 

100 ESPAÑOLES PARA LA DEMOCRACIA

¿QUIEN ES QUIEN?

Joaquín Garrigues Walker

• Nació en Madrid en 1932.

• Profesión: Abogado.

• Reside en Madrid, casado y con cinco hijos.

• Presidente de la Federación de Partidos Demócratas y Liberales.

• Autodefinición política: «Soy un liberal convencido de que nos podemos gobernar en un régimen

político de libertades en donde sean compatibles la justicia social y el orden público sin recurrir a los

tanques.»

Su opinión sobre los grandes temas

No a Coordinación Democrática: «¡Bastante organismo unitario hemos tenido en los últimos cuarenta

años!»

1 DERECHA E INTERESES ECONÓMICOS

«La derecha conservadora española no son sólo los intereses económicos. Ni en Francia, ni en Inglaterra,

ni en ningún lugar del mundo. Son conservadores los que le tienen miedo al cambio y aquí —como en

Europa— hay millones de ciudadanos conservadores que prefieren seguir como están antes que

enfrentarse con lo desconocido o con el vacío.

Por eso la ruptura democrática ha sido un término desafortunado en pura técnica de «marketing», ya que

el mayor porcentaje de conservadores del país lo darán las clases económicas más débiles. De otra forma

no gobernarían los democristianos en Italia ni Giscard en Francia. Y digamos de paso que la opción

conservadora es tan legítima como cualquier otra en el contexto de un gobierno democrático.»

2 EL REY DON JUAN CARLOS

«Es muy difícil desde una posición de partido político emitir un juicio sobre este primer año de la

Monarquía. Ha sido y es todavía un año muy difícil, con toda suerte de problemas, unos heredados y otros

nuevos.

En mi criterio, no se podrá emitir un juicio hasta el desenlace de unas elecciones libres. Si esto ocurre, el

juicio habrá de ser muy positivo. En todo caso, parece fuera de duda que el Rey es el motor de las cosas

que ocurren desde el poder. Y si consigue llevar la operación hasta el final, tendrá luego que convertirse

en un Rey constitucional al estilo de las democracias occidentates.

3 EL PROGRAMA DE LA REFORMA

«En mi opinión, lo más importante del proyecto de reforma Suárez es que por primera vez en muchos

meses el Gobierno ha recuperado la iniciativa política que estaba en manos de la oposición democrática.

Si esta reforma sale adelante o no, lo veremos en muy pocos meses, y yo diría que sólo será viable si

desde ahora mismo el Gobierno empieza a negociar, con la derecha conservadora y con la oposición

democrática, las garantías electorales y las libertades públicas.

Si por las mil circunstancias imprevisibles de la vida política la fórmula Suárez no prospera, quizá el Rey

tenga entonces que recurrir a un gobierno «de amplio consenso democrático» .

4 LA OPOSICIÓN DEMOCRÁTICA

«Los miembros de la oposición democrática podríamos y deberíamos actuar de acuerdo con una

estrategia común o, mejor dicho, con unos objetivos mínimos para alcanzar la forma de estado que

propugnamos. Pero sin organismos unitarios. ¡Bastante organismo unitario hemos tenido durante estos

cuarenta años!.

Estos unitarismos no son eficaces ni pueden serlo porque las diferencias ideológicas entre unos y otros

son abismales y el paso político y la fuerza de unos y otros muy desigual. Y como se ha visto una y otra

vez, son los propios partidos integrados los que incumplen sus compromisos.

Lo que no se puede pretender, como intentan algunos, es que Coordinación Democrática monopolice la

operación de implantar la democracia en España. Hombres como Gil-Robles, Satrústegui, Miralles y

tantos otros tienen un récord histórico democrático incuestionable y sus partidos no están en

Coordinación.»

5 LA OPCIÓN LIBERAL

«Yo no creo que ninguna de las siglas, ninguno de los partidos que hoy aparecen en la Prensa —quizá con

la excepción del Partido Comunista— pueda por si solo ofrecer una opción electoral al país. La

Federación de Partidos Demócratas y Liberales quiere colaborar a construir un gran frente de ideología

liberal.

Pero yo diría más; yo diría que en esta primera etapa del establecimiento de la democracia en España, ese

frente tendría que ampliarse e incluir a democristianos y socialdemócratas.»

6 EL «OTOÑO CALIENTE»

«Soy de los que creen que el «otoño caliente» empezó hace ya algunos meses y durará varios años, con

altibajos hasta que consigamos la democracia en el país. Vamos a tener toda suerte de problemas hasta

que tengamos unas reglas de juego político que sirvan para todos los españoles sin excepciones. Y ello es

así porque no es fácil cambiar las instituciones de un Estado que ha durado cuarenta años.»

7 LAS AUTONOMÍAS REGIONALES

«Que una nación de tantos siglos como la nuestra, tenga hoy todavía planteado el problema de las

autonomías regionales demuestra, entre otras cosas, que no hemos logrado encontrar unas bases

auténticas de entendimiento entre los pueblos de España con personalidad diferenciada». Por eso tenemos

que intentarlo ahora otra vez y de una vez por todas.

Hemos dicho todos en muchas ocasiones que la democracia pasa por la solución de ese problema. Estoy

seguro que en un régimen político de libertades encontraremos una fórmula mucho más estable que las

que se han intentado imponer por la fuerza. Pero es importante que tratemos todos de objetivar este tema

al máximo porque en un clima de violencia será muy difícil que nos entendamos.»

8 ALGUNOS NOMBRES PARA EL FUTURO

• «De los hombres del antiguo Régimen quizá Fraga, López Rodó, Fernández de la Mora y Silva

podrían dar consistencia a la derecha conservadora del país en esta primera etapa del

posfranquismo. De los nuevos, pienso que Fernando Álvarez de Miranda puede ser el hombre de la

democracia cristiana de mañana, porque es un hombre que no antagoniza.

• Felipe González tendrá, en mi criterio, tanto más porvenir cuanto más escorase hacia la

socialdemocracia. En cuanto a Jordi Pujol, yo creo que es una pena que limite su campo de acción a

Cataluña.»

Perfil

Nadie diría que Joaquín Garigues Walker fue un estudiante más que malo mediocre, en el colegio de El

Pilar y en la Universidad, que en las milicias universitarias sólo «salió de sargento» y que destacó por su

falta de interés en el «training» del Chase Manhattan Bank al que asistió a finales de los cincuenta.

En Nueva York descubrió, eso sí —por antagonismo con el macromundo norteamericano— que estaba

condenado de por vida a ser sofisticado, decadente y europeo.

Si la vocación política no hubiera llamado a su puerta, la vida de Joaquín Garigues Walker transcurriría

probablemente anclada en los registros íntimos de la estética cotidiana: acariciar la colección de armas

antiguas en las vitrinas de la sala de juntas de Liga Financiera, contemplar la colección de cuadros del

realismo español contemporáneo colgados en las paredes de su casa en Aravaca, practicar el motocross en

un descampado cercano entre las risas suaves de sus hijos rubios, cortando la mañana del domingo...

Primero fue la necesidad de apuntar soluciones de futuro desde un punto de vista estrictamente

intelectual; luego la tentación de la acción pública concreta. De las sociedades de estudio Libra —el signo

del equilibrio y la prudencia— a la Federación de Partidos Demócratas y Liberales.

El señor Garigues Walker es, en cierto modo, el antiFraga. Posee una frialdad exasperante y eso le

permite mantenerse sereno incluso en medio de la vorágine. Es, además, un buen táctico. Cuando hace

unos meses toda la oposición parecía a punto de arrojarse en brazos de Coordinación Democrática, él

actuó de freno presintiendo las inconveniencias, ahora evidentes, del organismo unitario.

Joaquín Garrignes Walker, y con él gran parte de la oposición moderada, puede representar en el futuro

una apaciguadora alternativa de «tercera vía». Está por ver, sin embargo, cuál es su capacidad de

conexión con el electorado. Al menos con esa porción del electorado que constituye su clientela potencial

específica: esa derecha civilizada —él hace tiempo que ya no utiliza este término— que podría no votar si

las urnas amanecieran en un día de lluvia.

Trayectoria personal

• Estudia bachillerato en el Colegio de El Pilar y Derecho en la Universidad de Madrid. Sigue un

curso de año y medio en el Chase Manhattan Bank de Nueva York. Allí conoce a Mercedes

Areilza —hija del conde de Métrico—, con quien se casa en 1961,

• Participa en la fundación de Liga Financiera, de la que llega a ser consejero delegado.

Desempeña el mismo cargo en Autopistas Catalanas y es nombrado presidente de la Sociedad

Española de Radiodifusión. En septiembre de 1974 comienza a desvincularse de todas estas

actividades y en la actualidad se dedica exclusivamente a la política.

• La Federación de Partidos Demócratas y Liberales, de la cual es presidente, ha surgido a partir

de las sociedades de estudios Labra. Una vez consolidada esta operación política —probablemente

a comienzos del año próximo— tiene previsto volver al mundo de la empresa o al ejercicio de la

abogacía.

Dijo en otras ocasiones

CAPITALISMO.—«El sistema capitalista en nuestros días exige el respeto a unas determinadas reglas

que no son sólo económicas, sino también políticas. Mientras no nos ajustemos a esas reglas el

capitalismo español seguirá siendo tan ineficaz como injusto.» («El Alcázar» 29-II-68.)

DERECHA.—«El país es fundamentalmente conservador. Lo que ocurre es que los actos públicos

masivos se hacen por la izquierda y da la sensación de que es una tendencia mayoritaria, pero no lo es. La

derecha no asiste a esas concentraciones porque o va al cine, o va de excursión, o se queda viendo la

televisión.» ( «La Vanguardia», 17-III-76.)

LA PREGUNTA

¿Qué han significado para la oposición las dos cenas de Aravaca?

«Pienso que las cenas de Aravaca han sido noticia, en gran parte y aunque parezca irrelevante, porque el

nombra de Aravaca tiene garra. Pero en contra de lo que se ha dicho en la última reunión de Aravaca, no

se pretendió ninguna maniobra contra Coordinación Democrática. Lo prueba inequívocamente el hecho

de que asistieran varios miembros cualificados de Coordinación.

Si algún significado han tenido esas cenas, yo diría que la primera fue un primer acto público de presencia

civilizada de fuerzas políticas ideológicamente muy dispares. Y la segunda un intento, entre otros

muchos, de buscar puntos de coincidencia entre partidos políticos dentro y fuera de Coordinación.»

Textos: Pedro J. RAMÍREZ

Fotos: Manuel SANZ BERMEJO

100 ESPAÑOLES PARA LA DEMOCRACIA — A B C, 29 de septiembre de 1976 — N.° 5

 

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