Autor: Ramírez, Pedro J.. 
 100 españoles para la democracia. ¿Quién es quién?. 
 Joaquín Satrústegui  :   
 Su opinión sobre los grandes temas. 
 ABC.    14/10/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 40. 

100 ESPAÑOLES PARA LA DEMOCRACIA

¿QUIEN ES QUIEN?

Joaquín Satrústegui

• Nació en San Sebastián en 1909.

• Profesión: Abogado.

• Reside en Madrid, casado, cuatro hijos y dos nietos.

• Miembro del Secretariado Colectivo de Alianza Liberal.

• Autodefinición política: "Creo que soy de los que prefieren el triunfo de sus ideales democráticos al

éxito político personal."

Su opinión sobre los grandes temas

Fue el partido comunista quien más interés tuvo en la constitución de la platajunta

1. EL LIBERALISMO COMO ESENCIA DE LA DEMOCRACIA

«Sólo las democracias liberales son verdaderas democracias. Sin la efectiva vigencia de las libertades

políticas fundamentales toda votación carece de valor. En tiempos de Franco se votaba... En la Unión

Soviética también se vota. ¿Quién piensa que eso era o es la democracia? Resumiendo: el tan denostado

demoliberalismo es la auténtica democracia. En ese sentido, el liberalismo ha triunfado en el mundo

occidental. La democracia cristiana y el socialismo democrático son liberales. Ahora incluso el

eurocomunismo y la Alianza Popular dicen que lo son.»

2. LIBERALISMO Y SOCIALISMO

«El socialismo, aunque sea democrático, tiende, en definitiva, a que a través de un proceso más o menos

largo, todos los medios de producción sean propiedad de la colectividad. Si triunfara ese programa, nos

convertiríamos todos en funcionarios del Estado. Los liberales nos oponemos a ello. Nuestra política se

funda en el respeto a la propiedad y en el impulso a la iniciativa privada como manifestaciones

inseparables de la persona humana y su dignidad. Estamos convencidos de que el formidable desarrollo

de la sociedad occidental es fruto de la libertad. El Estado debe respetar la libre empresa, la libertad

sindical, la libertad de enseñanza con igualdad de oportunidades para todos... Por lo demás es evidente

que muchas veces los socialistas democráticos y los liberales coincidiremos en la solución de problemas

concretos de gobierno, como ocurre en los demás países de Europa.»

3. LIBERALISMO Y DEMOCRACIA CRISTIANA

«Con los demócrata - cristianos tenemos, los liberales, mucho en común; pero hace unos meses el equipo

español de esa familia política ha condenado al capitalismo. Nosotros no lo condenamos. Promoveremos

la legislación y los controles democráticos necesarios para impedir abusos. Combatiremos los privilegios

económicos y los monopolios, incluso estatales, que no sean imprescindibles. No juzgamos razonable

condenar al capitalismo si no se acepta el colectivismo y no se ofrece un tercer sistema que haya sido

experimentado con éxito en otros países. Por otra parte, después del Concilio Vaticano II muchos

creyentes no encontramos motivos para pertenecer a partidos que pueden implicar de alguna manera a la

Iglesia que ahora quiere quedar al margen de la política. Preferimos inspirar la nuestra en los principios

liberales que informan tanto la «Declaración de Derechos Humanos» de la O.N.U. como la «Convención

Europea de los Derechos del Hombre». Entre esos derechos figura, naturalmente, el de profesar y

practicar libremente nuestra propia religión.»

4. MONARQUÍA Y DEMOCRACIA

«Si yo fuera francés sería republicano. Si fuera belga, sería monárquico. En España la República fue

encarnada por uno de los bandos de nuestra guerra. Por eso siempre pensé que no es el mejor

régimen para superarla. La Monarquía, como tal institución, quedó, en cambio, al margen de la contienda;

y desde 1942 Don Juan de Bor-bón, hijo y heredero de Alfonso XIII, se impuso la misión de facilitar la

reconciliación de todos los españoles y el pacífico establecimiento de la democracia. Era y es el más

noble y realizable de los propósitos. Franco no lo compartió. De ahí la incompatibilidad entre ambos. Para

muchos como yo, la Monarquía de Dan Juan y la democracia son una misma cosa.»

5. DON JUAN DE BORBON, HOY

«Para Don Juan sólo hay un interlocutor válido: el pueblo español auténticamente representado en Cortes.

Y la realidad es que esa genuina representación no existe todavía. Es posible que las encontradas

posiciones en torno a este tema absolutamente básico de la soberanía nacional tiendan a radicalizarse. Por

eso es necesario que quien puede ayudar a acortar distancias, superar diferencias y facilitar una solución

arbitral a los problemas del país continue, como hasta ahora, a la disposición de todos los españoles.»

6. COORDINACIÓN DEMOCRÁTICA

«Es evidente que algunos partidos a los que ustedes, los periodistas, califican de oposición moderada,

pertenecen a Coordinación Democrática. Creyeron que este organismo era útil para facilitar el

establecimiento de la democracia. Pero los liberales y la mayor parte de los demócrata-cristianos y

socialdemócratas creímos lo contrario. Por eso no pertenecemos a la Plata-junta. Fue el partido comunista

quien más interés tuvo en la constitución, de ese organismo. Ello es lógico, porque hace seis años los

mismos hombres que defienden ahora la democracia propugnaban la dictadura del proletariado.

Necesitaban adquirir respetabilidad democrática aliándose, aunque fuera circunstancialmente, con

auténticos demócratas. El problema para éstos es que 1 partido comunista tiende siempre a dominar. En la

reciente reunión de las instancias unitarias en Valencia la mayor parte de los delegados eran miembros de

ese partido o de otros más a la izquierda. Creo que se empieza a comprender que quienes no entramos en

Coordinación Democrática teníamos razón.»

7. ALIANZAS ELECTORALES

«Parece que los partidos socialistas van a unirse y no desean alianzas porque quieren medir la fuerza que

tienen. El partido comunista, cuya legalización es necesaria (lo contrario seria una tremenda

equivocación), concurriría también solo a cualquier consulta popular. Por lo que respecta a los demócrata-

cristianos, los socialdemócratas y nosotros, los liberales, somos muchos los que confiamos en que

llegaremos a una importante y necesaria alianza electoral, que creo seria la triunfadora. Obtendríamos no

sólo los votos de los que se identifican con esas corrientes de opinión, sino, además, los de quienes

sencillamente no son ni marxistas ni franquistas.

Estos, que siempre han sido una minoría, votarían a los suyos: a la Alianza de ex ministros

"eurofranquistas".»

8. AYUDA ECONÓMICA EXTERIOR

«Soy contrario a ella. Pienso que sólo cabría aceptarla si los partidos con los que hay que contender la

reciben.»

Perfil

La historia ultima, vista desde la otra banda. La primera vez que el juez embargó el retrato anónimo de

Carlos V que cuelga de una de las paredes del salón fue en 1948 como garantía del pago de una multa

gubernativa de 25.000 pesetas. Volvió a ocurrir veinticuatro años más tarde, cuando ya la sanción era

cuatro veces mayor y el cargo haber enviado una carta a William Rogers a propósito de la negociación de

la continuidad de las bases americanas en España. Hubo quien escribió que el Emperador estaba ya

preparado para e lance.

«Mi oposición al franquismo nació de una manera instintiva el día que nos enteramos en el frente de

Somosierra que la Junta de Defensa dejaba paso al mando único del General Franco. Recuerdo que la

noticia cayó como una bomba en la compañía de Renovación Española. Luego, a partir del año cuarenta,

mantuve una gran relación con el general Yagüe y con el general Muñoz Grandes. Ambas me hicieron

ver, a través de largas conversaciones, que el General Franco se había apoderado de un poder que no

dejaría jamás voluntariamente. Entonces se consolidó mi actitud.»

Una foto de Don Alfonso XIII con el naviero Satrústegui. Más allá, fotografías dedicadas de Don Juan y

Doña María sobre una mesita baja.

Joaquín Satrústegui habla con extraordinaria energía. Tras cada una de sus palabras, sustentando la

intención de todos sus gestos, anida la fuerza moral que sólo acompaña a quienes como él han recorrido

durante años sin fin una línea recta y honesta. Ni fue acomodaticio ni se fingió caballo de Troya.

Algunos le achacan reducido margen de maniobra y tal vez sea cierto. En cualquier caso, él concibe la

política como servicio y lealtad hacia unos valores en ningún caso negociables; mucho más que una

simple concatenación —intuitiva o racional— de estrategias.

Con elegancia aristocrática acaricia la caja de plata que le regalaron el día de su boda sus camaradas de

hace cuatro décadas en la defensa de Somosierra y recuerda las convulsiones que su generación tuvo que

vivir. «La verdad es que yo nunca me metí en política. Fue la política la que se metió en mi vida. A mí lo

que me gustaba era el deporte: el tenis, la equitación, el hockey... fui varios años campeón de España de

hockey... Es curioso recordar.» En su voz hay una vaga inflexión de intimidad.

Trayectoria personal

• Joaquín Satrústegui nace en San Sebastián. Su padre era naviero y monárquico. En la Facultad de

Derecho de Madrid toma parte en los enfrentamientos entre republicanos y monárquicos.

• El 17 de julio de 1936 forma parte del grupo de Renovación Española que ocupa el alto de Somosierra.

A la muerte de Carlos Miralles se hace cargo del mando.

• Acabada la guerra civil interviene en una serie de actividades en favor de la Restauración monárquica.

La entrevista Franco-Don Juan en 1948 en el «Azor» impone una especie de tregua que durará hasta el

año 57, en que se funda Unión Española.

• En el 54 forma parte de la candidatura monárquica que participa en las elecciones municipales que

resultaren tan accidentadas. En 1962 asiste en Munich al Congreso del Movimiento Europeo,

pronunciando un discurso ante los españoles en el exilio en defensa de la solución monárquica. A su

regreso es deportado a Fuerteventura.

• A la muerte de Franco el sector liberal de Unión Española emerge como uno de los grupos más

importantes de tal ideología, integrándose en agosto en la «Alianza Liberal», de cuyo Secretariado

Colectivo forma parte Satrústegui.

Dijo en otras ocasiones

GUERRA CIVIL. — «Una guerra civil es algo horrible en que no sólo se matan unos compatriotas a

otros, sino que se pierden, como a mí me ha ocurrido, casi todos los íntimos amigos de la juventud,

¡Cuántos mutilados nos están recordando constantemente esa enorme tragedia! La Monarquía no puede

asentarse sobre este hecho; la Monarquía vendrá a continuar la historia de España.» (Acto de Unión

Española. Hotel Menfis, 2-1-59.)

MONARQUÍA.—«Es natural que una República se implante por votación, pues la legitimidad de ese

Régimen o de un presidente descansa teóricamente en los votos; pero la legitimidad de una dinastía y la

razón del respeto al Rey descansa en la Historia. Si para traer al Rey aceptáramos el procedimiento de los

votos, nos dejaríamos ganar por algo que es precisamente la esencia de la legitimación republicana.»

(Congreso Europeo de Munich, 6-VI-62.)

La pregunta

¿A la hora de hacer un balance de cuarenta años de actividad política en el franquismo, se considera usted

un perdedor?

«Muchos, como yo, sabíamos que no cabía influir sobre Franco. Advertimos a los que se dispusieron a

colaborar, que no lograrían modificar su rumbo. Acertamos en el pronóstico. Durante ese tiempo

luchamos por la reconviliación de los españoles y por la democracia y aunque sufrimos persecuciones,

éstas fue-ron tolerables, nos enorgullecieron y ya pasaron. Son pocos los que al luchar por un gran ideal

corrieron diferente suerte. Ahora tenemos la sensación de que comienza a comprenderse que nuestras

actitudes no eran intransigentes; eran, simplemente, razonables. No. No nos sentimos perdedores. Sobre

todo si hemos adquirido credibilidad y ésta puede ser ahora de alguna utilidad para todos nuestros

compatriotas.»

Texto: Pedro J. RAMÍREZ

Fotos: Ángel CARCHENILLA

100 ESPAÑOLES PARA LA DEMOCRACIA

ABC, 14 de octubre de 1976

 

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