Autor: Ramírez, Pedro J.. 
 100 españoles para la democracia. ¿Quién es quién?. 
 Ignacio Camuñas Solís  :   
 Su opinión sobre los grandes temas. 
 ABC.    13/11/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 57. 

100 ESPAÑOLES PARA LA DEMOCRACIA

¿QUIEN ES QUIEN?

Ignacio Camuñas Solís

Nació en Madrid, el 1 de septiembre de 1940.

Profesión: Diplomático (en situación de excedencia).

Reside en Madrid, soltero.

Promotor del Partido Demócrata Popular.

Autodefinción política: «Apuesto por una democracia social avanzada, de inspiración liberal. Aspiro a

una sociedad sin clases, pero no comparto los postulados marxistas. Mis objetivos son: la democracia

económica y la educación libre, gratuita e igualitaria para todos los españoles. Instalada la libertad en

nuestro país, España dará un salto espectacular en el concierto de las naciones.»

Su opinión sobre los grandes temas

"¿Está la oposición verdaderamente dispuesta a reajustar algunos patrones de trabajo utópicos y que

denotan un profundo desconocimiento de la realidad española?"

1. LAS CORTES FUTURAS

Después de cuarenta años de interrupción del ejercicio de la soberanía nacional, las futuras Cortes, par

definición y por esencia, no pueden ser más que constituyentes, es decir, deberán tener el honroso deber

de dotar al país de una Constitución Democrática capaz de resolver los problemas políticos, económicos y

sociales que tiene planteadas la sociedad española.

2. CONSEJO DEL REINO

En una Monarquía Constitucional y Democrática, tal vez un Consejo del Reino podría tener algún sentido

y eficacia siempre, claro está, que no se convirtiera en la antesala de personajes de un Museo de Cera.

Pero el franquismo ha hecho polvo el Consejo del Reine. Hoy es una institución que, con todos los

respetos, no goza de prestigio ni atractivo para gran parte del pueblo español. Sus componentes más que

consejeros del Reino, a veces han sido mosqueteros del «bunker», con lo que han colocado a dicho

organismo político en el futuro democrático de nuestra país al borde de su disolución.

3. GOBIERNO SUAREZ

Es muy difícil saber si dentro de unos años tendremos que agradecer al Gobierno Suárez su labor en estos

delicados momentos de la transición, o si, por el contrario, toda esta labor de prestidigitación no servirá

para gran cosa.

Mi temor estriba en que detrás de toda la operación reformista no se produzca un auténtico relevo en la

clase política, y que al final nos encontremos ante los mismos perros con distintos collares.

El Gobierno para coronar con éxito su operación debe garantizar que el aparate del franquismo durante

las elecciones no será beligerante y debe mantener a toda costa un sistema proporcional que permita la

plasmación real del pluralismo político del país.

4. EL CENTRO

Ya le dije a Fraga, en estas mismas páginas de A B C hace unos años, y luego se lo confirmé

personalmente, que él no podría representar una posición de centro en nuestro país. Fraga, del que no me

canso de decir que es una persona honesta, inteligente y competente, tiene su sitio en la derecha, y la

derecha en este país, todavía durante algún tiempo, será, desgraciadamente, autoritaria.

La izquierda, por desgracia también para nuestro país, se verá muy influida por los postulados marxistas

con su correlativo modelo de implantación socialista. El centro, existe, es una realidad y no es ni melifluo,

ni inconcreto. El centro es democrático, y europeo, defiende una economía social de mercado, es liberal y

tolerante, plural en su manifestación política y, lo que es más importante, es la garantía de que una nueva

guerra civil es imposible, afortunadamente, entre españoles.

5. LA OPOSICIÓN

Yo propondría que en un futuro próximo se levantara un monumento a la Oposición Democrática

Española. Ha resistido con dignidad y denodada paciencia cuarenta años de régimen franquista, dentro y

fuera de nuestras fronteras. Se ha comportado a la muerte de Franco con extraordinario patriotismo.

Cuenta con líderes y expertos de primera calidad, lo único que cabría preguntarse, muy radicalmente, es

lo siguiente: ¿Quiere realmente el Poder? Y si lo quiere, ¿está verdaderamente dispuesta a reajustar

algunos patrones de trabajo utópicos desde los que opera y que denotan un profundo desconocimiento de

la realidad española?

6. LA VENTANILLA

El sistema establecido para los partidos políticos recuerda al previsto por la ley de Prensa. Se ha tratado a

los partidos políticos como se trata a los empresarios periodísticos en la citada ley. Ello no es admisible ni

en un caso ni en otro. El reciente fallo del Supremo en el asunto del diario «Madrid» muestra con claridad

que ni los periódicos ni los partidos pueden quedar sometidos al arbitrio de un funcionario detrás de una

ventanilla, porque eso no es una democracia, eso es franquismo bondadoso.

7. FINANCIACIÓN DE LOS PARTIDOS

Los partidos políticos no tienen dinero. Si exceptuamos, quizá, al P. C. y más recientemente al P. S. O. E.,

el resto de los partidos de la Oposición están en la total indigencia. No sé con lo que contará la Alianza

Popular; espero que con algo más que los socialistas y comunistas juntos. Después de las elecciones es

más fácil que se pudiera arbitrar una fórmula de compensación o de ayuda por parte del Estado. El

problema se plantea hoy con enorme gravedad, por cuanta que sería tremendamente injusto que opciones

políticas legítimas y necesarias se vieran imposibilitadas de competir electoralmente por falta de recursos

económicos.

8. EL TEMA ECONÓMICO

España necesita adecuar su modelo económico a unas nuevas bases de vida, democrática, clarificando el

marco de juego para que el Estado, los empresarios y los trabajadores sepan muy bien su papel y a qué

atenerse.

El esfuerzo fundamental ha de dirigirse hacia la actualización y modernización del sistema financiero y

fiscal en nuestro país. Un sistema financiero oligárquico y anticuado impide el desarrollo económico. Un

sistema fiscal injusto e insuficiente imposibilita el progreso social. No conozco, sin embargo, otro modelo

más próspero que aquel que se asienta en la competencia, el esfuerzo y la austeridad, colectivamente

compartidas por todo el pueblo.

9. ALGUNOS NOMBRES

Adolfo Suárez: Se está convirtiendo en el gran ilusionista y prestidigitador del Reino.

Felipe González: Es el nuevo Cordobés de la política española.

Ramón Tamames: Es como Beringuer, pero mucho más simpático.

J. Ruiz-Giménez: Tiene alma de estudiante del mayo francés, y la astucia y la paciencia de un cardenal de

la Curia Romana.

Ramón Trías Fargas: Es todo un lord liberal inglés que vive exilado voluntariamente en Cataluña.

Yo recomendaría al presidente Suárez que los incorporara inmediatamente a un próximo Gobierno. Es un

lujo para España desperdiciar en estos momentos a personas de tan destacada personalidad.

Perfil

Cuando el ministro Castiella, titular entonces de Asuntos Exteriores, saludaba a aquella nueva promoción

de jóvenes diplomáticos, seguramente estaba lejos de pensar que apenas salir del despacho, uno de ellos

se pasaría por el negociado correspondiente para pedir la excedencia en el Cuerpo en el que acababa de

ingresar. Aquel diplomático era Ignacio Camuñas.

—¿Por qué lo hizo?

—Dos razones me impulsaron a ello: la necesidad de ejercer una actividad política para la que me sentía,

y me siento, llamado y por el problema ético que me planteaba ser representante en el exterior del

Gobierno del general Franco sin estar convencido de sus postulados.

Camuñas está situado en el nivel generacional «de los que no hemos hecho la guerra», pero que en sus

primeros años conoció la inmediata posguerra, el segundo gran conflicto mundial, el asentamiento de un

régimen. Hoy tiene aspecto de joven ejecutivo. De hecho lo fue dentro del grupo editorial donde trabajó

desde que dejó de ser un «buen muchacho» y fundar —años más tarde— Nueva Generación, S. A.,

germen del partido que ahora pro-mociona.

Liberal por talante y convencimiento, fácil conversador, fumador empedernido de cigarrillos importados,

Ignacio Camuñas trabaja —en mangas de camisa— por encontrarle un lugar al sol de la democracia al

Partido Demócrata Popular.

Ignacio Camuñas So1ís, treinta y seis años, nació en Madrid, ciudad en la que vive, aun con frecuentes

viajes tanto al interior como al exterior del país.

• Diplomático de carrera y excedente por voluntad propia, su vida se divide entre una actividad

profesional orientada hacia el campo editorial y una actividad política sobre la base del P. D. P.

• Creador de Nueva Generación, grupo de coincidencia de jóvenes que intentaron fraguar una lista de

pensamiento político a partir de la actividad cultural e intelectual.

• El paso siguiente fue la creación de Editorial Guadiana, en un momento en el que la vida política

estaba al «ralentí» a nivel de grupos no incluidos en el sistema. A la editorial ha estado totalmente

vinculado casi siete años, y ahora es presidente de su Junta de Fundadores.

Tuvo que dejarlo para dedicarse más de lleno a la promoción del Partido Demócrata Popular. Hace de ello

un año.

Dijo en otras ocasiones

«El principio legitimador de todos los poderes es el principio de la soberanía popular; es decir, el Poder lo

debe encarnar el Gobierno elegido por el pueblo soberano; en este sentido la Monarquía no es un poder,

sino sólo un símbolo de la pervivencia nacional. La Monarquía en España, para afirmarse, debe contar

con el apoyo expreso del pueblo español.» (ABC, 29 de octubre 1974.)

«Como no he sido nunca franquista ni creo necesariamente que el sentido progresista de la vida lo

represente en exclusiva el Partido Comunista, no siento ningún tipo de complejo ante los comunistas, con

los que pienso que hay que confrontarse en libertad.-» («Blanco y Negro», 10 de enero 1976.)

«El concepto de ruptura pactada indica que se puede negociar con representantes de instituciones como el

Ejército o la Corona para hacer más fácil el proceso del cambio democrático, pero sin transigir en el

objeto supremo de alcanzar la democracia. Creo que este concepto tiene fuerza, porque nadie quiere la

ruptura revolucionaria, sino el comienzo de un proceso constituyente.» («La Provincia», Las Palmas de

Gran Canaria, 6 de marzo de 1976.)

La pregunta ¿Qué posibilidades tiene el liberalismo español como fuerza política?

Pienso que al igual que en el resto de Europa puede y debe ser en el futuro una de las tres grandes fuerzas

políticas del país.

Para conseguir este objetivo tiene que desarrollar un triple esfuerzo:

a) De profundización y modernización ideológica, lanzando un manifiesto liberal de alcance para los

próximos veinticinco años.

b) De enraizamiento en la juventud española. O el liberalismo prende en la nueva generación o no

tendrá futuro político alguno el día de mañana,

c) De eficacia organizativa, dando primacía a la estructura sobre las personas, evitando la dispersión y los

personalismos.

Un sentido claramente popular, entendiendo por pueblo a todo aquel que vive de su trabajo y de su

esfuerzo, deberá impregnar todas las actuaciones e ideales del liberalismo moderno.

Textos:

Ángel Antonio GONZÁLEZ

Fotos:

Manuel SANZ BERMEJO

100 ESPAÑOLES PARA LA DEMOCRACIA

ABC, 13 de noviembre de 1976

N.° 29

 

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