Autor: Ramírez, Pedro J.. 
 100 españoles para la democracia. ¿Quién es quién?. 
 Enrique Larroque  :   
 Su opinión sobre los grandes temas. 
 ABC.    26/11/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 57. 

100 ESPAÑOLES PARA LA DEMOCRACIA ¿QUIEN ES QUIEN?

Enrique Larroque

Nació en 1924 en La Habana (Cuba).

Profesión: Diplomático.

Reside en Madrid y tiene dos hijos.

Secretario general del Partido Liberal.

Autodefinición política: "Soy un hombre que siempre ha creído en el valor de la libertad y de los derechos

humanos como algo muy concreto y necesario por lo que había que luchar"

Su opinión sobre los grandes temas

"El país necesita claridad, y hubiera sido un mal servicio presentarle una alianza entre comunistas y

liberales."

"Sería absurdo pretender convertir los mínimos de la oposición en algo inflexiblemente impuesto al

Gobierno."

1. EL LIBERALISMO, HOY

El liberalismo no es simplemente un talante, tal y como dicen algunos, que, de hecho, no hacen sino

disfrazar actitudes autoritarias. El liberalismo es una militancia y una concepción de la existencia

humana.

Sería traicionar la propia Historia de España el identificar el liberalismo con su expresión concreta

durante el siglo XIX. En España el liberalismo es una constante permanente de lucha por libertades

concretas. Emana del pueblo y emana de toda nuestra cultura.

España es siempre producto de una tensión entre la corriente liberal y la corriente dogmática. Nuestra

gran responsabilidad es evitar que dicha tensión vuelva a alcanzar determinados puntos de conflictividad.

2. LA CORONA

Desde hace muchos años creo haber manifestado una actitud de lealtad hacia Don Juan Carlos. Mis

lealtades suelen ser permanentes.

Por otra parte creo que se equivocan quienes tratan de plantear el problema institucional como un

problema político importante. Es un problema artificial, ya que, evidentemente, la estabilidad política está

garantizada por la institución monárquica. La respuesta que el país necesita es si su régimen político va a

ser la continuación del autoritarismo o la implantación de una democracia liberal. Por eso el Partido

liberal se ha negado a alinearse en ningún momento con quienes plantean el problema institucional de la

forma de Estado. Eso sin perjuicio de que en un momento pueda considerarse oportuno que la Monarquía

sea refrendada por el pueblo a través de una votación.

3. ALIANZA LIBERAL

No hay nada que impida la unidad de los liberales, y prueba de ello es la constitución de la propia

«Alianza Liberal». Se trata de algo que yo diría paralelo al «Equipo Demócrata Cristiano». Hemos

formado una plataforma que hace impensable que los distintos grupos liberales se lleguen a hostilizar en

unas elecciones. Confiamos en la entrada del «Partido Demócrata Popular» de Camuñas a corto plazo, ya

que sería lo más coherente dada la estrecha relación que nos une.

Ahora bien: la fusión de los integrantes de «Alianza Liberal» es ya un tema secundario y táctico. De

momento interesa potenciar las respectivas estructuras con objeto de hacer proselitismo y formar cuadros

dirigentes.

4. ALIANZAS ELECTORALES

Es irreal pensar que ningún partido democrático pueda tener fuerza en la primavera de 1977 como para

actuar en solitario. Un partido, como cualquier empresa humana colectiva, necesita de varios años para

hacerse. No hay tiempo antes de las elecciones para la formación de los cuadros mínimos.

Los partidos liberales no están en condiciones de ir solos a unas elecciones generales. Y lo mismo digo de

los social-demócratas y de los cristiano-demócratas. Es vital para la democracia española que esas tres

familias ideológicas acudan juntas a las urnas.

Nosotros propugnamos la formación de ese gran centro democrático. El pueblo español está por las

opciones moderadas, pero no se olvide que tendremos que competir con el aparato del Movimiento

Nacional. Y la propia izquierda debe estar interesada en nuestra victoria, porque si no será liquidada de

una u otra forma.

5. EL PARTIDO COMUNISTA

Nuestra postura de siempre ha sido mantenernos al margen de los comunistas. El pueblo español necesita

claridad y pienso que hubiera sido un mal servicio al país presentarle una alianza institucionalizada entre

liberales y comunistas. Por eso nos negamos a entrar en «Coordinación Democrática». Creo que nuestros

rumbos son diferentes.

Hemos pedido, por propia coherencia ideológica, la legalización del Partido Comunista. Ahora bien, el

«cuándo» de dicha legalización debe ser objeto de negociación entre todos los interesados sin incurrir en

maximalismos.

6. NEGOCIACIÓN CON EL GOBIERNO

Consideramos imprescindible la negociación entre el Gobierno y la oposición. Si no tiene lugar, nuestro

nuevo régimen político será considerado siempre en el futuro como una especie de «carta otorgada». A

poco que recordemos todas nuestras experiencias basadas en «cartas otorgadas» nos daremos cuenta de

que el éxito de hoy es siempre el fracaso del mañana inmediato.

Con respecto a los mínimos de dicha negociación, cualquiera que se sienta a una mesa para negociar sabe

que ambas partes deben ceder algo impulsadas por un espíritu de concordia. Sería absurdo pretender

convertir los mínimos de la oposición en algo inflexiblemente impuesto al Gobierno. Nadie se sienta en

una mesa para eso.

7. POLÍTICA EXTERIOR

La política exterior corresponde siempre a intereses permanentes. Por eso es impensable que la nuestra

vaya a sufrir ningún vuelco alguno, a pesar de que algunas prioridades reciban nuevo impulso con el

advenimiento de la democracia.

Una de estas prioridades es la integración en Europa, en la Comunidad Económica Europea. Habrá que

luchar duramente, y no se piense que bastará la democracia. Son fundamentalmente cuestiones

económicas, nada fáciles de resolver, las que se interponen ahora entre España y el Mercado Común.

Otro de nuestros parámetros es el de nuestra incorporación a la O. T. A.N., de la que el Partido Liberal es

decididamente partidario. Creemos que debemos participar plenamente en las responsabilidades de

Occidente. Nuestras relaciones con la Unión Soviética deben ser plenas, pero matizadas de forma

exactamente igual que las de cualquier democracia occidental.

8. ALGUNOS NOMBRES

Definiría a JOAQUÍN SATRUSTEGUI por su extraordinaria lealtad, su patriotismo y su limpieza de

conducta en cuanto a actitud ética.

En JOAQUÍN GARRIGUES WALKER admiro su capacidad de organización y su, discreción. Cualidad

esta ultima muy rara en el actual espectro político.

Por sus cualidades morales ejemplares considero importante hablar de JOAQUÍN RUIZ-GIMENEZ. Lo

que más le caracteriza es su cordial humanidad y sus cualidades éticas.

AREILZA es una de nuestras grandes personalidades. Por los muchos años pasados en el «exilio

diplomático» es uno de los hombres que más pueden aportar a la configuración de una España en el

mundo democrático. También destacaría su capacidad de percepción de cualquier problema y su

indudable talla oratoria.

Perfil

«Luchar por cosas valiosas... Poder dormir tranquilo par la noche...» Enrique Larroque cita a Kipling: «Lo

importante es encontrar algo que les sirva a los demás.»

Si en su corazón no flameara con orgullo la bandera de la esperanza, difícilmente hubiera podido soportar

los largos meses de Hong-Kong, acorralado en la habitación de su hotel, sin una sola señal escrita en el

firmamento ni en la pared. Con la ayuda del azar —doscientas y pico negociaciones son bagaje suficiente

como para no minusvalorar nunca el azar—, su fe se vio al final colmada: la desaparición política de Lin

Piao y la asunción del Poder por un estadista de la talla de Chu abrió la puerta de las relaciones

diplomáticas entre China y España.

«Ser hombre libre —me explica— no significa disfrutar simplemente de unas libertades formales. Ser

hombre libre significa tener acceso a la información, a la cultura...; tener, en suma, la oportunidad de

decidir sobre tu propio destino.»

Ahora Enrique Larroqne se ha impuesto un triple objetivo al frente del Partido Liberal: luchar contra la

corrupción pública, defender a aquellas regiones marginadas y a aquellos sectores sociales más necesita-

dos y contribuir, desde una actitud de leal oposición, a la búsqueda de una salida a la actual crisis

económica.

Diplomático siempre, con un destello de convicción —y de utopía— en su mirada, Larroque señala con

su estilográfica las fotografías enmarcadas de sus hijos y reflexiona en voz alta: «En el futuro, Pedro. En

el futuro... Cuando usted encuentre un hombre que le hable sólo del pasado o del presente, fíjese bien lo

que le digo: ese hombre está muerto.»

Trayectoria personal

• Su padre era arquitecto y él nació en el transcurso de una estancia en La Habana, donde cumplía unos

contratos. Tenía poco más de un año cuando la familia regresa a Madrid.

• Estudia Bachillerato en diversos colegios y academias. Pasa luego por la Facultad de Derecho y en

1953 ingresa en la Escuela Diplomática.

• A finales de los años 50 participa activamente en la negociación de los acuerdos con Francia,

Alemania y Suiza, que abrirían las puertas de Europa a la emigración española.

• Tras una serie de destinos, que incluyen su paso por la O. C. D. E., es designado en 1971 cónsul

general de España en Hong-Kong. El objetivo de su misión no era otro sino propiciar el acercamiento con

China con vistas a establecer relaciones diplomáticas plenas, tal y como sucedió.

• En 1973 es nombrado director general de Cooperación Técnica Internacional. En octubre de 1975

dimite de dicho cargo por considerarlo incompatible con su protagonismo en la formación del Partido

Liberal.

• Es autor de varios ensayos, entre los que destaca «El nuevo rumbo de la libertad», publicado en 1970.

Dijo en otras ocasiones

TERCER MUNDO.—«La inmersión en la política, la sociología, la diplomacia, la ciencia, como en

cualquier campo, nos lleva hoy a la defensa radical, sin compromisos, de la libertad. Porque la libertad es

un requisito indispensable para adelantar las fronteras del hombre en el cosmos y, también, para la

innovación que exige tanto el progreso de las zonas ya desarrolladas como la salvación del Tercer

Mundo; ese Tercer Mundo que no queda adscrito a determinados continentes o naciones, sino que existe

aquí y por doquier.» («El nuevo rumbo de la libertad», 1970.)

AGRESIVIDAD y MENOSPRECIO.—«El mecanismo institucional del régimen continúa siendo el

mismo: ni un hombre nuevo ha sido incorporado en la dirección política, las libertades más elementales

dependen de la benevolencia de los gobernantes, la democracia orgánica del franquismo no se ha alterado

en nada. La agresividad y menosprecio del presidente (Arias) era la respuesta a las sugerencias hechas

para construir la democracia con la negociación y la participación.» («El País», 18-V-76.)

La pregunta

¿Cuál debe ser la actitud de la oposición moderada ante el referéndum y en general ante la Reforma

política?

Debo ser completamente sincero: no nos gusta cómo se ha preparado el referéndum. Se podía muy bien

haber tenido más en cuenta a la oposición democrática, haciéndola participar en la labor preparatoria de

esta consulta.

Una vez que el referéndum se ha organizado asi es obvio que lo más importante para nosotros es ahora el

planteamiento de condiciones con vistas a las elecciones generales. La responsabilidad común, no sólo

del Gobierno y la oposición, sino de todos los españoles es propiciar la celebración de estas elecciones

predemocráticas.

Ignoramos cuál va a ser la reacción del Gobierno a nuestra propuesta de negociación. Desde luego no

querernos que se confunda negociación con contactos personales. Está claro que la fórmula que

solicitamos es la negociación conjunta. Si ésta tiene lugar es muy posible que se alcance un acuerdo que

permita actuar positivamente de cara al referéndumm.

Textos:

Pedro J. RAMÍREZ

Fotos:

Luis RAMÍREZ

100 ESPAÑOLES PARA LA DEMOCRACIA

ABC, 26 de noviembre de 1976

N.º 34

 

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