Autor: González, Bernardo. 
 El señor Satrústegui, en la convención celebrada en Castellón. 
 La alianza liberal, cara a las elecciones, es ya una realidad     
 
 Informaciones.    03/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

EL SEÑOR SATRUSTEGUI, EN LA CONVENCIÓN CELEBRADA EN CASTELLÓN

La alianza liberal, cara a las elecciones, es ya una realidad

BURRIANA (Castellón), 3 (INFORMACIONES, por Bernardo González).

LOS partidos comunistas del sur de Europa, especialmente el italiano y el español —en menor grado el

francés—, están desarrollando un comunismo reformista de características propios. Admiten la

colaboración de una fuerza democrática despegándose del sistema soviético, cuyo modelo critican, en un

proceso de readaptación largo y complejo que incluye el pluralismo hacia fuera, pero conserva aún el

centralismo estructural interno.» Así resumía el redactor del «Liberal Debat» y miembro del Partido

Liberal sueco, señor Kleeberg, su postura ante «El problema del comunismo en el sur de Europa», dentro

de la convención liberal que se ha celebrado en Burriana (Castellón).

Después de sintentizar el proceso de readaptación y distanciamiento del comunismo en el Sur, iniciado

teóricamente en Italia —por obra de Gramisci— y consumado a raíz del aplastamiento de la Primavera de

Praga, el señor Kleeberg abordó la nueva postura del «eurocomunismo» frente a algunos puntos

fundamentales.

Una serie de experiencias ideológicas propias —la vida en la clandestinidad y las pugnas— como el caso

de Checoslovaquia, han llevado al euro-comunismo a la defensa de los derechos y libertades

democráticas, asi como a la adopción de métodos pacifistas parlamentarios, para el acceso al poder, en

colaboración con otras fuerzas políticas. Se confiesan partidarios del turno electoral en el mando y

desenganchados de los caminos del sectarismo soviéticos, como único medio de ganar credibilidad

popular.

«Durante muchos años —añadió el señor Kleeberg— ningún partido satélite se atrevió a formular criticas

al modelo centralista soviético. A raiz del caso checoslovaco, el comunismo italiano y español inician un

proceso de crítica a las estructuras fundamentales del sistema de la U.R.S.S.»

No obstante, al señor Kleeberg estima que el «eurocomunismo» le queda aún algún resto de leninismo, y

ciertas contradicciones palmarias como es la de proponer hacia fuera un pluralismo que no admiten en sus

propias filas, lo que daña su credibilidad como partido reformista.

SEÑOR KEMPINIER: «APOYO AL LIBERALISMO ESPAÑOL»

Angustia, inquietud y optimismo marcan las tres etapas

con que las democracias europeas han seguido la evolución del último año político español, según

testimonio del ministro belga de Función Pública, señor Kempinier, quien ofreció a los liberales

españoles toda 1a experiencia acumulada por el liberalismo internacional, destacando que la democracia

exige un periodo arriesgado de aprendizaje.

«El liberalismo —dijo el señor Kempinier— debe ser el factor moderador que evite la radicalización

española tanto hacia la derecha como hacia la izquierda, señalarán además que la indiferencia política —

en grandes sectores juveniles y obreros— da pie al riesgo de que grupos minoritarios pero activos se

aprovechen para levantarse con el Poder.»

SEÑOR SATRUSTEGUI: «LA ALIANZA LIBERAL, UN HECHO»

La Alianza Liberal como bloque unitario de cara a las próximas elecciones es ya una realidad integrada

formalmente por la Federación de Partidos Demócratas Liberales, del señor Garrigues Walker; el Partido

Liberal, del señor Larroque, y el sector liberal de Unión Española, del señor Satrústegui, según testimonio

de este último en su exposición sobre el tema.

A estos tres grupos se unirán en breve el Partido Demócrata Popular, del señor Camuñas, y el Partido

Progresista Liberal, del señor Madariaga, quedando abierta la posibilidad de entendimiento con otras

fuerzas políticas fundamentalmente afines que pudieran venir de la Democracia Cristiana y de la

Socialdemocracia, entre otros.

Frente a aquellas otras fuerzas que se presentan como liberales, sin serlo, el señor Satrústegui se confiesa

optimista y confiado en que el pueblo español optará mayoritariamente por la conveniencia del modelo

que rige hoy en Europa, que no es ciertamente el socialista dijo, sino el de la sociedad liberal.

El señor Satrústegui dijo finalmente que las únicas razones de cierta consideración que les separan de la

democracia cristiana son la confesionalidad y la ambigüedad del programa económico de ésta.

SEÑOR GARRIGUES WALKER: «OPORTUNIDADES PARA EL LIBERALISMO»

Después de dos siglos de inquietudes para constituir un sistema democrático viable, España se enfrenta de

nuevo a la tridicotomía de las dos únicas fórmulas que hoy acaparan el mundo: la liberal democrática o la

marxista totalitaria. Las demás posturas son fronterizas o utópicas, dijo el señor Garrigues Walker en su

exposición sobre «La Federación de Partidos Demócratas Liberales ante la situación política española

actual».

«Sólo el liberalismo —dijo— responde al reto de la única revolución pendiente: la de la libertad. Las

demás revoluciones, agraria, cultural, etc., únicamente pueden darse en el marco previo de aquélla. Sólo

el sistema liberal la garantiza adecuadamente y permite que luchen en su seno incluso aquellas fuerzas

que aspiran a destruirle.»

«El liberalismo españo1 —añadió el señor Garrigues— aspira a la libertad en todas las situaciones y

niveles, tanto individuales como colectivos. Su objetivo es luchar contra la prepotencia total del Estado

moderno, tanto el marxista como el burócrata democrático y defender la iniciativa de propiedad privada

junto a los derechos de los consumidores. La lucha del liberalismo se extiende también a combatir los

defectos evidentes del propio sistema liberal.»

El ponente respondió en sentido afirmativo a la pregunta del señor Pruja sobre si el liberalismo apoyaría

la autonomía regional catalana.

3 de enero de 1977

INFORMACIONES

 

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