Autor: Garrigues Walker, Joaquín. 
   Apuntes para un periódico liberal     
 
 Diario 16.    23/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Miércoles 23-marzo 77/DIARIO 16

Apuntes para un periódico liberal

Joaquín Garrigues Walker

Este periódico es, en su sector, un producto típico de la filosofía liberal. No trato con ello de hacer

propaganda electoral, ni de arrimar el ascua a mi sardina, ni de minar los convencimientos o disciplinas

ideológicas de quienes lo hacen posible todos los días.

El hecho de que en sus páginas quepan todas las tendencias, desde los comunistas a los conservadores, no

me mueve a expresarme como lo hago. Para muchos conservadores españoles éste es un periódico hecho

por "rojos" y sus compañeros de viaje. Para muchos rupturistas de la izquierda éste es un periódico

burgués. Para mí es simplemente el resultado de la iniciativa, del esfuerzo y de la imaginación diaria de

un grupo de hombres y mujeres que entienden la vida desde la óptica liberal. Ya sé que muchos de los que

lo hacen son socialistas o están próximos a ese sector en sus diversas tendencias. Ya sé que la mayor parte

de sus colaboradores ocasionales militan en el socialismo y luchan por una España donde sea posible el

socialismo en libertad.

Pero la aventura humana, tanto intelectual como empresarial, que supone este diario es típicamente

liberal, aunque muchos de quienes lo hacen no lo sepan. Porque también es verdad que hay muchos

liberales en nuestro país que no saben que lo son.

Que un grupo de hombres y mujeres, en los tiempos que vivimos, se hayan lanzado a publicar un diario

en la capital de este reino tan controvertido y en competencia con otros muchos periódicos acreditados

con el respaldo de la opinión pública es, como digo, una aventura típicamente liberal. Y una aventura

apasionante.

La suma de riesgos que han tenido que aceptar para embarcarse en este empeño son incontables. Si se

hubiesen guiado exclusivamente por criterios de mercado o de rentabilidad económica o de ideología

política, es muy probable que la recomendación de los expertos hubiera sido negativa. El espíritu de

iniciativa de estos hombres radica precisamente en que, sopesadas todas las variables, se han decidido por

lanzarse al agua de la competencia con el estímulo del riesgo y la esperanza de la compensación

intelectual y económica.

Y todos los días, en esa lucha implacable de la rutina, se baten el cobre por sacar la noticia más novedosa,

el artículo más brillante, la composición más llamativa en un esfuerzo notable de superación con ellos

mismos y de competencia con los demás.

No hay elogio en mis palabras para el resultado final. Ni el periódico me lo pide ni yo vendo —todavía—

mi pluma para estos menesteres. Lo que me interesa en este comentario es destacar lo que son capaces de

hacer quienes creen que este mundo se mueve por las ideas y por el empuje de quienes se resisten a ser

burócratas de un Estado paternal y benevolente.

Se dirá, no sin razón, que este periódico pone mayor énfasis y presta más espacio a las noticias del campo

socialista que a las del campo liberal. Muchísimo más, diría yo, que soy sujeto pasivo de esas

preferencias. Los liberales rara vez somos destacados en las páginas en que escribo. Pero aun así el talante

del periódico es liberal, no tanto, como digo, porque acepta la España pluralista como por el hecho de que

la enfoca desde la óptica y con la perspectiva liberal. A ello hay que añadir que la empresa mercantil que

lo ha creado y lo impulsa es, en mi criterio, un modelo de lo que representa el espíritu de iniciativa y de

riesgo que hizo posible, hace dos siglos, la transformación del mundo. Espíritu que es, hoy como

entonces, garantía de las libertades individuales y del progreso social.

De ahí que uno modestamente piense que estas líneas precipitadas sirven para explicarme. Que me

perdonen el director, los periodistas y los empresarios de este periódico si piensan y desean estar más a la

izquierda y ser más progresistas que los liberales. Pero el que suscribe piensa que cualquiera otra bandera

ideológica se alza siempre a cambio de la libertad individual.

 

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