Autor: Castaños, José María. 
   La suspensión de Llantada     
 
 Ya.    02/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

La suspensión de Llantada

¿Que tal se encuentra usted, señor alcalde, en esa "plataforma cómoda del poder Irrevocable"? Ese es el

sitio, al menos, donde le ha subido desde ayer su concejal "suspendido" don Julio Llantada. Y dice más.

Casi se adivina que estaba pensando en Sancho y su reinado en la ínsula Baratarla cuando añade que

usted, alcalde de Madrid, se ha refugiado en "una ínsula tremenda"—es la primera vez que oigo llamarle

así a la Casa de la Villa—y que "quiere dar la imagen de benefactor sin mácula". Yo no sé si el señor

Llantada habrá estado por la República Dominicana en aquellos tiempos en que a Trujillo se le cantaba

aquel merengue: "¡Que viva el jefe, que viva el benefactor!"

TOTAL, que el concejal se ha despachado a gusto y que por lo visto está dispuesto a acudir a los

tribunales por no estar de acuerdo con la sanción impuesta por el ministro de la Gobernación a propuesta

del alcalde. Pero no es esto lo que a los madrileños nos preocupa, sino esas acusaciones directas de

infracciones urbanísticas con un proyecto del que, según el señor Llantada, es autor un arquitecto que es a

la vez hijo del arquitecto jefe de la Gerencia Municipal. Y aquí las cosas son ya más serias, porque

Llantada parece que esta haciendo el ademán de tirar de uña manta que cubre algunos compadreos. Esto

sí que exige una explicación ante los Tribunales, para que la Justicia le diga al señor Llantada que no es

cierto o para que los sufridos madrileños nos enteremos de una vez qué hay detrás de estas bambalinas.

PIENSO yo que habrá muy serias razones para esa suspensión del concejal de Madrid. Y querríamos

saber en qué ínsula está también la gestión municipal del señor Llantada, que durante un tiempo salió en

las páginas de los periódicos por aquel discutido atropello a un guardia municipal que intentaba desviar la

dirección de su coche. Luego vinieron sus famosos "no" en los sucesivos plenos y, finalmente, este ataque

directo no solamente a la persona del alcalde, sino también a ciertas irregularidades "consentidas o

calladas. Es lógico que la decisión pertenezca a un expediente administrativo o a un juzgado. Pero las

razones del Ayuntamiento para quitarlo de su cargo de presidente de la Junta Municipal de su distrito y

más tarde para esta suspensión temporal, deben ser de peso, y al señor Llantada parece no importarle que

se digan. Bueno, pues vamos a ser todo oídos.

José María CASTAÑOS

 

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