Sangre en Cuba     
 
 ABC.    17/03/1959.  Página: 34. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

SANGRE EN CUBA

Con este mismo título, el diario "Excelsior", de Méjico, inserta un impresionante editorial en su número del 19 del pasado, acerca de los acontecimientos políticos de Cuba. En este sentido se expresa la Prensa hispanoamericana. En algunos periódicos se habla de "democracia fusilada", de "rencoroso desquite", etc., etc. O sea, que, si con unánime aplauso se acogió la revolución "fidelista", no reciben, en cambio, análoga acogida sus procedimientos. A través de informaciones, sueltos y comentarios, lo que se pone de relieve es que la revolución incida en los errores que vino a combatir. Sorprende, sobre todo, que, elaborada y conducida por gente joven y animosa, ensombrezca, apenas implantada, sus nobles intenciones, con una total ausencia de generosidad.

He aquí el artículo de “Excelsior", de Méjico:

"Contra los anhelos del mundo civilizado y contra las protestas de la conciencia humana, continúa desarrollándose en la isla de Cuba la espantosa orgía de sangre con que parece empeñado en deshonrar su triunfo el movimiento revolucionario encabezado por Fidel Castro Ruz. Pasa ya de trescientos el número de cubanos que han caído bajo las balas de los pelotones dé ejecución, después de procesos sumarísimps, en ocasiones" secretos y a veces públicos, con publicidad que ha llegado a tener caracteres teatrales o circenses, ante tribunales de ocasión, a todas luces facciosos y al amparo de "leyes" irregulares, que en el criterio jurídico universal no pueden tener valor ninguno.

Una de las últimas víctimas ha sido el mayor Jesús Sosa Blanco, sobre quien recayeron dos sentencias de muerte, la primera pronunciada después de un bochornoso "juicio" en el Palacio de los Deportes, ante una muchedumbre de fieras que. pedía sangre a gritos-, y que se mofaba cobardemente de las presuntas víctimas indefensas; la segunda, en un ambiente con majores apariencias jurídicas, pronunciada ¡por los mismos jueces que habían condenado antes!

La presencia de los. mismos "jueces", cuando se trataba de reponer el juicio una monstruosidad que. condena a los nuevos amos de Cuba, así-hablen de "justicia revolucionaria", y cualquier cosa que puedan alegar, los "barbones" que estuvieron en Méjico y que signen por Hispanoamérica en viaje de propaganda y defensa del terror rojos que ha sentado sus reales en Cuba, resuelto, al parecer, a opacar las siniestras hazañas del previo terror revolucionario y del contraterror de la dictadura batistiana.

Es necesario que ios voceros de la opinión pública en todo el mundo alcen y reiteren sus pnstestas contra el régimen de barbarie.que se ha instalado en Cuba, hasta, que los caudillos de la revolución triunfante decidan abandonar los caminos de la violencia vengativa y salvaje, para entrar por senderos compatibles con el concapto civilizado y cristiano de la convivencia entre los hombres. Es necesario que cese en Cuba la orgía de sangre, o que, mientras continúe, no dejen de alzarse en todo el mundo voces de reprobación y de protesta; es preciso eme los triunfantes encabezados por Castro Ruz dejen de dar el ignominioso espectáculo en que parecen complacidos, intolerable no .solamente en un mundo eme acerata la perenne validez del "No matarás", sino aun en cualquier comunidad humana merecedora del nombre.

¡Es preciso que la sangre del mayor Sosa Blanco sea la última que se derrame en la sangrienta orgía a que se han entregado Fidel Castro Ruz y sus seguidores!"

 

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