Autor: Pemán Pemartín, José María. 
   Un apunte emocionado     
 
 ABC.    15/05/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

UN APUNTE EMOCIONADO

Por José María PEMAN

Tras el histórico acto de ayer en el Palacio de la Zarzuela, don José María Pemán, ex presidente del Consejo Privado de S. A. R. el Conde de Barcelona, escribió para ABC las siguientes cuartillas:

Tendré que darle gracias a la Providencia porque ha sido generosa con mi vida y me ha permitido, aun echando horas extraordinarias con mis días, conocer muchas cosas de todos los reinos minerales, vegetales y animales.

Me dejó estar a la orilla del río con una pasión contemplativa admirando el lago, el bosque, el ramo de flores... Pero no bastaba esa pasividad contemplativa. No: en el zumbido de la caracola se oye el viento de la vida que busca su salida temblorosa como un débito de las cosas al aire.

Así. Don Juan de Borbón, el Conde de Barcelona, ha tenido no pocas horas de olvido pacífico, de entristecido silencio Combatió-Don Juan los valores negativos de la pereza, de la vida, en explosión de vida positiva. Han sido como unos escapes de -gas que se le iban escapando de entre sus propios pies...

Don Juan sabía desde el primer instante que aquel montaje sobre la base de un Príncipe presente a toda hora y un Rey ausente a toda hora resolvería la solución del jeroglífico inevitablemente a favor del presente. Pero me daba ocasión todo esto de conocer, visto por dentro, el modo de obrar.

Habría de intentar esa operación de deformación dinástica, habría que haber planeado ese montaje de políticos desprendido del árbol de la ciencia del bien y del mal, y hubiera sido casi imposible avanzar hacia la eficacia con desdén de la justicia.

Al que ha sentido en su propia carne esas careas explosivas, esos torrentes de moderación, de sacrificio, le habrá sido casi imposible contener sus lágrimas frente a un espectáculo humano ejemplar y brindado totalmente al Amor.

A mí por lo pronto, me ha sido imposible contenerlas al trazar estos breves renglones sobre el episodio humanísimo que acabamos de ver. — J. M. P

 

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