La cuenta de la luz     
 
 ABC.    29/03/1959.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LA CUENTA DE LA LUZ

A tos abonados modestos—que son los que importan—ha comenzado a pasárseles recibos bimestrales de consumo de energía eléctrica, causándoles perjuicio y molestia, porque ellos no pueden guardar la cantidad aproximada de su gasto durante dos meses; siempre hay un extraordinario que se lleva lo ahorrado y, cuando llega el recibo, tropiezan con la dificultad de afrontar una cantitdad excesiva para su economía.

Las Empresas están apoyadas por una orden de 16 de diciembre de 1958, en la que son autorizadas para implantar la facturación bimestral a sus abonados, basada en el crecimiento del número de éstos, que en otro caso exigiría el aumento de equipos de lectura de los contadores y máquinas íacturadoras. Se deja al abonado la facultad de elegir la forma de pago por carta certificada y plazo de un año. En el preámbulo de la orden se expresan las ventajas económicas de las Compañías. Del abonado no se dicen las ventajas.

Hay algo que se deduce fácilmente de este planteamiento, y es que si una Empresa tiene que multiplicar sus servicios será porque en el mismo orden multiplica sus clientes y, por tanto, su beneficio. Cuando es necesario aumentar los cobradores supone que hay el doble de abonados. Si a la Empresa le conviene para no acrecentar gastos recorrer cada dos meses los domicilios de sus clientes, habría que pensar si al cliente le conviene pagar de esa forma, trastornando indudablemente su cuenta mensual, porque la mayoría es incapaz, y no por falta de deseos, de abonar un mes sí y otro no la cantidad de su gasto de luz y energía.

Un lector nos envía este razonamiento que consideramos perfecto: «Si a un obrero, que cobra el jornal legal a que coliga el artículo X de su Reglamentación y que hace modesto consumo de energía eléctrica por valor de 100 pesetas mensuales—porque también tiene su hornillitq eléctrico para calentarse el café a las siete de la mañana—le pasan los recibos cada dos meses, se encuentra que 100 más 100 son 200 pesetas, más 70 por 100 para "Ofite", igual a 140, suman 340 pesetas, más 2,45 por alquiler de contador, 4,90, más 7 por 100 (redondeado) de no se sabe qué partida misteriosa, 14 pesetas, con suma total de 358,90 pesetas que tambalean el artículo X de la Reglamentación."

Como ahorrar es imposible y nada se hace oficialmente sin conocimiento del usuario, la orden tuvo un requisito Que es el que echamos de menos. Las Compañías han pasado corrientemente su recibo sobre el día 20 de cada mes y ahora lo han hecho el día 9. En esa fecha se presentó el cobrador con los de febrero y marzo, que llevan en su dorso la orden referida, en cuyo apartado b) de la norma cuarta se dispone que para mejor conocimiento de los derechos y obligaciones de los abonados las Empresas de Electricidad están obligadas a unir en la primera facturación mensual que realicen después de la referida resolución un volante en el que se detallen las condiciones en que se ha autorizado la nueva modalidad. El abonado, sin tiempo, sin medios y muchas veces ignorante de sus derechos, tiene que escribir una carta certificada oponiéndose, lo que supone nuevo gasto, en sellos, de 2,30 pesetas, Y buscar, si puede, quien le explique y redacte la carta. Lo justo sería que las Empresas, con el primer recibo corriente, enviaran un volante con unas preguntas a las que sólo hubiera que decir "si" o "no", y que el cobrador se lo llevara sin más molestias.

 

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