Autor: Salas y Guirior, José. 
 A causa de su dolencia. 
 El Conde de Barcelona se trasladó ayer a la Ciudad Condal  :   
 En la clínica del doctor Barraquer será operado de desprendimiento de retina en el ojo izquierdo. 
 ABC.    20/06/1976.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

A CAUSA DE SU DOLENCIA

EL CONDE DE BARCELONA SE TRASLADO AYER A LA CIUDAD CONDAL

En la clínica del doctor Barraquer será operado de desprendimiento de retina en el ojo izquierdo

Lisboa, 19. (Crónica de nuestro corresponsal, por teléfono.) A las 5 de la tarde ha salido en dirección a Barcelona por vía aérea Su Alteza Real el Conde de Barcelona, que como publicábamos ayer sufre actualmente un desprendimiento de retina en el ojo izquierdo. Dicha dolencia obliga a una pronta intervención quirúrgica, que será llevada a cabo en la clínica del doctor Barraquer en la Ciudad Condal.

Para despedir al jefe dé la Casa Real Española acudió al aeropuesto el embajador de España. Don Juan de Borbón partió acompañado por su augusta esposa, Doña María de las Mercedes, y su yerno el doctor Carlos Zurita, así como las personalidades que actualmente prestan servicio en «Villa Giralda», que son la condesa viuda de Ibarra y don Bernardo de Salazar.

A BORDO DEL «GIRALDA II».—La afección ocular de Don Juan se manifestó por primera vez hace unos días a bordo del yate «Giralda II», estando él mismo al timón de la nave, según su costumbre de marino nato. Después de notar algunas dificultades visuales comprobó que le faltaba la visión del ojo izquierdo.

No obstante, no dijo nada a sus acompañantes, y en los días posteriores siguió haciendo su vida habitual.

Como dichos días formaba un gran puente vacacional en estas tierras, sólo en la tarde de ayer se hizo examinar por un distinguido oftalmólogo de Lisboa, mientras un detenido reconocimiento diagnosticó el mencionado desprendimiento de retina, recomendando la intervención más rápida posible.

PEQUEÑA REUNIÓN.—El jueves por la tarde asistió a una pequeña reunión de españoles y portugueses, a la que suele ir los días festivos y sus vísperas, cuando otras obligaciones y trabajos no reclaman su atención. Allí se mostró jovial y despreocupado, con la enorme carga de cordialidad y humana simpatía que suele derramar a su alrededor, sin que ninguno de los allí presentes pudiéramos notarle nada, entre otras cosas, porque nada dijo de lo que le ocurría. Por el contrario, hizo proyectos sobre los próximos días, los cuales han quedado lustrados por el motivo ya dicho.

EXPECTACIÓN. —Uno de esos proyectos era el asistir en la noche de hoy, sábado, a una comida que le ofrecían en un hotel de Estoril diversos grupos de españoles pertenecientes a distintas tendencias políticas, desplazados a esta localidad, con objeto de manifestarle su afecto y su respeto. También habían llegado algunos periodistas españoles y extranjeros para reseñar un acto en el que iba hablar Don Juan de Borbón.

Sus palabras son esperadas siempre como si con ellas fuera a estallar una bomba. Pero los que estamos acostumbrados a la ponderación, a la prudencia y a la discreción del Jefe de la Casa Real Española sabemos que esto no puede suceder nunca, a menos que se produjeran circunstancias extremas.

Dicha cena se celebrará, pues, sin la presencia de Don Juan, quien, a través de una nota hecha pública por medio de su Casa, ha cancelado todos los compromisos pendientes. El augusto doliente ha salido hacia tierras de España para hacerse operar en su patria. —José SALAS L. GUIRIOR.

 

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