La seguridad del Rey     
 
 Diario 16.    05/01/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

La seguridad del Rey

El accidente deportivo sufrido por el Rey en Suiza, que le obligará a estar inmovilizado durante un mes, supone, entre otros contratiempos, la suspensión del importantísimo acto conmemorativo de la Pascua Militar.

Hace año y medio el Rey sufrió otro accidente, más doméstico que éste, en la piscina de La Zarzuela. Entonces, como ahora, el servicio de seguridad ocultó durante casi un día el verdadero estado de Su Majestad, con celo más propio de un país tercermundista o soviético que de una democracia occidental.

Hemos de lamentar no sólo que el Rey tenga un accidente practicando un deporte con cierto peligro, sino que durante muchas horas no sepamos dónde está, ni qué le ha sucedido. A la relativa temeridad deportiva de Su Majestad hay que añadir el oscurantismo de algún miembro aislado de su entorno, lo que proporciona a estos sucesos un dramatismo innecesario.

Aunque en una Monarquía constitucional un accidente del Jefe del Estado no supone un grave contratiempo, la función del Rey en nuestra vida política convierte todo lo relativo a su intransferible responsabilidad en un asunto de primerísima importancia. Y aunque comprendemos el deseo merecido de descargar las tensiones extraordinarias que sufre, hemos de hacer votos para que, junto a su mejoría física, haya también una mejora radical de su sistema de seguridad, que no es sólo personal, sino nacional.

 

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