Autor: Javaloyes Berenguer, José. 
 Antes de desplazarse a Aquisgrán, Don Juan Carlos mantuvo en Bonn algunos contactos oficiales. 
 Los Reyes se reunieron ayer con los trabajadores españoles en Alemania     
 
 ABC.    20/05/1982.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

NACIONAL

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Antes de desplazarse a Aquisgrán,

Don Juan Carlos mantuvo en Bonn algunos contactos oficiales

Los Reyes se reunieron ayer con los trabajadores españoles en Alemania

AQUISGRÁN (José Javaloyes, enviado especial). La copiosa y torrencial lluvia con que recibió el martes Aquisgrán a los periodistas españoles se volvió en la mañana de ayer tiempo apacible y luminoso de primavera. Esta ciudad, de tan profundas y variadas significaciones en nuestra historia, se prepara, con la entrega del premio Carlomagno al Rey de España, a rememorar hoy su propio pasado —Carlos I de España era coronado en Aquisgrán César de Europa en 1519—, al tiempo que proclama y reafirma su voluntad de una Europa de nuevo unida.

A las once de la mañana llegó al aeropuerto de Bonn-Colonia el DC-8 de la Fuerza aérea española en el que viajaban Sus Majestades los Reyes, acompañados por el presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo, y por el ministro de Asuntos Exteriores, José Pedro Pérez-Llorca. Les esperaban en el aeropuerto el ministro de Asuntos Exteriores de la República Federal de Alemania, Hans Dietrich-Genscher; el embajador de España en Bonn, Juan Duran López Dóriga, y el de la RFA en Madrid, Guido Brunner. Venían también con Sus Majestades, aparte de los componentes del séquito real, varias personalidades españolas invitadas por Don Juan Carlos a las ceremonias y familiares alemanes de la Reina Doña Sofía. Al pie de la escalerilla del avión formaba una sección del Ejército del Aire alemán.

En el segundo avión de la Fuerza aérea española asignado a la Casa Real llegaron a las dos de la tarde al mismo aeropuerto el Príncipe de Asturias, las Infantas Doña Elena y Doña Cristina; Sus Altezas Reales Doña Pilar y Doña Margarita, con sus respectivos esposos, y varios grupos de personalidades españolas, invitados, respectivamente, por el Gobierno de la RFA y por las autoridades de Aquisgrán.

AUDIENCIA EN LA EMBAJADA

Los Reyes se trasladaron de seguido a la residencia de la Embajada de España en Bonn, donde recibieron en audiencia a una representación de trabajadores españoles en Alemania. En el curso de la entrevista el Rey fue informado con detalle sobre los problemas laborales y culturales que enfrentan estos compatriotas, especialmente en lo que concierne a la restrictiva evolución de las políticas laborales de los Gobiernos de la Comunidad, y de otra parte expusieron las razones que urgen a que sea elaborada y promulgada otra ley de emigración, atemperada a las nuevas condiciones y problemas.

Concluida la audiencia los Reyes acudieron a la residencia del presidente federal, en Villa Hammerschmidt, donde Cartens les ofreció un almuerzo. Mientras, a la misma hora, el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Genscher, celebra un almuerzo con el presidente del Gobierno, Calvo-Sotelo, y con el ministro de Asuntos Exteriores y el embajador de España en Bonn. La jornada para el presidente finalizó con una cena ofrecida por el canciller Schmidt.

Por cierto, el canciller Schmidt, que será anfitrión de tos Reyes en Hamburgo cuando en Aquisgrán finalicen las ceremonias y actos programados en torno a la concesión del premio Carlomagno, recibe en estos momentos severas críticas de la oposición cristianodemócrata, que le acusa de electoralismo por llevar hasta su Hamburgo natal a personalidades extranjeras que visitan la RFA, toda vez que el próximo día 6 de junio se celebran comicios regionales en aquel «land».

Al margen completamente de toda connotación de política interna quedan situados los actos enmarcados en Aquisgrán. Todo gira aquí en torno a los valores supranacionales y de libertad política que glorifican la fundación del premio Carlomagno. Don Juan Carlos, primer Rey a quien es otorgado este galardón, recibió anoche el homenaje de una cena ofrecida por el alcalde de Aquisgrán, en la casa Ciuven. Especialmente invitada, se encontraba presente la viuda de Salvador de Madariaga, el primer español que recibió, por su defensa en Europa de la cultura de la libertad y de la libertad de la cultura, el mismo galardón que ahora se otorga al Rey de España.

Al responder al ofrecimiento del alcalde de Aquisgrán, dijo Don Juan Carlos: «Pienso en Salvador de Madariaga, cuya viuda nos honra con su presencia, y a quien el drama de España en los años treinta, que fue también el drama de Europa, alejó de su patria durante muchos años. Con la palabra y con la pluma, toda su vida fue un ejemplar modela de dedicación a la causa de la libertad, de la paz y de la unidad de Europa.»

BRINDIS POR LA UNIDAD EUROPEA

El Rey había agradecido en las primeras palabras de su brindis la cálida acogida dispensada por la ciudad de Aquisgrán, «cuyo nombre —dijo— está ligado a destacados capítulos de la historia de España y de Alemania en un tiempo en que los dos países compartían un solo destino». Refiriéndose al premio Carlomagno que le ha sido concedido, dijo Don Juan Carlos que constituía para él «un gran honor y un gran desafío». Aludió después a la significación de las personalidades que le han precedido en el mismo galardón, figurando entre ellas las que «en los últimos cuarenta años han contribuido y luchado de manera eminente por la gran causa de la libertad y de la unidad de Europa».

Y sobre este concreto particular de las libertades políticas dijo el Rey en su discurso: «Me satisface vivamente figurar, desde ahora, en el cuadro de honor de los constructores de la Europa libre, honor que, más que a mi persona, corresponde al pueblo español, cuyo amor a la libertad y sentido de la convivencia han hecho posible en los últimos años la transición política en mi país hacia formas de Gobierno democráticas.»

Concluyó sus palabras Don Juan Carlos brindando por la cooperación hispano-alemana y por la unidad europea. Hoy, después de celebrarse una misa solemne en la catedral de Aquisgrán —restaurada de los graves daños sufridos por la última guerra europea—, los Reyes, acompañados por las autoridades locales, marcharán a pie hasta el Ayuntamiento, en uno de cuyos salones góticos se efectuará la ceremonia solemne de entrega del premio Carlomagno. Ayer doblaban las campanas de la catedral, mientras en los árboles florecidos de los parques de Aquisgrán brillaba y renacía la primavera de Europa.

 

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