Mensaje del Rey en Navidad. 
 No hay más alternativa válida que la Constitución     
 
 ABC.    26/12/1981.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Mensaje del Rey en Navidad

No hay más alternativa válida que la Constitución

MADRID. El Rey Juan Carlos dirigió a los españoles en la festividad de Nochebuena un mensaje de esperanza y de unidad, en el que ratificó su convicción de que el camino para vivir en un Estado de Derecho es la Constitución, a la que «no hay más alternativa válida ni puede pensarse en otras soluciones impuestas por minorías». El texto integro del mensaje del Rey es el siguiente:

«Al entrar este año. una vez en vuestras casas, a través tía la radio y de la televisión, quisiera transmitiros, ante todo y sobre todo. mis sinceros deseos de paz y de felicidad, con motivo de las tradiciones fiestas de Navidad.

Cuando la familia está reunida en torno a la mesa del hogar, fundidas las viejas y las jóvenes generaciones en este ambiente lleno de añoranzas, de ilusiones y de recuerdos, y se siente con más intensidad que nunca el amor recíproco de padres e hijos, de los esposos, de los hermanos...; cuando tenéis en vuestro pensamiento a los ya desaparecidos de este mundo, a los que hoy están ausentes por distintos motivos, a todos los seres queridos y a los amigos verdaderos; cuando os inunda una sensación de calma, de bienestar y os sentís animados de emoción y de buena voluntad; cuando procuráis disfrutar de vuestra unión con alegría y alejar, aunque sea temporalmente, sinsabores y preocupaciones, no quisiera en modo alguno que mis palabras os enturbiaran e interrumpieran la agradable velada con la mención de los problemas a los que nuestra Patria se enfrenta ni con la exposición de temores e inquietudes, que es preciso alejar de nosotros con optimismo y fe en el futuro.

Pienso que tan inoportuno sería detenerse en los temas desagradables, poniendo en el análisis tintes de amargura, de pesimismo y de desesperanza, como ignorarlos despreocupada e irreflexivamente y pensar que no existen.

Pero las dificultades no se resuelven por enunciarlas una noche como ésta, sino que ha de contribuirse a su remedio con el esfuerzo y la dedicación de todos los días, de todas las noches, de todas las horas y todos los minutos.

Sin hacer un recuento de acontecimientos pasados, todos tenemos conciencia de que desde la última Navidad, cuando en estas mismas fechas me dirigí a vosotros, hemos vivido momentos difíciles e Importantes. La constancia de su dificultad, el convencimiento de su importancia y la decisión de superarlos constituyen ya el principio de su solución.

También desde entonces he tenido ocasión de expresar mis pensamientos en distintas oportunidades. Al repasar después del tiempo transcurrido mis palabras tengo la firme sensación de que si bien no voy a repetirlas, tampoco han de ser rectificadas, porque conservan toda su vigencia.

NO HAY MAS ALTERNATIVA VALIDA

Más que en las dificultades del camino

hemos de pensar en el camino mismo, en la orteza de saber cuál es el que hemos de seguir para llegar al destino deseado. En lo político tenemos una Constitución que se ha dado a sí mismo la mayoría del pueblo español. Al obedecerla y respetarla estamos ya en ese camino que hemos de recorrer sin dudas ni vacilaciones para vivir en un Estado de Derecho.

No hay más alternativa válida ni puede pensarse en otras soluciones impuestas por minorías que podrían alterar el objetivo de paz y de orden inspirador de nuestra conducta.

Yo pido a Dios que esta noche y pido a los españoles que esa verdad —que la verdad— se abra paso en la mente de todos y prevalezca siempre por encima de campañas calumniosas, de falsas propagandas, de rumores malintencionados.

 

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