La estabilización en la practica     
 
 ABC.    18/07/1959.  Página: 33-34. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

ABC. SÁBADO 18 DE JULIO DE 1959. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 33

LA ESTABILIZACIÓN EN LA PRACTICA

El mundo estabiliza.

SI, teorías aparte, quejemos opinar sobre la estabilización a baee de la experiencia, basta asomarse a los diarios y a los dictámenes y publicacior.es de los técnicos y de los organismos internacionales para percibir que el mundo estabiliza. Sin duda, que, después de la ultima guerra, las naciones pasaron por situacionas inflacionarias y tuvieron que hacer frente a los problemas de su reconstrucción con metilos más o menos heroicos y de emergencia. Pero poco a poco se fueron sucediendo las reformas monetarias, el retorno a la normalización y a la competencia, el sacrificio para el logro de la seguridad y do la, confianza. Las monedas débiles se han ido reforzando y a principios de este año, las europeas y las de otros muchos países entraron por los comienzos de una convertibilidad, signo de fortaleza.

En una palabra, incluso mientras inyectaban créaitó a riesgo de inflación sabían todos que aquella vía no podía continuar. Los que más tardaron en convencerse, como Francia, lo han pagado con la necesidad de medidas de recuperación más enérgicas. Los que antes vieron claro, como Alemania, han podido presentar al mundo un ejemplo, mal llamado "milagro" porque no es sino el fruto combinado de ideas sensatas, administración bien, ordenada y trabajo sin reservas.

El mundo occidental conoce el precipicio de la inflación y huye de él por el camino de la estabilidad. Los organismos internacionales, cuyos técnicos tienen la experiencia de decenas de países, recomiendan el el esfuerzo de la estabilización y demuestran con cifras y hechos que ese sacrificio resulta siempre bien empleado. Es lo mismo leer los informes del Pondo Monetario Internacional que los de la Organización Europea de Cooperación Económica: son análogas las publicaciones del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento que las del Banco de Pagos Internacionales. En unas y otras, con diferencias institucionales y de matiz, se habla siempre el mismo lenguaje: el de la estabilidad, el de la seguridad, el de la confianza y el aborro.

Gracias a eso se van creando, por otra parte, las bases y las posibilidades de una cooperación económica internacional que la técnica moderna hace imprescindible en el mundo de la energía nuclear y de la automatización, de la bomba atómica y de los satélites artificiales. Porque la estabiliración acaba saneando las balanzas de pagos y estimulando el comercio internacional normal, signo evidente de esa cooperación.

Y, hasta \ahora, ni se observa estancamiento ni depresión, porque los economistas saben hoy lo suficiente para evitar ese p?ligro. Se procura siempre combinar la estabilidad puramente monetaria y financiera con la acción deducida en el terreno real de la producción. El bisturi del estabilizadpr sólo actúa en los locos aislados d3 . hipertrofia monetaria precisamente para facilitar la vida de los tejidos y permitir la activa circulación económica. Y si en algún momento ésta presenta síntomas aislados de detenerse, resulta mucho más fácil aportar los estimulantes oportunos que, por el contrario, querer atajar una inflación no combatida a tiempo. Todo el mundo ha comprendido que sí, en su día, las economías abatidas por una guerra necesitaron inyecciones de dinero para forzar la actividad, hov esa misma política conduciría al derrumbamiento y sería todo lo contrario que un auténtico progreso económico.

ka estabilización en España.—Así coincide la experiencia´con la teoría y permite situar el anuncio de medidas estabilizadoras en España dentro de su justo marco y precedentes. En. primer lugar, no se trata de ningún viraje ni rectificación. Por el contrario, lo .mismo que en tantos otros, países, si una etapa de reconstrucción nacional hizo aconsejable el recurso al crédito y eí estímulo de la producción con las medidas necesarias, asi. también ahora la estabilización aparece como la continuidad lógica de la etapa precedente dentro de la vida de un país.

Tampoco su anuncio representa nada inesperado. Sólo pueden declararse sorprendidos—y ,nc con sinceridad—quienes prefieran la continuación de un medio más propicio a especulaciones. Porque lo cierto.es, como prueban las declaraciones oficiales ¡publicadas en los textos y en la Prensa, que el´objetivo de la estabilización es, desde hace años, una meta declarada de la política económica española, para ir a ella con la rapidez permitiqa por las circunstancias. Recientemente, por recordar sólo textos legales tan importantes como la ley de Presupuestas o el Programa Nacional de Ordenación de las Inversiones. Las Cortes Españolas han sancionado con su aprobación el objetivo de la estabilidad, explícitamente declarado en la política presupuestaria y financiera del Ministerio de Hacienda a través de sus textos legales básicos. Los Organismos técnicos más destacados se han.mostrado de acuerdo con el principio mismo de la estabilización. ¿Cómo cabe, por tanto, extrañarse de que, se ponga en práctica ,1o que hace muchos años viene siendo anunciado como objetivo básico de la política económica nacional?.

Por otra parte; los acontecimientos mismos debían hacer esperar, al menos a quienes se mueven en los medios económicos, que era llegado el momento de dar pasos decisivos en ese aspecto. En el orrien interno, el desarrollo mismo de la economía española logrado en la etapa reconstructiva, ha creado ya una base de operaciones que sólo esperaba el saneamiento monetario para reordenarse según criterios de mercado y de competencia, a fin de seguir impulsando el progreso nacional. Y, en el exterior, la evolución económica europea se configura cada vez más claramente dentro de una orientación que no puede ignorar una nación tan eminentemente europea—en la geogarfía y en la historia—como lo es España.

Cuando todos los países próximos y afines están vigorizando sus monedas, cuando han llegado a sentar las bases de su convertibilidad mutua, cuando están suprimiendo las barreras comerciales, no es posible perseverar en nina moneda aislada por ¡un figuroso control y en ,un sistema totalmente, intervenido de los cambios. Y Bi lo uno ni lo otro puede corregirse a menos que la estabilización apuntale los cambios y el valor interior del signo monetario. Puede afirmarse, en definitiva, que la estabilización, en el caso de España, no es más que la continuación lógica y esperable de la política económica de estos veinte años y que para aplicarla se ha elegido el momento en que las circunstancias interiores lo hacen posible y los acontecimientos exteriores lo recomiendan como oportuno y aconsejable.

una línea decisiva.—Frente a los razonamientos y a la experiencia histórica cabe, no obstante, reflexionar de otro modo y ver los hechos con una interpretación distinta. Pero antes de alinearse en pro o en contra de la estabilización téngase en cuenta lo que significa la línea decisiva que separa ambos campos.

Porque a un lado está la confianza en la. moneda,.la seguridad de los modestos presupuestos familiares, la posibilidad de previsión racional en las empresas, la restauración de la balanza de pagos, En el otro lado nos .encontramos con el alza, de precios continuada y la paralela depreciación del cambió.

Antes de tomar partido ha de comprenderse que a un lado estarán los millones de españoles que trabajan, los honestos comerciantes del pequeño beneficio perjudicados por los intrusistas de la especulación, los. exportadores tradicionales avezados a la competencia exterior, los empresarios dignos de legitimas ganancias debidas a su ingenio e iniciativa. Todos ellos, por añadidura, respaldados con la doctrina universal de los técnicos y el ejemplo de todos los países del mundo occidental.

¿Y quiénes .se pondrán del otro lado? ¿El que sólo sabe competir en el exterior con la protección de un cambio privilegiado? ¿El que sólo es capaz de crear negocios contando con la escasez interior y con que de todos modos, el alza de precios disimulará la falta de rendimientos reales en su empresa? En definitiva, ¿el que se reconoce perdido en una normal economía de competencia y clama ya por créditos artificiosos a falta de un ahorro auténtico que es incapaz de atraer?

Si son otros los opuestos a la estabilización, ofrezcan sus soluciones para el actual problema español de precios, cambios y balanza de pagos. Si son los que ge acaba de suponer, entonces no cabe duda de que el pleito está fallado a favor de la estabilización y de que esa es la única política posible.

 

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