Autor: Míguez, Alberto. 
   El Rey, satisfecho por la cordialidad china  :   
 España podría mediar en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas chino-portuguesas. 
 Informaciones.    21/06/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

El Rey, satisfecho por la cordialidad china

ESPAÑA PODRÍA MEDIAR EN

EL RESTABLECIMIENTO DE LAS RELACIONES

DIPLOMÁTICAS CHINO-PORTUGUESAS

Por Alberto MIGUEZ

(Enviada espacial de "La Vanguardia"

e INFORMACIONES.)

SHANGHAI, 21.

LOS Reyes de España fueron recibidos ayer tarde en Shanghai, la mayor urbe china, al ritmo de «Madrid, Madrid, Madrid», la canción de Lora, interpretada por una orquestina, mientras miles de niños agitaban los al parecer inevitables farolillos y flores de plástico. Un gran letrero recorría el frontispicio ¿el aeropuerto: «Apoyamos la lucha de los pueblos europeos contra el hegemonism y. Como el lunes en Hang Chow, cientos de miles de personas aplaudieron a los «visitantes españoles» en el recorrido desde el aeropuerto al recinto de la Feria Industrial, donde los Soberanos españoles realizaron una breve visita.

En la feria se muestra una serie de productos «made in China» de tecnología relativamente antigua, pero «no dependiente»; es decir, que según explicó uno de los guías, «se hicieron apoyándose en la máxima del Presidente Mao, según ]a cual hay que contar sólo con nuestros propios medios». En la exposición se exhiben desde un turbogenerador gigante a máquinas automáticas, pasando por bicicletas (el «600» chino) y lapides. «Dentro de muy pocos años seremos nosotros los que tendremos Que servirnos de la tecnología china, que al vez ahora no carece atrasada», comentó el cónsul de España en Hong-Kong, Jaime Ojeda, único funcionario diplomático de nuestro país que habla chino y cuyo papel en

el viaje real ha sido de gran importancia.

También parece haber jugado cierta importancia el señor De la Morena, ex ministro plenipotenciario en Lisboa y que se encuentra en Pekín desde hace semanas para sustituir al actúal embajador, señor Sobredó, que sufre una grave enfermedad. La coincidencia de que el señor De la Morena haya ejercicio un importante puesto diplomático en Portugal ha movido a ciertas especulaciones en el sencido de que España podría jugar un papel de mediador para el establecimiento de relaciones diplomáticas entre los Gobiernos de Lisboa y Pekin. Ambos países no mantienen contactos diplomáticos desde hace cuarenta años. En primer lugar, porque el salazarismo era partidario del régimen de Taiwan, y en la actualidad, porque existen ciertos contencioso, (entre los que no se encuentra, desde luego, el enclave de Macao, que a China no le interesa reivindicar todavía), tales como el reconocimiento de Israel por parte lusitana, o en otras etapas de la «revoluçao», el «hegemonismo» (la palabra está de modal ejercido por el señor Cunhal

Aunque dos representantes de la agencia de Prensa Nueva China viajaron hace meses a Portugal y su presencia en Lisboa fue acogida, con muestras de interés por parte del señor Soares, hasta el momento las relaciones siguen en suspenso. España podría ayudar, a salir del impacto jugando asi el papel de promotor de la diplomacia china en Occidente, e incluso en el Mogreb. Semejante eventualidad no puede" en modo alguno descartarse dada la cordialidad y la sinceridad con que chinos y españoles han debatido los grandes problemas del mundo y dadas también las identidades que existen en ciertos planteamientos de carácter internacional.

Por lo demás, la visita «no política» de los Reyes continúa una vez finalizados los contactos al más alto nivel en Pekín. Ayer por la mañana en Hang Chow (una ciudad «media», es decir, con un millón de habitantes), el Soberano asistió a un acto multitudinario de gimnasia matinal.

Varios miles de trabajadores y trabajadoras, en traje de faena, exhibieron ante don Juan Carlos sus facultades, haciendo prueba de una coherencia insólita. El acto, naturalmente, estaba organizado, pero en China todas las mañanas millones y millones de ciudadanos realizan este tipo de actividades antes de entrar en el trabajo. Se trata de una fórmula «para mantenerse en forma y alerta ante la inevitable agresión expansionista» y también de un ejemplo de disciplina ciudadana que pone los pelos de punta.

Tras la exhibición gimnástica, los Soberanos visitaron una comuna de cultivadores de té y realizaron un recorrido turístico por el Monasterio de Ling Ying-si y la impresionante pagoda «De las Siete Armonías». Al mediodía, y a bordo del avión presidencial de las Líneas Aéreas Chinas, se trasladaron a Shanghai, en donde como queda dicho visitaron la Feria Industrial y fueron agasajados con una cena por el Comité Revolucionario de la inmensa ciudad (casi 12 millones de habitantes). El Rey recibió a media tarde a los periodistas españoles y conversó durante más de media hora

con ellos. Les hizo patente su satisfacción por la cordialidad can que tanto las autoridades chinas como el pueblo le habían recibido, y no ocultó que tras su visita las relaciones entre los dos países se intensificarán considerablemente Durante la cena ofrecida por el Comité Revolucionario de Shanghai volvió a sonar el «Madrid», de Lara, y también e] «Valencia» y el «Vito». Son las tres únicas piezas cuyas partituras estaban al alcance de la Embajada de España cuando se preparaba la visita real y fueren repartidas entre las orquestas que intervendrían en los actos «en exclusiva», de modo que desde hace cuatro días tenemos «Valencia» hasta en la sopa.

21 de junio de 1978

 

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