Autor: López Sancho, Lorenzo (ISIDRO). 
 Hoy llegan a Perú, segunda etapa del viaje. 
 Los Reyes han fundido los últimos hielos con México  :   
 Su llaneza ha conquistado a los mexicanos. 
 ABC.    22/11/1978.  Página: 1, 7. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

HOY LLEGAN A PERÚ, SEGUNDA ETAPA DEL VIAJE

LOS REYES HAN FUNDIDO LOS ÚLTIMOS HIELOS CON MÉXICO

Su llaneza ha conquistado a los mexicanos

DON Juan Carlos y Doña Sofía, después tío finalizar ayer su estancia da cuatro días a México, se trasladarán hoy a Lima, iniciando su visita oficial a Perú, y su segunda etapa en el actual viaje que realizan por Iberoamérica. Después de pernoctar en Guanajuato, los Reyes volvieron a México, donde visitaron una exposición de obras españolas en el Museo de Bellas Artes. Asimismo, Don Juan Carlos celebró al más alto nivel nuevas conversaciones con el presidente López Portillo, antes de la firma de un comunicado conjunto que puso fin oficialmente a la visita. Por último, los Reyes ofrecieron una cena de despedida al presidente López Portillo y esposa.

MÉXICO, 21. (De nuestro enviado especial.) Guanajuato, la bella población, que es como un relicario de urbanismo colonial metido en el verde pozo de una montaña que antes hubiera sido una mina, ha recibido a los Reyes con canto español. Los iniciadores de la graciosa innovación eran, al parecer, artistas españoles a quiches Doña Sofía se dirigió amablemente sorprendida. Aquello acabó en que por cantar cantaron con ellos hasta el secretario de Relaciones, Santiago Roel, que es un hombre llano y simpático, y su esposa.

Hacía frío en lo alto de la montaña donde se alza el monumento al Pipila, un joven minero que en la lucha por la independencia consiguió ponerle fuego a la puerta de la Albóndiga de granadistas para que pudieran entrar las fuerzas insurgentes y derrotar a la escasa hueste española que defendía el coto minero. Se cuenta que el conde de la Valenciana, por aquellos tiempos ya lejanos de la etapa virreinal, había prometido alfombrar el camino con barras de plata si llegaba el Rey d« España. Ahora ha llegado a Guanajuato y ya no hay plata para alfombrar calles ni aquí ni en el mundo.

RECIBIMIENTO CALUROSO. — Pero el pueblo ha tributado un recibimiento caluroso a sus egregios visitantes. Es admirable la resistencia a la fatiga demostrada por Doña Sofía y Don Juan Carlos en esta jornada realmente agotadora. El cronista tuvo que perderse lo que quizá le interesaba más de todo el viaje: la representación de tres entremeses cervantinos por jóvenes guanajuatenses. Hermosa tradición destinada a mantener vivo y puro el lenguaje recibido de los conquistadores. La lengua de Cervantes. Esa que aquí llaman español y que todos están orgullosos de hablar, aunque a nuestros consensúales senadores y diputados les haya parecido oportuno quitarle con innegable cobardía ese nombre en la Constitución a la lengua de estos entremeses v de 300 millones de seres humanos.

La velocidad de los acontecimientos destruye todo propósito de orden. Ya hablé ayer a toda prisa de la emotiva entrevista de los Reyes con la viuda del presidente Azaña e incluso de mi breve conversación con la ilustre anciana, doña Dolores Rivas Cherif, que proclama el discurso de Azaña, en que éste abogaba por la reconciliación y la paz de todos los españoles.

Hablé también de la recepción a la colonia española. Un prodigio de imprevisión y organización deficientes. O sea, un acto tan español que todo lo que la esfera oficial de la Embajada dejó de hacer lo hizo el corazón de los miles y miles de españoles que en larguísimas colas invadieron, al fin, los jardines que rodean la recién adquirida residencia de la representación española, se apretujaron para ver a los Reyes, para vitorearles y estrechar, los que lo lograron, sus manos.

Esos españoles recibidos a la pata la llana son desde hace siglos parte integrante de la vida mexicana y en sucesivas oleadas han renovado el espíritu español aquí desde las esferas del comercio y el trabajo hasta las de la Universidad y el pensamiento. Don Juan Carlos superó su fatiga para mostrar su llaneza democrática en esta recepción enardecida, emocionante y mal organizada.

Las reticencias de algún sector de la Prensa mexicana parecen haberse derretido ante el calor de los acontecimientos. México ha prescindido esta vez de las organizaciones oficiales, tan parecidas a las de nuestra época franquista, consistentes en acarrear a miles de personas con pancartas, banderolas y consignas. Han sido las gentes por su iniciativa las que han convertido en tumultuosas muestras de simpatía las llegadas de los Reyes a Veracruz, Guadalajara y Guanajuato. La salida de Doña Sofía y Don Juan Carlos de la inmensa iglesia de Guadalupe, un audaz edificio de 20.000 metros cuadrados que enfrenta su futurismo arquitectónico a la hermosa y gran iglesia colonial que está a su vera. Esa salida del templo rompió toda suerte de barreras, y hasta el gigantesco oficial que con mano tan dura como además suave me reprime, sin una palabra cada vez que me encuentra, para su gusto, demasiado cerca de los Reyes, tuvo que rendirse.

«Excelsior» dedica páginas enteras a comentar y relatar estos acontecimientos. «Los franquistas, sombras de historia —dice en un amplio editorial— celebran el acontecimiento a su modo en España: con un intento paupérrimo de golpe de Estado contra el Gobierno constituido, cuando éste ha dado pasos firmes para una vida institucional democrática. El Rey, en cambio, otorga su reconocimiento a los valores humanistas de un movimiento progresista: el mayor sin duda en sus alcances y momentos, sobre todo en países latinos y de raíz hispana.» Creo que este contraste establecido por el gran diario mexicano resume profundamente el significado verda-

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ELOGIOS AL REY EN LA PRENSA MEXICANA

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dero de la pugna que tristemente se quiere mantener en nuestro país para detener una vez más el curso de su historia.

CONVERSACIONES. — Son las diez y inedia de la mañana, hora mexicana, cuando cierro esta crónica apresurada. El Rey está a punto de llegar de Guanajuato. Dentro de un rato se reunirá con López Portillo para la segunda de sus dos conversaciones programadas. Después inaugurará una exposición de numismática en el Banco de México y a la una de la tarde, que probablemente será un poco después, ya que la acogida popular retrasa siempre sus horarios, el Bey y la Reina inaugurarán la exposición de pintura española de nuestro Museo del Prado en el Palacio de Bellas Artes. Mensaje claro de España. Confirmación de que en los siglos de la conquista aportaba valores culturales poderosos. Prodigiosos descubrimientos arqueológicos precolombinos en el zócalo de esta magnífica urbe confirman el enorme valor de las culturas autóctonas.

En ningún otro lugar del mundo se ha producido quizá encuentro semejante. Y eso de otra manera se evoca hoy a la hora en que López Portillo, con alta visión histórica y política, proclama los valores y la fecundidad del mestizaje. Pero todo esto ocurriría hacia las nueve de la noche por nuestro reloj español. Muy tarde para el cierre de nuestras ediciones, contando conque el cronista ha de salvar distancias, escribir y transmitir, y ABC recibir, componer e imprimir. Trataremos de realizar la hazaña. Los Reyes, como Cortés le dijo a Moctezuma, no se cansan. De esa frase he hecho el lema de mi viaje. Estoy cansado, cansadísimo. Pero me lo aguanto.— Lorenzo LÓPEZ SANCHO.

 

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