No hubo abrazo, sólo apretón de mano a Videla. 
 Argentina: El Rey, preocupado por los españoles desaparecidos     
 
 Diario 16.    27/11/1978.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

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No hubo abraso, sólo apretón de mano a Videla

Argentina: El Rey, preocupado por los españoles desaparecidos

BUENOS AIRES, 27 (D16).—Una docena de presos políticos españoles, que actualmente se encuentran en cárceles argentinas, pueden ser puestos en libertad por la Junta que preside el general Videla, tras las gestiones realizadas por el Rey Juan Carlos, según adelantaron ayer fuentes de la comitiva real. Sin embargo no ha trascendido cuál es el tipo de gestión ni el alcance de la misma.

Los Reyes, procedentes de Perú, llegaron ayer al aeropuerto bonaerense de Eceiza bordo del DC-8 de la Fuerza Aérea española, que le sirve de transporte en este su cuarto viaje a tierras americanas.

El ministro de Industria, Agustín Rodríguez Sahagún, se incorporó aquí a la comitiva real, la misma que estuvo en México y Perú, es decir, el ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, altos funcionarios de su Departamento y miembros de la Casa Civil y Militar del Rey, así como personal auxiliar y escolta.

El presidente de la República Argentina, general Videla, vistiendo uniforme de gala, acompañado de su esposa, se acercó a la escalerilla del avión para dar la bienvenida a los Reyes. No hubo abrazo, como

imagen gráfica de primera plana de periódico, que muchos esperaban. Don Juan Carlos, vestido con traje azul, camisa y corbata del mismo color, estrechó afectuosamente la mano del primer mandatario argentino.

Videla: Reencuentra filial

Después, todo el protocolo de bienvenida a un jefe de Estado: Los veintiún cañonazos, los himnos nacionales, discursos y, revista de tropa. En el aeropuerto se habían concentrado alrededor de unas mil personas que agitaron banderitas de ambos países.

En su discurso de bienvenida, el general Videla se refirió a los navegantes, conquistadores y misioneros españoles, así como al heroismo, santidad y afanes de grandeza hispánica. Calificó el día de ayer como «memorable reencuentro filial», citando a «la madre patria».

«Desde estas latitudes —dijo Videla—, que España ganara un día para la fe y la civilización, vemos hoy en vos, Don Juan Carlos, la continuidad de una egregia dinastía, la cabeza de una nación que, fiel a su secular grandeza, transita con paso firme en la vanguardia del mundo moderno. Vemos en vos al inspirador de un proceso de concordia civil, convivencia democrática y progreso social y económico.»

Videla también se refirió a su pueblo «que ama a España y que ha albergado en su seno a miles y miles de españoles que contribuyeron a forjar nuestro país y cuyos hijos viven y comparten hoy nuestras alegrías y vicisitudes cotidianas».

Don Juan Carlos respondió con unas breves palabras, manifestando entre otras cosas, que «vengo, como en todos mis viajes americanos, con el corazón abierto a la comunicación y al diálogo, con la esperanza puesta en el futuro, con la seguridad depositada en el destino de concordia, y en los ideales de libertad, de justicia y de paz que han de unirnos a todos los pueblos hermanos».

El Rey de España dijo también que llegaba a «dar testimonio, con mi presencia en tierra argentina, de esos lazos inquebrantables que al fluir de la historia se consolidan con creciente fuerza entre nuestros dos pueblos».

Don Juan Carlos comenzó su discurso diciendo: «Quisiera que mis primeras palabras fueran un saludo emocionado al pueblo argentino.»

 

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