Ante el IV Congreso Iberoamericano de Educación. 
 El Rey pidió la defensa y la unidad de la lengua     
 
 Diario 16.    13/10/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

Diario 16/13-octubre-79

Ante el IV Congreso Iberoamericano de Educación

El Rey pidió la defensa y la unidad de la lengua

«Vengo a pediros personalmente que comprometáis vuestra labor educadora en la defensa de la lengua española y en el mantenimiento de su unidad», manifestó ayer el Rey Don Juan Carlos en el acto de clausura del IV Congreso Iberoamericano de Educación que, con ocasión de la fiesta del 12 de octubre, se celebró en el Centro Iberoamericano de Cooperación.

El congreso ayer clausurado reunió durante una semana a 22 países de habla hispana con el fin de fijar los caminos para la política educativa de la década de los ochenta.

Como prioridades educativas han quedado establecidas en Madrid la alfabetización y educación básica, como medidas que permitan impulsar el desarrollo cultural de los países hispanoamericanos.

MADRID.- El Rey pidió ayer la defensa y la unidad de la lengua española, así como una más profunda integración entre Europa y América, en el discurso de clausura del IV Congreso Iberoamericano de Educación.

Los Reyes Don Juan Carlos Y Doña Sofía presidieron el acto de clausura del IV Congreso Iberoamericano de Educación, acompañados por el presidente del Gobierno y los ministros de Asuntos Exteriores, Educación y Universidades.

El Rey afirmó en su discurso que «España es una parte de Europa y se está integrando paulatinamente en las organizaciones y estructuras en las que Europa va cobrando, lentamente, forma política, social y económica».

«Pero esta legitima aceptación de la naturaleza europea de España no se contradice, sino que se complementa y enriquece con una paralela afirmación de nuestra vocación americana, clave de nuestra historia, base de nuestro presente, rumbo de nuestro porvenir.»

«Por ello, desearía mi Patria que la suya fuera, en Europa y en Iberoamérica, una misión de hermandad entre dos continentes, a los que todo debe unir porque les une algo más trascendental que el continente, algo que constituye el contenido.»

Los valores más altos de la cultura europea se han propagado en tierras americanas y han matrimoniado en ellas con los valores propios de aquellas sociedades en las que el mestizaje racial y el cruce de linajes y culturas pueden llegar más allá de lo que seria aquella raza cósmica que glosó el maestro Vasconcelos.

Este es el signo de la obra llevada a cabo por mi Gobierno en relación con los dos horizontes esenciales -Europa y América— de su acción exterior.

Garantizar la educación.

Después el Rey, refiriéndose a la importancia de la política educativa, señaló que «no debería sólo garantizar una educación básica a toda la población infantil, sino estudiar luego sistemas permanentes de educación compensatoria que sirvan para remediar los desequilibrios de cada hogar y cada ambiente».

En relación a la lengua castellana y su aportación a otros campos, señaló que «me alegra que el nuevo

Instituto de Cooperación Iberoamericano, reorganizado con este nombre por un real decreto que ayer aprobó mi Gobierno, no continúe sólo una admirable labor, sino que se prepare a proyectarla a nuevos terrenos en la cultura, en la ciencia y la técnica y en la economía. En él deben hallar un valioso instrumento no sólo España, sino las demás naciones de nuestra estirpe».

«El futuro de la lengua común se encuentra en vuestras manos. De la labor educadora depende, en buena parte, que nuestra lengua se acreciente sin dispersión y se enriquezca sin perder su unidad.»

«Debéis tener en cuenta que la lengua hace, al hombre. Para ser lo que somos es necesario mantenerla en su estado actual y para ser lo que debemos ser es necesario actualizarla», recordó Don Juan Carlos a los congresistas reunidos.

A continuación del discurso real, todos los representantes de los países miembros firmaron el Acuerdo de Madrid, firma a la que se unió el representante de Brasil, a pesar de que no está asociado a la organización.

Los acuerdos

MADRID.- La creación del Bachillerato iberoamericano, común para todos los países de habla hispana, iniciativa presentada por España, constituye una de las proposiciones más importantes analizadas en el congreso.

Su objetivo es superar el nivel de las simples equivalencias y convalidaciones de títulos académicos de la enseñanza en los países iberoamericanos. Dentro de la nueva política educativa figura la generalización de un ciclo obligatorio de educación básica, no inferior a nueve años de duración para toda la población en edad escolar.

Otros acuerdos fueron la revisión de los libros de texto de Historia en todos los países iberoamericanos, mediante tratados bilaterales entre ellos y con el patrocinio y el asesoramiento técnico de la Unesco.

Se creará un fondo iberoamericano de defensa monumental, que se encargará de la protección del patrimonio monumental arqueológico e histórico de los países miembros de la OEI.

Se fortalecerá la cátedra Antonio de Nebria de Bogotá, para la investigación y la docencia de la lingüistica, subvencionada por España y Colombia a travás de la Oficina Iberoamericana de Educación.

Próximo congreso, en Perú

Perú ha sido el país elegido para celebrar, en su capital, el V Congreso en 1982. El nuevo secretario general, el profesor peruano Guillermo Lohmann manifestó, en el acto de clausura, que si de verdad queremos que la OEI sea una comunidad internacional, entonces debemos diseñar programas que cubran todas las áreas de la educación, la ciencia, la cultura y la tecnología».

 

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