Autor: Míguez, Alberto. 
   El Rey abrió cauces para la penetración económica de España en Irán     
 
 Informaciones.    18/06/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

El Rey abrió cauces

para la penetración

económica de España

en Irán

Por Alberto MINGUEZ

(Enviado especial de "La Vanguardia"

e INFORMACIONES.)

TEHERÁN, 16.

A medianoche de ayer, Jos Reyes de España abandonaron el aeropuerto de Teherán rumbo a China, concluyendo así su visita oficial a este país, que duró menos de dos días. Los Soberanos españoles cenaron en privado con los Emperadores iranios antes de dirigirse al avión en el que viajaban a China. Por la mañana, don Juan Carlos mantuvo también una larga conversación con el Sha, y por la tarde se entrevistó con el primer ministro y el ministro de Asuntos Exteriores iranio. Por su parte, el señor Oreja y el señor Bustelo (subsecretario de Comercio) conversaron con sus homólogos iranios.

El señor Oreja ofreció a media tarde una conferencia, de Prensa para los Informadores españoles y extranjeros. El señor Oreja no dijo, naturalmente, cosas espectaculares: se limitó a explicar cómo cabe interpretar el viaje del Rey de España por Irán. China e Irak. «No habrá resultados espectaculares en tí terreno económico —dijo—, porque no puede haberlos, pero la presencia española en Irán se fortalecerá y nuestra penetración comercial e industrial recibirá con esta visita un fuerte empuje.»

El señor Oreja dijo que entre los proyectos «viables» sujetos a consideración por parte de las autoridades iranias esta la venta, de mil camiones «Pegaso», la construcción de un hospital y centro médico (con un presupuesto de 25.000 millones de pesetas) y la puesta en marcha de una planta de fertilizantes.

Es probable que al menos alguno de estos proyectos sea aprobado por los iranios, aunque a nadie se le escapa que la competencia extranjera es aquí muy poderosa (sobre todo la de los Estados Unidos, Francia, Japón, Alemania Federal, y últimamente Corea e Italia). España podría, por ejemplo, colaborar en el terreno aeronáutico (Irán es la tercera potencia aérea del mundo) en algunas labores subalternas que los Estados Unidos o Alemania Federal rechazan, se han abierto, pues, más vías de penetración en el terreno comercial, pese a que la visita de los Reyes no culmina con ninguna declaración oficial altisonante. Pero sobre todo se ha logrado que en este país el nombre de España sea algo más que una imagen turística, un cartel de toros o una foto de Luis, Miguel Dominguin vestido con traje de luces, algunos años después de haber hecho la primera comunión (corno un matutino de Teherán reproducía para ilustrar un artículo dedicado a nuestro país).

A lo largo de las conversaciones que tanto el Rey como el ministro de Asuntos Exteriores mantuvieron con el Emperador, el primer ministro y el canciller iranio, hubo explicaciones mutuas. Los representantes españoles explicaron las lineas generales de nuestra, estrategia exterior: Mercado Común, Iberoamérica, países árabes y África. Según diría el señor Oreja después, sus interlocutores «tenían un perfecto conocimiento del tema canario», lo que no deja de ser sorprendente (y por tanto conviene felicitarse), dado que algunos países europeos ignoran el contenido de casi todo.

Las explicaciones ofrecidas por los iranios sobre su política exterior y la situación en la región fueron, según nuestras noticias, lógicamente mucho más precisas, entre otras razones porque las nuevas condiciones existentes en la región del golfo Pérsico y océano Indico tras el golpe de Estado en Afganistán han variado considerablemente la estrategia del Imperio iranio y sus relaciones con los países vecinos. Los responsables de la diplomacia irania reconocieron que en los momentos actuales, las relaciones con la Unión Soviética son tensas y que el Kremlin intenta desestabilizar la sana a través de dos movimientos secesionistas (en Kurditán y Beluchistán) como medio pora herir interiormente a Irán y buscar de paso una salida al Indico (en el caso de Beluchistán, que se encuentra a caballo entre Pakistán y Afganistán).

Contra estas intenciones desestabilizadores Irán opondrá toda su fuerza e influencia, y hará causa coman tanto con la República Popular China como con Turquía, con el lógico patrocinio de los Estados Unidos y la mirada benevolente de Japón. Las relaciones entre el Imperio del Sha y China son en estos momentos excelentes, tal y como ha señalado hoy el canciller chino Huang Hua, que llegó esta mañana a Teherán, La diplomacia irania intenta por todos sus medios en estos momentos servir como lazo de unión entre los países de la península arábiga y China. Algunos de estos países no tienen todavía relaciones diplomáticas con e¡ Gobierno de Pekín, e Irán ayuda a terminar con esta situación. Por de pronto, el intercambio de embajadores entre Arabia Saudita y la República Popular China puede producirse de un momento a otro, y semejante decisión —debida, según mis informadores en Teherán, a la diplomacia del Sha— sería verdaderamente trascendental. Los otros países árabes sometidos a la influencia saudita no tardarían mucho en tomar una decisión parecida.

Si a todo esto añadimos que según algunos también los Estados Unidos parecen dispuestos e establecer relaciones diplomáticas con Pekín de un momento a otro, respondiendo así a la política africana y asiática de Moscú, veremos que las dos primeras etapas del viaje de los Reyes de España (Irán y China) se complementan y adquieren a la luz de ios acontecimientos una tremenda coherencia.

Tal vez por ello se espera a los Soberanos de España en Pekín con una mezcla de curiosidad, confianza y simpatía. En la «irresistible ascensión diplomática» de China, España ha podido asi jugar un papel relativamente importante.

 

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