Autor: Míguez, Alberto. 
 Relaciones con el exterior. 
 Pekín: los Reyes honraron la memoria de Mao     
 
 Informaciones.    17/06/1978.  Páginas: 2. Párrafos: 18. 

PEKÍN: LOS REYES HONRARON LA MEMORIA DE MAO

Por Alberto MIGUEZ

(Enviado especial de "la Vanguardia"

e INFORMACIONES.)

UN espeso silencio. La multitud respetuosa desfila ante los restos embalsamados de Mao Tse-tung. El sol más crudo del verano cae sin piedad sobre la plaza de Tien Am Mert. En la cripta, el «Gran Timonel» duerme el sueño de la Historia.

Cuando ayer tarde los Reyes de España ascendían por la escalinata que conduce a] mausoleo, los testigos de aquel acto sabíamos que estábamos viviendo un gesto decisivo, casi mágico. Al fin este encuentro entre dos pueblos tan lejanos y distintos. Al fin los mitos rotos, las campanas al vuelo. Al fin, China,

Ocho horas tardó el "DC-8" de Aviaco, en el que viajamos los periodistas, en cubrir la distancia entre Teherán y Pekin. Las autoridades chinas concedieron tanto a nuestro aparato como al "DC-9" real un "corredor aéreo militar" para que el tiempo del recorrido fuera menor. Cuando llegamos al aeropuerto de Pekín (dos horas antes que el avión real) eran intensos los preparativos para el recibimiento. Y tal vez. pocos de aquellos ajetreados funcionarios se dieron cuenta de que era la primera vez que un avión comercial español se posaba en Pekín.

Minutos antes de las once de la mañana, hora de Pekín (cinco de la madrugada, hora de España) aterrizó el avión de los Reyes. Hua Kuofeng, primer ministro y presidente del Comité Central del Partido Comunista, y Teng Hsiao-ping, viceprimer ministro, esperaban a don Juan Carlos y doña Sofía en la base de la escalerilla: cuando los Reyes descendieron del aparato se hizo un elocuente silencio. Podía oírse el zumbido de una mosca en caso de que hubiera todavía moscas en china. De golpe estallaron los himnos, los gritos, los bailes. Todo ello sincronizado al segundo, planificado con paciencia y experiencia. Niños de las escuelas, representantes populares, un batallón de mujeres, soldados de Infantería, Aviación y Marina. Flores de plástico y, papel, banderas rojas al viento tenue del mediodía. Los Reyes pasaron revista a las tropas, saludaron a los niños y al Cuerpo Diplomático. A unos metros, Hua y Teng, sonrientes, con cierta timidez rural, asistían al espectáculo: algo como "para poner la carne de gallina", como dijo alguien del séquito real. "Y, sobre todo, dos años y medio después de la muerte de Franco."

A lo largo de los 30 kilómetros que separan la capital del aeropuerto, banderas y carteles: "Viva la amistad de los pueblos de España y China", "Solidaridad con los pueblos del mundo que luchan contra el hegemonismo" (soviético o americano, indica el guía). La recepción fue calurosa, organizada hasta en sus más mínimos detalles. Por las grandes avenidas de la ciudad, miles de hormigas en bicicleta regresan al trabajo, indiferentes (aparentemente tal vez) a lo sucedido en el aeropuerto.

(Todo funciona bien para la Prensa. El hotel es antiguo, pero confortable, los camareros silenciosos y eficientismos, la sala de transmisiones impecable, la comida eléctica europea y china, palillos y tenedores y los intérpretes no tienen ni acento cubano...)

Tras un almuerzo en su residencia oficial durante estos oías —la "casa de huéspedes"—, los Reyes visitaron el mausoleo de Mao Tsetung y depositaron ante la enorme estatuía del Presidente fallecido una corona floral, pasando después al interior del mausoleo, donde reina una temperatura ambiente inferior a los quince grados (en la plaza de Tien el termómetro marcaba treinta y cuatro). El cuerpo de Mao está envuelto en una bandera. El rostro del envejecido Presidente mantiene un aire de serenidad. Impresiona menos que el de Lenin, pálido, afilado, surque tranquilice tal vez más. El entorno es también menos- solemne. Un soldado impasible hace guardia (uniforme verde, balloneta calada) ante la puerta principal.

Tras la ofrenda, el Rey se

dirigió al Palacio del Pueblo con los miembros de la delegación española para iniciar la primera tanda de conversaciones con los responsables chinos, mientras dono Sofía visitaba un jardín infantil en las afueras de Pekín.

Dado que no parece que haya "secreto oficial" en las conversaciones hispano - chinas, el director del Gabinete de Información Diplomática hizo un amplio resumen de las mismas para los informadores. El señor Cajal indicó que tras unas palabras del Rey, el ministro de Asuntos Exteriores español había hecho una detallada exposición (la reunión duró más de dos horas) de las líneas generales de nuestra política exterior: respeto a la soberanía de todos los países, no injerencia, orden económico internacional más justo, solución de los conflictos por la vía pacifica, etcétera. Hizo referencia también el señor Oreja a la política europea y mediterránea de España, a los tratados de amistad y cooperación con los Estados Unidos, a la "tradicional amistad" con los países árabes, al pueblo palestino y a su reconocimiento nacional, al no reconocimiento de Israel mientras mantenga en su poder los territorios ocupados, a las relaciones con Iberoamérica, al Sahara, a Canarias..., y también —aunque brevemente", según el señor Cajal— a las relaciones hispano-soviéticas. El señor Oreja expresó la voluntad española de intensificar las relaciones amistosas con todos los países asiáticos y en especial con China. Este viaje puede servir para multiplicarlas —dijo—, gracias, entre otras cosas, al acuerdo comercial que se firmará al final de la visita de los Reyes. También se refirió el canciller español a los problemas de la política interior, tales como la consolidación de la democracia, la nueva Constitución, la actuación de los partidos políticos, etc.

Después tomó la palabra el subsecretario de Comercio, Carlos Bustelo, que expuso las líneas maestras de las relaciones económicas entre España y China, el déficit de nuestra balanza comercial, la modesta realidad de los actuales intercambios. Tras esta intervención, el viceprimer ministro, Teng Hsiao-ping, que presidía la delegación china (de la que formaban parte, además, el ministro de Comercio, el viceministro de Asuntos Exteriores y la subdirectora de Europa meridional del Ministerio de Asuntos Exteriores, ex secretaria particular de Chu En-lai), anunció que mañana, en la segunda ronda de conversaciones, la parte china hará una exposición parecida y propondrá una serie de acuerdos de todo tipo.

CENA EN HONOR DE LOS REYES

Minutos más tarde de haber finalizado estas conversaciones, los Reyes de España y su séquito se dirigieron al Palacio del Pueblo, en donde se celebró una cena de bienvenida, ofrecida por Ye Chien-ying, presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional. A la cena, en la que participó también el viceprimer ministro Teng Hsiao-ping, que pronunció un discurso, al que respondería el Rey de España, asistieron unos 500 invitados. Hubo música española de plano y de orquesta. El menú, amplio y lógicamente exótico, se componía de "consomé de abárico plateado", "holoturia con aletas de pollo", "camarones fritos", "pato frito en salsa" y "requesón de almendra". Los Invitados mostramos un apetito Insólito, según las primeras apreciaciones.

En su discuso, Teng Hsiao-ping hizo referencia a los temas más comunes (y políticamente más importantes) de la diplomacia china. Habló de la "gloriosa tradición española de resistencia contra las agresiones extranjeras", y afirmó que el término "guerrilla" era una invención española. "Fue empleando la guerra popular, Incluido el método de la guerra de guerrillas como el pue-

(Pasa a la pág. siguiente.)

DON JUAN CARLOS: «NOS PREOCUPAN LAS TENSIONES ENTRE LAS GRANDES POTENCIAS CON PRETENSIONES HEGEMONICAS»

(Viene de la pág. anterior.)

blo chino, bajo la dirección del Presidente Mao, derrotó a sus enemigos armados", afirmó.

Tras señalar que España y China tienen "distintos sistemas sociales", Indicó que existían, sin embargo, "no pocos puntos de coincidencia". Se refirió, naturalmente, después a "las fuerzas hegemónicas" que hacen y deshacen a su antojo, interviniendo en otros países.

"Los pueblos del mundo se ven amenazados por el peligro de una nueva guerra. No obstante, sostenemos que podrán postergarla y una vez

desatada, derrotar a los agresores", dijo seguidamente. La unión de Europa, la unidad y cooperación entre los países ribereños del Mediterráneo son para Teng elementos positivos para conseguir la paz internacional.

El viceprimer ministro chino se refirió después a temas de política interior china, y tras la inevitable referencia "a la aplastada Banda de los Cuatro", informó que el pueblo chino, dirigido por Hua Kuo-feng, "se esfuerza en construir un poderoso país socialista moderno", pero para ello "necesita un medio internacional de paz de larga duración". Para conseguirlo, China está dispuesta —concluyó Teng— a desarrollar relaciones de amistad sobre la base de loa "cinco principios de la coexistencia pacifica" y aprender con modestia de todo lo avanzado en los países extranjeros". Después brindó por España, los Reyes, las relaciones entre los dos pueblos y Estados, etc.

El Rey de España, en un discurso que ha sido calificado ya (tal vez apresuradamente) como "tercermundista", tras recordar el gran esfuerzo de reconstrucción y desarrollo realizado por China bajo la dirección de Mao y Chu En-lai, dijo que España "comprende quizá mejor que ninguna otra nación europea vuestra problemática y la del ´tercer mundo´". El soberano afirmó que "sin prejucio de nuestra condición europea, entendemos los problemas del ´tercer mundo´ y nos preocupan las tensiones existentes entre las grandes potencias con pretensiones hegemónicas" (recogiendo significativamente una parte de] actual vocabulario político de los dirigentes chinos). Terminó expresando los principios generales que orientan nuestra política exterior y el deseo de que las relaciones económicas entre España y China aumenten, al tiempo que levantaba su copa para brindar por la "cordial amistad" entre nuestros dos pueblos.

A la nueve de la noche acabó la recepción. Pekín era un mar de silencio. Algo así como un convento de cartujos en el trópico.

EN RELACIÓN CON EL TEMA CANARIO

OPTIMISMO DE LOS PARLAMENTARIOS ESPAÑOLES QUE HAN VISITADO ÁFRICA

LAS PALMAS, 17 (Resurten de agencias). — La milón de parlamentarios espaoles —de U.C.D., P.S.O.E. y S.U.C.—, que ha visitado urante varias semanas distintos países africanos, llegó yer a Las Palmas y en

una nprovisada rueda de Prensa lostraron su satisfacción por forma en que se ha desarrollado su misión. «África dijeron—, está ahora mejor informada sobre la realidad española.»

Los países visitados por el grupo han sido Sudán, Kenia, anzania, Zambia y Angola. n algunos de ellos, la misión parlamentaria española se entrevistó con los Presidentes

ministros de Asuntos Exteriores. Los parlamentarios españoles expresaron su convicción de que en la próxima eunión de la Organización mra la Unidad Africana O.U.A.), en Jartum, no se tomarán acuerdos contrarios a los intereses de España.

OTRA MISIÓN EN MARRUECOS

Otra delegación parlamentaria española, que encabeza el presidente del Congreso, Alvarez de Miranda, llegó ayer a Marruecos y fue recibida por el Rey Hassan II. jos parlamentarios españoles se entrevistaron también con el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Mohammed Bucetta y celebraron sesión de trabajo con sus colegas marroquíes.

Según informa Efe, la necesidad de entendimiento entre las dos naciones quedó subrayada en la entrevista del ley Hassan II.

El presidente del Congreso don Femando Alvarez de Miranda, que encabeza la representación, declaró que la audiencia con el soberano marroquí transcurrió en un clima, cortés y cordial.

El Monarca se interesó por el proceso parlamentario y constitucional español.

Alvarez de Miranda agregó que el Rey Hassan II expresó asimismo su interés por el proyecto de un túnel que ana África y Europa a través del estrecho de Gibraltar.

El Rey de Marruecos dijo a los diputados españoles que el conflicto del Sahara no fue buscado por su país, manifestaron los miembros de la delegación.

El Sahara fue el tema principal tratado en la reunión de trabajo que ayer mantuvieron los parlamentarios españoles y marroquíes en Rabat.

La delegación española —de la que forman parte dos diputados socialistas—, reconoció a Efe que los grupos parlamentarios de la Cámara de representantes fueron unánimes en presentar la posición marroquí.

Los grupos parlamentarios coincidieron en considerar irreversible el proceso de integración del Sahara a Marruecos, y en, afirmar que éste es objeto de una agresión por parte de Argelia.

La delegación española no se pronunció al respecto, manifestó el señor Alvarez de Miranda.

El presidente del Congreso afirmó que la cuestión de las islas Canarias, en la que Marruecos apoya la posición española, no se trató.

Como resultado práctico de la reunión entre los parlamentarios queda el estudio para la creación de un grupo mixto de amistad.

 

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