Autor: Alférez Callejón, Antonio. 
   Homenaje del Rey a los españoles muertos en Mauthausen  :   
 Siete mil compatriotas, republicanos, reposan en el que fue campo de concentración. 
 ABC.    03/02/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

HOMENAJE DEL REY A LOS ESPAÑOLES MUERTOS EN MAUTHAUSEN

Siete mil compatriotas, republicanos, reposan en el que fue campo de concentración

VIENA, 2. (Del jefe de nuestra sección internacional, enviado especial.) Dos representantes personales del Rey de España han depositado un recuerdo floral en el campo de concentración de Mauthausen, cerca de Linz, en la alta Austria.

Al filo del mediodía Antonio Villacieros, Jefe de protocolo, y José María de Allende Salazar, de la secretaria de Su Majestad, se han acercada ante el monumento a los españoles muertos en este campo de las S S alemanas. En la corona, de claveles rojos y amarillos, una cinta, también con los colores nacionales y esta inscripción: «El Rey de España a los españoles muertos fuera de su Patria.»

En el monumento, grabado en la piedra, se lee esta inscripción: «Homenaje a los siete mil republicanos españoles muertos por la libertad.»

ACTO EMOTIVO.—La escena ha sido emotiva. El lugar, marco de tantos horrores, está enclavado en una colina en un entorno bellísimo, hoy cubierto completamente de nieve, a menos de doscientos metros del Danubio.Un pelotón de soldados austríacos presentó armas y el sonido de la corneta invitó a la oración y el recuerdo.

Un español superviviente del campo, Manuel García (toledano, de sesenta años, nacionalizado austríaco y funcionario de Mauthausen en la actualidad), ha contribuido adicionalmente a la emotividad del acto. El propio Manuel García, que años atrás ha sido quien colocó las diversas lápidas recordatorio enviadas por grupos republicanas españoles, ha hecho de cicerone en la visita.

AI despedirnos, Manuel García agradeció a los representantes del Bey el gesto, a lo que respondió Antonio Villacieros, emocionado y solemne: «Agradézcaselo al Rey. Quisiera que usted guardara en su memoria que el Rey de España quiere ser el Rey de todos los españoles.»

En Mauthausen perecieron 132.766 personas de 17 naciones distintas (6.502 españoles, según el registro oficial). En el monumento a todos los muertos en el campo fue depositada también una corona de claveles rojos y amarillos con esta inscripción en la cinta: «Juan Carlos I, Rey de España.»

Un acto al margen del protocolo oficial de la visita ha sido, pues, la nota destacada de la jornada. El Rey, que en estos días está realizando una notable labor de aproximación entre España y Austria, ha querido, con el gesto de Mauthausen, subrayar el gran esfuerzo personal por otra aproximación mucho más trascendental aún, la de todos los españoles.

LAS ACERÍAS DE LINZ. — La visita a Austria termina esta noche con la asistencia al baile de la ópera, acto protocolario y tradicional por excelencia. Por ello quizá el Rey ha querido dedicar gran parte del día de hoy a visitar uno de los exponentes más notables de la Austria de nuestros días: el complejo fabril de Linz (ciudad Industrial por antonomasia, capital de la Austria septentrional).

La Voest Alpine, de propiedad estatal, está dedicada a la industria del hierro y el acero, con 80.000 personas en su plantilla. Voest ha iniciado ya Importantes contactos con España y en estos momentos se ultiman proyectos conjuntos con el 1. N. I.

Los Beyes de España, quienes han estado acompañados por el presidente austríaco, han recorrido detenidamente las instalaciones del complejo de la Voest. El largo viaje en tren Viena-Linz-Viena (más de cuatro horas entre ida y regreso) ha dado ocasión a que Don Juan Carlos y el presidente Kirchschlaeger pudieran conversar in extenso, al igual que el ministro Marcelino Oreja y su homólogo austríaco, Pahr.

La impresión general es que la visita ha superado los objetivos trazados. El próximo viaje oficial del presidente austríaco a Madrid servirá para hacer balance de los propósitos acuñados estos días, vividos entre el recuerdo y el presente.—Antonio ALFÉREZ.

 

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